Lo que debe conocer para invertir en bonos

// Banca y Negocios


El proceso de toma de decisiones para la realización de inversiones debe ser rápido, debido a que las oportunidades que se presentan en el mercado no duran mucho tiempo como consecuencia de la dinámica del mismo por la participación de los diferentes actores.

Sin embargo, el tomar las decisiones de manera rápida no significa que se obvie el análisis y establecimiento de estrategias adecuadas de acuerdo al tipo de inversión y perfil del inversionista.

El mercado de bonos, también conocido como de renta fija, es un mercado amplio con diversas opciones de inversión, que pasa por brindar títulos bastante seguros hasta títulos de alto riesgo.  Por esta razón, no se debe uno confiar en que por tratarse de un instrumento que brinda una renta fija se está exento de riesgos. Por ejemplo, hay bonos calificados de riesgo “grado especulativo” y, por consiguiente, representan un mayor riesgo o probabilidad de incumplimiento de sus compromisos y por lo general los intereses son mayores que los que pueda pagar un bono de grado no especulativo.

La idea, como en toda inversión, es poder obtener el mayor rendimiento incurriendo en el menor riesgo posible.

Los bonos son instrumentos de deuda, emitidos por alguna institución pública o privada, con la finalidad de captar recursos a un mejor costo financiero para ellos, que le permita desarrollar una determinada actividad en un período dado. En pocas palabras, un bono es una promesa de pago de la deuda, más los intereses al inversor. El comprador del bono obtiene pagos periódicos de intereses y cobra el valor nominal del mismo en la fecha de vencimiento, mientras que el emisor recibe recursos financieros líquidos al momento de la colocación.

Una de las grandes ventajas de invertir en bonos, es que se pueden vender en cualquier momento a precio de mercado. Una vez que el bono se emite empieza a cotizar en bolsa, dando la oportunidad de negociar en todo momento.

Al momento de realizar cualquier inversión, por pequeña que esta pueda ser, es importante que se consideren los siguientes aspectos o principios:

Objetivo del Emisor: Es importante conocer que va a hacer el emisor con los fondos que capte a través de la colocación de los bonos.  En que los va a utilizar, si será para capital de trabajo, para financiar un nuevo proyecto, en tal caso de que tipo de proyecto se trata, está acorde con el negocio principal de la empresa, si es para pagar otras deudas o para decretar y pagar dividendos de la empresa.  Esta información debe estar disponible a través de prospectos informativos para todos los potenciales inversionistas (acreedores).

Condiciones Financieras del Emisor: Es importante saber cuál es la situación económica de la empresa, su actual nivel de endeudamiento, generación de ingresos, garantías que ofrece a sus inversionistas.  Lo importante es determinar si la empresa generará los recursos necesarios para cumplir con los pagos de los intereses de los bonos sin afectar la operatividad de la empresa.

Características Financieras del Bono: En este caso se debe evaluar el cupón del bono, la tasa de interés anual que percibirán los inversionistas, la frecuencia de pago, la vigencia del bono.  Mientras más largo plazo tenga, el cupón debería ser mayor y el precio de compra menor, para compensar así la exposición de riesgo del inversionista por el tiempo. En el momento de comprarlo se conoce exactamente la rentabilidad que se va a obtener.

Liquidez del Bono: Esta es una medida que se obtiene por la oferta y demanda que tenga el instrumento en el mercado, mientras sea un buen emisor, con un buen rendimiento y un adecuado nivel de riesgo, será más fácil intercambiar el título en cualquier momento.

Compare rendimientos y tiempo:  Los bonos se deben analizar y comparar por rendimientos y fechas de vencimientos, debido a que el precio por sí solo no da una referencia de mejor o peor valor.  Los bonos se cotizan en términos porcentuales (100%), las variaciones de precios indican una potencial ganancia al momento de comprar y vender el.  El precio determina el rendimiento, considerando el cupón, la frecuencia de pago y la fecha de vencimiento, por lo que se puede conseguir bonos con distintos precios y similares rendimientos.

Riesgos: Todos los bonos tienen factores de riesgo implícitos, asociados con el incumplimiento de pago por parte del emisor (Riesgo de Default), la pérdida del poder de compra por efectos inflacionarios, riesgo de devaluación, cambios en la tasa de interés (si el cupón es variable), riesgo político, riesgo económico-financiero del emisor,  y riesgo país, entre otros. Se debe tener en cuenta la solvencia que las calificadoras crediticias le han concedido al emisor (país o empresa).

