Expertos | Conozca por qué el desempleo se puede ubicar sobre 40% en 2019

// Por: Luis Brusco Ortega

Expertos | Conozca por qué el desempleo se puede ubicar sobre 40% en 2019


El principal costo del desempleo en cualquier economía siempre es la cantidad de bienes y servicios finales que se dejan de producir cuando aumenta la cantidad de desocupados. En concreto, cuanto disminuye el PIB cuando la tasa de desempleo aumenta.

En el caso de Venezuela, dadas las condiciones que privan en el mercado laboral donde destacan una marcada participación del sector público y la presencia de un amplio sector informal, es conveniente recordar y tener como referencia para responder a la pregunta sobre el costo del desempleo, algunos conceptos y principios que se manejan en el análisis de este particular mercado. Entre ellos:

– La tasa de desempleo natural que es aquella que se corresponde con el pleno empleo y máximo nivel de producción de una economía y la cual la mayoría de los países industrializados sitúan entre 3% y 5%, aproximadamente.

– La histéresis del desempleo que es el aumento de la tasa natural como consecuencia de que se mantenga por mucho tiempo una tasa de desempleo muy elevada con respecto a la natural, ello debido a que los desempleados se acostumbren a no trabajar y prefieran cualquier actividad no rutinaria que les genere ingresos. En este cambio de conducta se ha comprobado que tiene incidencia tanto el gobierno, en su relación asistencialista con la sociedad civil, como el sector privado al negarse a contratar personal que tiene mucho tiempo sin trabajar.

– La Ley de Okun que es un principio derivado de observaciones empíricas y que formulado matemáticamente establece que por cada caída de 2% de la producción de bienes y servicios finales, el desempleo aumentará en 1 punto porcentual más.

Con estas premisas, examinar la realidad venezolana actual sobre lo que debe estar ocurriendo en materia de desempleo en los últimos seis años resulta sorprendente, más aún frente a la práctica del Instituto Nacional de Estadística (INE) de no informar oportunamente  sobre los resultados de sus trabajos de campo a este respecto. (Recientemente, esta entidad publicó cifras al cierre de 2018, las cuales ubican el desempleo en 6,4% al término del año pasado / NdeR)

En efecto, es muy probable que al cierre del año 2019 la economía nacional haya perdido cerca del 65% o 70% de su producto interno de comienzos del año 2013, lo que implica, siguiendo a Okun, que en esos siete años a la tasa de desempleo (8%) de inicio del 2013 se le debe sumar un aproximado de 33 puntos porcentuales para que el año 2019 cierre con una tasa de desempleo récord en América Latina, y probablemente de la parte occidental del mundo, de 41%.

Además, cabe destacar que el resto de la población económicamente activa empleada, tasada en un 59% de la total podría terminar el presente año con un componente de informalidad en el empleo próximo a 60%, calculado bajo la correlación histórica que existe entre el aumento del desempleo y el fortalecimiento del sector informal en nuestro mercado laboral.

En conclusión, la crisis económica venezolana va a cerrar el año con resultados que, si se pueden calificar como “tocar fondo”, más allá no se puede ir luego de presentar simultáneamente los tres grados de desestabilización más grave de una economía: hiperinflación, profundo desempleo y crisis de balanza de pagos. Es decir, guardando la distancia y con el debido respeto al género humano, es como padecer a la vez de cáncer, Sida y de una grave obstrucción coronaria. No queda otra, el paciente debe vivir, la economía no muere. Se aproxima una reversión de esta dañina etapa del ciclo.

Por todo lo anterior, y ante lo que podría afirmar cualquier profesional especializado en política económica, en el sentido de que Venezuela está atravesando una peligrosa etapa de curva de Phillips positiva, es necesario y urgente que cualquier plan de estabilización macroeconómica, que se ponga en marcha pronto en el país, incluya paralelamente una estrategia de crecimiento, lo más rápido posible, a objeto de compensar los efectos provenientes de los necesarios ajustes fiscales y de reordenamiento del mercado laboral que se deban ejecutar.

* El autor es economista, profesor universitario, ex funcionario del Banco Central de Venezuela (BCV) y consultor.

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