Poca rentabilidad y escasez de combustible derriban producción de café a mínimos históricos

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Poca rentabilidad y escasez de combustible derriban producción de café a mínimos históricos



La escasez del combustible diésel que padece Venezuela con mayor fuerza desde finales del año 2020, sumado a la poca rentabilidad debido a la crisis económica, ha derrumbado la producción del café a niveles inferiores a los que el país registraba en el siglo XIX.

Así lo señala Vicente Pérez, director del rubro café en Fedeagro, quien asegura que el período de cosecha del café que tocaba desde octubre de 2020 hasta aproximadamente el primer trimestre de este año, «ha sido el peor de todos los tiempos».

Pérez explica que, para el año 1800, Venezuela recogía casi 800.000 quintales de café, mientras que esta vez apenas se lograron recoger 380.000; una cifra que evidencia, en palabras del representante del sector, que «pasamos a tener una producción de más de cien años atrás, cuando el país tenía máximo 3 millones de habitantes».

– Baja calidad –

El vocero del gremio comentó que con el volumen de café que se produce en la actualidad, la mayoría de los caficultores recurren a unas máquinas secadoras que trabajan con gasoil, pero dada la escasez del combustible, «mucho de ese café quedó con mal olor, como a fermento, y eso se traduce en la calidad», señaló.

En consecuencia, afirmó Pérez, «los consumidores notarán que la calidad del café de su preferencia no es la misma, y a veces el fabricante no es el culpable».

Atribuye estos inconvenientes a los problemas que tiene el país para producir. Señala que «a veces se no se agarra el café maduro sino verde, por un problema de costos donde los productores contratan menos obreros».

– Competencia en desventaja –

Vicente Pérez también lamentó lo que está sucediendo con la extensión del decreto de libre aranceles a los productos terminados pues, a su juicio, se incentiva a la producción de otro país y no la nacional.

Asimismo, otro de los factores que mencionó es el impacto económica de la escasez de combustible. Indicó que productores andinos que deben llegar a la capital han pagado hasta es 3 dólares el litro de gasoil.

«En un viaje ida y vuelta donde se consumen 300 litros, la única forma de asumir ese costo es subiendo la mercancía», expresó.

De igual forma, el productor del rubro asegura que para el agricultor hay una pérdida que se produce por la falta de movilización para buscar la mercancía, lo que produce una descapitalización.

Pérez apuntó durante una entrevista para Fedecámaras Radio que tiene que haber rentabilidad y una mayor asistencia técnica en el campo con la tecnología adecuada, insumos, fertilizantes y profesionales del sector, que en su mayoría han abandonado el país.


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