Dependiendo del tipo de riesgo al que pueda tener mayor exposición el bono, el emisor compensará el mismo a través de un mejor rendimiento y condiciones que se hagan atractivas para la colocación exitosa en el mercado. A medida que la solidez de la empresa va bajando la rentabilidad va aumentando, hasta llegar a los denominados bonos “basura”, que son los que realmente tienen riesgos de impago.

Lectura recomendada: CNBC: ¿Cómo aprender a no preocuparse por la burbuja de bonos?

Se puede señalar que el mercado de bonos es menos riesgoso que el mercado de acciones y tiene diversas implicaciones, por lo tanto es necesario hacer el correspondiente análisis antes de incursionar en el mismo para evitar sorpresas. Una vez tome la decisión de inversión se recomienda estar revisando de forma periódica que dicen las calificadoras de riesgo como S&P, Fitch y Moody´s por ejemplo, sobre el comportamiento del bono en que invirtió.

Si un bono se mantiene en su portafolio hasta el vencimiento se reciben exactamente las cantidades acordadas tanto de capital como de intereses, pero si se vende antes de que llegue el vencimiento se puede obtener una rentabilidad inferior o superior a la esperada, pudiendo incluso llegar a ser negativa. De3pende si usted vende con prima (por encima del 100%), con descuento (por debajo del 100%) o a la par (al 100%).

Conozcamos tres conceptos fundamentales asociados a los bonos:

Vencimiento

En el caso del bono que amortiza al vencimiento, se trata del momento en que los inversores recibirán la cantidad de dinero expresada en el valor nominal del papel. Hay bonos que se amortizan en dos o tres partes.

Cuanto más largo es el vencimiento, mayor es el riesgo que asume el inversor ya que ante cambios en la tasa de interés, más se verá afectado el precio del bono. 

Recordemos que si las tasas de interés suben, los rendimientos de los bonos aumentan también y consecuentemente cae su precio. En este contexto los bonos menos afectados son los de vencimiento más próximo y son los más recomendados para inversores que se quieren proteger de este riesgo de alza en las tasas de interés.

Cupón

El cupón del bono es el interés que abona el emisor, en general semestralmente a los tenedores de los títulos como compensación por haber prestado parte de su capital. Al momento de la emisión del bono, el valor nominal y el cupón son establecidos y se mantienen invariables hasta la fecha de vencimiento, que es cuando el emisor debe devolver la cantidad de dinero expresada en el valor nominal del bono (lo que sí fluctúa durante la vida del título es el rendimiento y el precio).

Si bien un cupón más alto nos va a permitir recuperar la inversión en menor tiempo y reduce el riesgo de tasa de interés, lo que en verdad debemos considerar es el rendimiento (o Tasa Interna de Retorno) del papel. Este valor toma en cuenta no sólo el cupón sino también el precio de compra, la ganancia o pérdida de capital y el valor temporal de los flujos. No necesariamente la emisión que pague mayor cupón es más riesgosa, para ello justamente debemos considerar el rendimiento.

Clases de bonos

Los bonos son susceptibles de ser emitidos, por igual valor al nominal, por encima del valor nominal, o por debajo del valor nominal del título. Cuando usted invierte en el mercado secundario es muy difícil comprar un bono a la par, usualmente los compra con prima o a descuento.

·  A la par: cuando el valor de venta es igual al valor nominal del título.

·  Con descuento o bajo la par: cuando el valor de venta es menor al valor nominal. Por ejemplo, si una empresa vende bonos de US$100 a un 10 por ciento de descuento, el inversionista o comprador paga US$90 (el 10 por ciento de US$100 es US$90), en otras palabras el valor de su cancelación es inferior al valor nominal del título.  . El comprador recibe el cupón sobre la base de 100 dólares y al momento de la cancelación se le acredita US$ 100.

· Con prima o sobre la par: cuando el valor de venta es mayor al valor nominal. Por ejemplo, si una empresa vende bonos a US$100 con una prima del 10 por ciento, el inversionista cancela US$110 (US$100 + 10 por ciento = US$110), en otras palabras el valor de su cancelación es superior al valor nominal del título. Al momento de la cancelación o amortización del bono se le acredita US$ 100.

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