Pandemia agrava los desafíos económicos y laborales de refugiados venezolanos en Colombia

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Pandemia agrava los desafíos económicos y laborales de refugiados venezolanos en Colombia



Los efectos económicos de la pandemia por coronavirus (Covid-19) golpean particularmente fuerte a los refugiados venezolanos en Colombia, señala un estudio de las organizaciones Refugees International y Center for Global Development.

De acuerdo con los investigadores, el impacto del Covid-19 ha perjudicado las perspectivas laborales tanto de los locales como de los migrantes en Colombia, pero “el impacto se siente más entre los venezolanos”, señala la nota de prensa del reporte.

«Con los trabajadores no esenciales obligados a quedarse en casa, los servicios públicos debilitados, los recursos desviados y las organizaciones benéficas funcionando con una capacidad reducida, los venezolanos desplazados se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad», advierten.

Las restricciones, comunes en las respuestas de muchos países a la crisis de salud pública, ejercen un impacto desproporcionadamente negativo en los refugiados y migrantes venezolanos.

Muchos viven en condiciones de hacinamiento en las que el distanciamiento social y el autoaislamiento resultan imposibles.

Alrededor del 90% de los venezolanos en Colombia trabajan en la economía sumergida, y apenas ganan lo suficiente para sobrevivir.

– Conclusiones –

Para realizar el informe, los autores compararon los datos oficiales del mercado laboral, entre agosto y octubre de 2019, y el análisis de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de los sectores más afectados por la pandemia.

Las conclusiones apuntan que los venezolanos tienen un 36% más de probabilidades de verse afectados financieramente por COVID-19 que los colombianos, según reseña el diario Voz de América.

Además, el estudio también indica que el 64% de los venezolanos empleados estaban trabajando en sectores muy afectados por la pandemia, identificados como tales los servicios de alojamiento o alimentación, manufactura, entre otros.

Esa cifra contrasta con el 47% de los colombianos empleados en sectores muy afectados.

A pesar de la respuesta del gobierno colombiano para recibir a los venezolanos, esta población ya venía enfrentando desafíos económicos y laborales importantes, y «el brote de COVID-19 solo ha agravado estos desafíos”, indica el texto.

El estudio también apunta que el 46% de los venezolanos empleados estaban trabajando en la economía informal, en comparación con el 35% de colombianos.

Igualmente, destaca la situación de la mujer venezolana en el vecino país.

Un 78% de las mujeres venezolanas empleadas estaba trabajando en sectores muy afectados por la pandemia. Mientras que es el caso de un 57% de los hombres venezolanos empleados y de un 59% de las mujeres colombianas empleadas.

– Inclusión económica –

«Una mayor inclusión económica de los venezolanos puede ayudar a prevenir la pérdida de ingresos, los desalojos, la inseguridad alimentaria y la pobreza, y puede apoyar la recuperación económica de Colombia a largo plazo “, cita el comunicado a Cindy Huang, vicepresidenta de alcance estratégico de Refugees International.

El estudio también destaca los esfuerzos del gobierno colombiano de apoyar a los migrantes en medio de esta situación, recordando que meses atrás publicó un plan de seis puntos para incluir a los venezolanos en la respuesta a la pandemia.

Sin embargo, entre sus recomendaciones, instan a las autoridades a poner un mayor foco en la inclusión económica de los venezolanos, mientras mantiene el apoyo humanitario.

El texto también sugiere abordar las barreras políticas restantes para la inclusión económica de los venezolanos.

«En este momento, el gobierno necesita actuar rápidamente para proteger a los desplazados forzosamente de los estragos de la pandemia», advierte RI.

Antes de la pandemia, el gobierno de Colombia carecía de la capacidad para hacer frente a la magnitud total de las necesidades de los venezolanos desplazados.

De hecho, Colombia había advertido a los donantes de que necesitaba más ayuda para apoyar a los millones de venezolanos que ya se encuentran en el país y a los que siguen llegando.

Sin embargo, la comunidad internacional ha aportado niveles de financiamiento relativamente escasos como respuesta.

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