Los tres factores que pesan más sobre la deuda venezolana

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A pesar de circunstancias diversas en su contra, el portafolio de bonos de deuda venezolana ha logrado mantener cierta estabilidad durante las últimas semanas. 

Al cierre de la semana pasada, por ejemplo,  los papeles venezolanos cerraron con un alza promedio de 1,35 puntos en el portafolio soberano y de 0,26 puntos entre los bonos de Pdvsa.

La agencia Bloomberg destacó asimismo que al cierre del mes de agosto los 4.000 millones de dólares en bonos referencia del gobierno con vencimiento para 2027 subieron 3,3% a 49,7 centavos por dólar.

De acuerdo con un análisis de Siobhan Morden, a cargo del departamento de Estrategia para Latinoamérica de Nomura Securities, los inversionisas están tomando una posición neutral respecto a los activos venezolanos y los títulos de Pdvsa. 

Bajo un modelo de riesgo que considera «binario», el primer factor es la voluntad de pago de parte del gobierno venezolano y la petrolera estatal, que ha permanecido invariable hasta los momentos, lo que hace que exista un equilibrio relativo entre las posiciones en deuda que se vence en el muy corto plazo y títulos con maduración en el largo plazo. 

El segundo factor en juego es sin duda el precio del petróleo, como máximo condicionante de la disponibilidad de recursos en divisas para afrontar los compromisos crediticios. 

A juicio de analistas como Raúl Gallegos, quien labora en el departamento de riesgos globales de la compañía Control Risks, y se especializa en Venezuela, este factor condiciona incluso las perspectivas del gobierno nacional. 

«Su objetivo es pasar este mal momento, apostándole a que los precios del petróleo en algún momento se recuperen y a punta de gasto recuperar la popularidad que tuvieron», señaló en declaraciones al portal económico Portafolio, de Colombia.

«Está esperando a que el petróleo lo rescate otra vez y lo que hace es comprar tiempo», enfatiza. 

Por último, pero no menos importante, el tercer factor a tener en cuenta está representado en las protestas de calle que a partir del pasado 1° de septiembre marcaron el regreso de la oposición a las manifestaciones públicas, si bien no tienen un efecto definitivo sobre las perspectivas políticas, sí suman un elemento más de incertidumbre que es tomado en cuenta en los análisis sobre el país. 

Bank of America, por ejemplo, destacó en su más reciente informe sobre los mercados emergentes que la demostración opositora llevada a cabo en Caracas ha logrado mantener a este sector del espectro político en el ámbito de la protesta pacífica, pero que aún no ha ganado suficiente fuerza como para que se lleve a cabo un referendo revocatorio este año. 

«Creemos que va a haber referéndum el año entrante, por lo que el chavismo seguirá en el poder, y ellos mismos van a querer sacar a Maduro y posesionar a otra persona», menciona igualmente Raúl Gallegos, en coincidencia con las perspectivas del banco de inversión.

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