Banco central chino descarta «grandes cambios» en política monetaria

// EFE


El gobernador del Banco Popular de China (central), Zhou Xiaochuan, descartó hoy que se produzcan «grandes cambios» en su política monetaria este año y pronosticó que el tipo de cambio de su moneda, el yuan, se mantendrá estable.

El máximo responsable del banco central chino rebajó así, en una conferencia de prensa en Pekín, las expectativas ante un posible ajuste monetario en el gigante asiático, siguiendo la estela de las últimas subidas de tipos de interés en Estados Unidos.

«No habrá grandes cambios en las políticas del banco central en 2017, aunque su implementación y supervisión será más meticulosa y precisa», anunció Zhou, en su única comparecencia del año ante los medios de comunicación, en los márgenes del pleno anual del Legislativo chino.

El máximo responsable de la autoridad monetaria china reconoció que en la segunda mitad del año pasado se produjeron fluctuaciones en el tipo de cambio del yuan, especialmente con respecto al dólar, con el que sufrió una devaluación del 6 %.

Sin embargo, atribuyó esos movimientos al aumento de la inversión exterior de la potencia asiática y a la sorpresa por la victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses, que a su juicio provocó un mayor fortalecimiento del «billete verde».

«El tipo de cambio del renminbi (o yuan) será estable este año», pronosticó el gobernador del banco central chino.

En su discurso del pasado domingo, el primer ministro chino, Li Keqiang, prometió continuar con las reformas encaminadas a la liberalización del tipo de cambio del yuan este año, pero el gobernador del banco central no detalló hoy planes concretos.

Zhou admitió también que se han dado actividades especulativas a corto plazo como resultado del contraste entre las políticas del Banco Popular y la Reserva Federal estadounidense.

La entidad china rebajó los tipos de interés cinco veces en 2015 y los dejó intactos el año pasado, mientras que la estadounidense realizó su primera subida de tipos en casi una década a finales de 2015 y la repitió el pasado diciembre.

El gobernador del banco central chino señaló que esas diferencias no deberían llevar necesariamente a salidas de capitales persistentes a medio y largo plazo y confió en que esos flujos se estabilicen con el mantenimiento de las políticas monetarias y la mejora de los indicadores de la segunda economía mundial.

«Si la política monetaria prudente se inclina un poco más hacia la neutralidad, conducirá a la reforma estructural del lado de la oferta en el país», dijo Zhou.

El objetivo oficial para el crecimiento de la liquidez monetaria para este año es del 12 %, pero el responsable del banco central explicó que esa cifra es una expectativa, no una tarea.

Demasiada liquidez, advirtió el gobernador, podría resultar perjudicial para la economía china.

«Adaptaremos la financiación y los préstamos cuando sea necesario», apuntó Zhou, quien avanzó que puede esperarse que el rápido incremento de las hipotecas que se vio el año pasado se modere ligeramente en 2017 a medida que las autoridades actúan para combatir las burbujas inmobiliarias de las principales urbes.

El responsable del banco central chino afirmó, asimismo, que los bancos no deberían dar apoyo financiero a las compañías endeudadas y que deberían seguir las políticas de Pekín para «reducir inventario, deudas y capacidad» en los sectores menos rentables, mientras que deberían facilitar el acceso al crédito a las pymes.

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