Renault y Daimler cierran primer trimestre con motores fundidos por grandes pérdidas

// EFE

Renault y Daimler cierran primer trimestre con motores fundidos por grandes pérdidas



Renault está reduciendo su estructura de costos para contener la pérdida de más de 5.000 millones de euros de efectivo que registró durante el primer trimestre de 2020, cuando su facturación cayó un 19,2 %, y además pretende recurrir a los préstamos garantizados por el Estado francés por seguridad.

Estos son algunos de los principales mensajes de su consejera delegada provisional, Clotilde Delbos, en la presentación este jueves de las cifras de actividad de los tres primeros meses del año, en los que sus ventas de vehículos sufrieron un bajón del 25,9 %, hasta 672.962 unidades.

La facturación trimestral del grupo se situó en 10.125 millones de euros, lo que en términos absolutos supone un 19,2 % menos que en el mismo periodo de 2019 y en términos comparables un descenso del 18,3 %.

Una caída que hay que atribuir casi exclusivamente a la actividad puramente automovilística, ya que la filial financiera RCI únicamente vio disminuidos sus ingresos en un 2 %, hasta 827 millones de euros, sobre todo, por el impacto de la depreciación del peso argentino y del real brasileño (19 millones de euros).

El descalabro de las matriculaciones para el grupo francés fue particularmente pronunciado en Europa (-36 %, hasta 321.756 unidades), mucho peor que el comportamiento general del mercado automovilístico en el Viejo Continente (-26 %).

Eso tiene que ver, en parte, con la fuerte presencia de Renault en Francia, Italia y España, los países donde los efectos del coronavirus y de las medidas de confinamiento para hacerle frente más se han dejado sentir.

Como ejemplo de la situación, Francia, con 110.467 unidades vendidas, dejó de ser por primera vez ese trimestre el primer mercado para el fabricante, superado con las 115.713 de Rusia, donde está fuertemente implantado con su filial AftoVaz, que fabrica la marca Lada.

El varapalo también fue fuerte en China, un país en el que está con otros constructores locales, ya que allí las ventas bajaron un 50,5 %, hasta las 21.157.

Su marca de bajo coste Dacia sufrió un descenso de matriculaciones del 40,1 %, con 110.279 vehículos en todo el mundo.

El grupo lo atribuyó al hecho de que la inmensa mayoría de sus vehículos Dacia los vende a particulares (coloca pocos en flotas de empresas) y de nuevo a que sus principales mercados en Europa occidental son Francia, Italia y España.

La marca Renault experimentó un recorte del 25,8 %, hasta 427.929 unidades, mientras que Lada (implantada esencialmente en Rusia) resistió mejor con una baja del 3,2 %, hasta las 90.512, y la surcoreana Renault Samsung Motors consiguió un ascenso del 24,5 %, hasta las 19.535.

Uno de los elementos inquietantes de la situación financiera del primer trimestre fue la evolución de la liquidez, que pasó de 15.800 millones de euros a finales de 2019 a 10.300 millones el 31 de marzo, debido sobre todo a la casi ausencia de ingresos en las últimas semanas.

Delbos se esforzó en destacar que al final del trimestre se habían reducido los costes fijos de funcionamiento en un 10 %, y que con todas las medidas puestas en marcha hasta ahora se ha conseguido disminuir el ritmo de salidas de efectivo a unos 600 millones de euros mensuales, lo que ofrece margen de maniobra.

Sobre todo, se mostró «bastante confiada en que en unos meses nuestra situación será mejor de la que tenemos ahora tanto para el grupo como para el sector automovilístico».

Pero en cualquier caso, también subrayó su intención de recurrir al dispositivo abierto por el Gobierno francés para que las empresas soliciten préstamos garantizados por el Estado para hacer frente a sus necesidades de tesorería, por un monto de varios miles de millones de euros.

El objetivo es que se ponga en marcha antes de que en mayo se dé a conocer de forma detallada el plan de recorte de estructura de 2.000 millones de euros que ella misma había anunciado en febrero, antes del estallido de la crisis por el coronavirus, y para el que no se descartaban entonces posibles cierres de fábricas.

Renault ha renunciado al pago de dividendos a sus accionistas desde el 8 de abril, ha abandonado desde finales de marzo sus objetivos financieros para este año, y considera que por ahora la incertidumbre hace imposible evaluar el impacto de la crisis.

– Daimler reduce drásticamente ganancias –

El fabricante automovilístico Daimler redujo su beneficio operativo un 22 %, hasta 617 millones de euros, en el primer trimestre de 2020, frente a un año antes, y ha revisado a la baja sus pronósticos para todo el año debido al coronavirus.

Daimler informó de que debido a la pandemia de COVID-19, la junta directiva considera que no podrá lograr los pronósticos que había dado para 2020 al presentar el balance del año pasado, como ya comunicó a mediados de marzo.

«Los efectos de la pandemia de COVID-19 en la demanda de clientes, las cadenas de suministro y la producción automovilística no pueden calcularse con el grado de detalle habitual y la seguridad usual, lo que dificulta una nueva valoración de los pronósticos para 2020», precisó Daimler en un comunicado.

El beneficio de explotación también cayó algo más de un 55 % en los tres primeros meses del ejercicio en la división de furgonetas Mercedes-Benz Cars & Vans, hasta 510 millones de euros, y en la de camiones y autobuses Daimler Trucks & Buses, hasta 247 millones.

En los servicios de movilidad, el beneficio operativo se desplomó hasta 58 millones de euros, frente a los 1.209 millones de euros un año antes.

La liquidez en el negocio industrial neta bajó entre enero y marzo hasta 9.300 millones de euros, un 15,4 % menos que un año antes.

Además tuvo un flujo de caja en el negocio industrial negativo de 2.300 millones de euros (-2.000 millones de euros un año antes).

Daimler espera que el resultado operativo, el flujo de caja libre en la división industrial y las ventas bajen este año respecto 2019.

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