Exclusiva con Francisco Rodríguez: Somos «cautelosamente optimistas» con respecto al canje

// Elizabeth Ostos @elizabethostos 


Una visión optimista y hasta moderada del entorno macroeconómico nacional es la que aporta Francisco Rodríguez, economista- jefe de Torino Capital, banca de inversión con sede en Nueva York.

A este venezolano, ex jefe de la oficina de asesoría económica y financiera de la Asamblea Nacional, cargo que ocupó hasta 2004, no le es ajeno su país. Desde las posiciones que ha ocupado en el extranjero, emite sus opiniones de la actual coyuntura e incluso da recomendaciones a los ejecutantes de políticas públicas. 

En entrevista exclusiva con canje de bonos prevista y que no caerá en default.

Afirma que la inflación del país será de 300% y que el Producto Interno Bruto caerá 10%.

Sobre el sector financiero nacional, el candidato a doctor en economía por la Universidad de Harvard estima que “ha sufrido un debilitamiento en los últimos años”.

-¿Cómo se perfila el canje de bonos de Petróleos de Venezuela que en este momento se plantea?

 En la actualidad, el presidente de la compañía (Eulogio del Pino) señala que en el canje podría participar el 50% de los tenedores de los bonos, para que tenga sentido hacer esta operación con la garantía de CITGO, una empresa que tiene un valor de unos 4,8 millardos de dólares. Consideramos que la operación financiera se dará con éxito, pero con participación sobre el 40%, quizá no se llegue al 50. 

Consideró Rodriguez que las tácticas de negociación que está adelantando la empresa venezolana “han sido agresivas y buscan mejorar las condiciones para Venezuela al sugerir que se podrán analizar otras opciones en caso de que no se de este canje, en este momento en donde el flujo de caja de Pdvsa es complicado».

«Este tipo de tácticas son usuales en las negociaciones entre emisores y tenedores de bonos, cuando hay una situación de stress financiero como la actual. Lo más probable es que esto no sean más que amenazas veladas que no tengan mayores consecuencias. Si la operación se da con el 46 o el 47 % de participación, tendría sentido hacer el canje. Somos cautelosamente optimistas, aunque siempre hay un riesgo de que no se haga”.

“De todos modos- prosigue el analista- estimamos que Pdvsa podrá cumplir con sus pagos de noviembre de este año. En el caso de los pagos que corresponden a abril 2017, tenemos una percepción más optimista de lo que señalan otros analistas que dicen que puede haber default”. 

-¿Cómo perfila los principales indicadores macroeconómicos para el cierre de 2016?

-La inflación se estima en 300% y la caída del Producto Interno Bruto de 10%. Este tercer trimestre será menos duro que a principios de año pero con esto no quiero decir que la crisis esté superada; hay muchas cosas por hacer, la crisis persiste pero a otra escala. Sí creemos que se va a dar cierta estabilización de la economía a fines de 2016 y principios de 2017. Incluso para el año próximo consideramos que habrá un crecimiento pequeño de la economía, de alrededor de un 2%, la inflación se puede moderar y hasta disminuir.

-Pero el tema político incide en el económico…

-Sin dudas. Para 2017 en el panorama político y, en consecuencia en el macroeconómico, hay incertidumbre. Hay expectativas de si habrá o no referendo revocatorio. Es importante señalar que la fuerte contracción de importaciones que hubo en 2016, así como la reducción del gasto público a términos reales, ha llevado a que la presión en el mercado sea más baja a años anteriores.

«Creo que habrá un proceso de estabilización. La economía no necesariamente va a crecer sostenidamente. Tampoco se van a resolver todos los problemas, pero sí se puede evitar una crisis que nos conduzca a episodios hiperinflacionarios. Esto es algo que temíamos muchos economistas».

“Para el próximo año, la situación se va a ver muy condicionada por la evolución de las variables políticas. Sabremos si hay un cambio de gobierno o de cambio de políticas”, recalcó el economista Rodríguez.

El ejecutivo también analizó el mercado cambiario nacional “debido a la expansión de la base monetaria que se genera en el país como producto del pago del aumento salarial en el mes de septiembre, vimos un crecimiento a tasas bastante mayores de la liquidez monetaria. Además, ha habido políticas de reducción del encaje y se ha ampliado la liquidez. Y cuando esto pasa hay más bolívares en circulación y al existir poca oferta de dólares, esto impulsa el precio del paralelo, sin dudas”.

No obstante, afirmó que “hay que tener en perspectiva que la aceleración del tipo de cambio que se ha generado en el último mes ha estado relativamente controlada en lo que va de año y por lo tanto podemos perfectamente ir a un escenario en el cual la presión cambiaria se reduzca. Si una economía tiene 300% de inflación, esto quiere decir que los precios se están cuadruplicando. En ese contexto es normal y esperable que el precio del dólar se cuadruplique en un año. Lo normal es que haya deslizado de mil a cuatro mil (bolívares por dólar). Pero el hecho de que esté en mil 400 o mil 550, indica que en este contexto la presión cambiaria sigue siendo limitada”.

Sobre el sector bancario nacional

-¿Cómo pondera la situación del sector financiero venezolano?

-El sistema financiero venezolano ha sufrido un debilitamiento en los últimos años, debido a una serie de restricciones que se le ha impuesto que le han quitado flexibilidad en el momento de actuar. Ha habido aumento de las gavetas administradas de la dirección que impone el sector público en la asignación de recursos de la banca y eso ha hecho menos rentable el negocio. Ha habido una caída en la producción y en la utilización de la capacidad del sector industrial nacional y eso ha impactado en los negocios que se pudieron haber hecho en el sector financiero. Al mismo tiempo, se ha dado un aumento en el endeudamiento público externo e interno. Por lo tanto, el sector financiero ha evolucionado hacia un modelo de negocio en el cual los principales ingresos que recibe son los intereses que recibe sobre la deuda pública. Estos no necesariamente son altos pero son mayores que los que pagan a sus depositantes (de los bancos) y, por lo tanto, tiene un margen de intermediación lo suficientemente altos para mantener ese negocio.

-¿Cuáles son los principales problemas que enfrenta la operación de las entidades financieras venezolanas?

-El principal es su dependencia del control cambiario. Al no existir la posibilidad de hacer transacciones libremente entre bolívares y dólares no hay posibilidad de ofrecer una tasa de interés a los clientes de la banca que sea capaz de limitar ese incentivo. No se puede hacer política monetaria. Por lo tanto hay un escenario de fragilidad de la banca frente a un escenario de levantamiento de controles de capital y de cambios, que algún momento se va a tener que dar. Esto tiene que ser analizado y tienen que generarse políticas muy específicas dirigidas para evitar que haya una crisis sistémica en el sector”.

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