Semana Santa en cuarentena: sin palmeros, ritos, turismo y con alto riesgo de escasez

// Por: Armando J. Pernía / @ajpernia

Semana Santa en cuarentena: sin palmeros, ritos, turismo y con alto riesgo de escasez



Por primera vez en 244 años los palmeros de Chacao no bajan de El Ávila con las tradicionales hojas de palma para conmemorar el Domingo de Ramos, la fecha que marca el inicio de la Semana Santa, debido a las medidas preventivas estrictas que se aplican para prevenir la expansión del coronavirus Covcid-19.

Junto con la adoración del Nazareno de San Pablo de la Iglesia de Santa Teresa, el miércoles santo, y el Tedeum que junto con la procesión del Santo Sepulcro del viernes santo, la llegada de los palmeros es uno de los eventos más populares de las tradiciones de la semana mayor.

Este año se esperaba una gran celebración a los palmeros, ya que esta tradición fue declarada como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. El alcalde de Chacao, Gustavo Duque, dijo que la celebración programada por este acontecimiento se pospone para el 2021, cuando se realizará «la mejor bajada de la historia».

– Toque de queda –

Venezuela se apresta a conmemorar la Semana Santa en cuarentena total; de hecho, se espera que los municipios Baruta y El Hatillo sigan a Chacao en la declaratoria de un «toque de queda» que, en el caso de la jurisdicción gobernada por Duque, se registra entre las 6 de la tarde y las 6 de la mañana. El objetivo es que en ese lapso solo se movilicen funcionarios policiales y militares, así como personal médico sanitario.

Una encuesta rápida en comercios de Chacao y Baruta, realizada por Banca y Negocios, los empresarios consultados indican que las ventas han caído en alrededor de 40%, incluso en alimentos, la cual explican por la menor movilización de compradores; sin embargo, la gran preocupación generalizada es la renovación de inventarios.

Uno concesionario del Mercado de Chacao dijo que durante la primera semana de cuarentena hubo fuertes compras nerviosas y los precios subieron en más de 40%; de hecho, el kilo de limón llegó a un máximo de 400.000 bolívares y se duplicaron los costos de tomates, papas, hortalizas y frutas.

La falta de combustibles es una señal de que habrá episodios de escasez que pueden ser graves. Los comerciantes de alimentos indican que tienen cerca de tres semanas sin suministro normal, y los precios van a subir porque los camiones que logran movilizarse -menos de la mitad de las unidades normales- están pagando a 50 o 70 dólares por las pimpinas de combustible. La cuarentena puede contribuir a alargar lo que queda en existencias, así como a paliar la crisis de combustibles con importaciones puntuales.

– Iglesias y turismo en cuarentena –

Las celebraciones de Semana Santa estarán marcadas por la cuarentena y ya los obispos han convocado a jornadas de oración domiciliaria, porque las aglomeraciones están prohibidas. El Papa Francisco celebrará los ritos sin fieles, quienes podrán seguirlos por medios de comunicación e Internet.

Paradójicamente, en estas épocas de crisis una de las respuestas más comunes es un incremento de las manifestaciones de fe; incluso, el gobierno venezolano viene realizando jornadas de oración con diferentes confesiones religiosas.

Por supuesto, el daño económico será superlativo para ciertos sectores, como el hotelero y turístico en general, porque este año no habrá fuertes movilizaciones de temporadistas, aún cuando la crisis económica previa a la pandemia ya había lastrado a estos sectores.

Será una Semana Santa con playas, hoteles, parques, posadas y sitios turísticos vacíos.

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