El país pagará un alto costo si no se ajustan las políticas cambiarias

// Elizabeth Ostos @elizabethostos Especial para BancayNegocios


Un breve análisis de la situación económica de Venezuela nos conduce a ponderar las políticas públicas desarrolladas a lo largo de los últimos 18 años. 

Hay diversas lecturas sobre lo que se ha hecho en ese lapso. Pero en donde hay consenso es en que la política cambiara del gobierno debe cambiar radicalmente pues seguir manteniendo tres tipos de cotizaciones entre las operaciones bolívar- dólar es nocivo para la economía. Y mientras más tiempo esté  en vigencia este esquema, será peor

“En el caso de la más reciente modificación del esquema cambiario, estamos en el peor de los mundos. El tipo de cambio del Simadi (Bs. 200 por dólar) se deslizó a la cotización Dicom (Bs. 650 por dólar), lo que representó una muy fuerte devaluación, pero este proceso se quedó a mitad de camino. No hubo la esperada unificación cambiaria y el país seguirá pagando los costos de no promover los ajustes que necesita la economía”.

Así lo declaró a BancayNegocios el economista José Manuel Puente, quien añadió que “hay una enorme improvisación en todos los ámbitos y así no se puede construir una alternativa. Esto, aunado a los enfrentamientos y contradicciones que hay entre los miembros del gabinete económico, potencia la crisis y profundizan la pobreza de la población”.

El también profesor del IESA advierte que “el tipo de cambio Dipro de 10 bolívares por dólar es absolutamente irreal y está brutalmente apreciado. La opacidad con la cual el gobierno maneja las cifras impide que se analice a quién y qué cantidad de divisas se están asignado. Hay un diferencial entre el Dipro y el Dicom abismal lo que hace imposible una gestión económica sana y racional. El dólar paralelo forma parre de esta enorme distorsión que tiene a la economía prácticamente paralizada”

Los más pobres

Con base en cifras emitidas por organismos internacionales y por multilaterales, el economista Puente advierte que el desempeño macroeconómico del país será el peor del mundo, “por tercer año consecutivo. Y no solo es un tema de la caída de los precios del petróleo que ha mermado los ingresos de la nación, es un asunto de incapacidad gerencial y de la persistencia en imponer un modelo que fracasó. 

Explica que esta crisis económica se expresa en tres conceptos “inflación, contracción y desabastecimiento”.

Coindice con el FMI en relación con la cifra de inflación para 2016, “es posible que la inflación sea del 720% o más, con una contracción de 10% del PIB. Venezuela será líder en ese segmento, seguida por Sudán del sur con -7,8% y Guinea Ecuatorial con -7,4%”.

Las otras dos naciones con inflación récord son Sudan del sur con 119% y Yemen con 32%.

“Y si no hay cambio radical en políticas públicas, la inflación para Venezuela en 2017 será del 2 mil 200%”, sentenció el profesor Puente.

Los precios del petróleo están en su nivel más bajo de los últimos años y esto también ha impactado en las reservas internacionales. ¿El gobierno nacional requerirá financiamiento internacional?

– El nivel de reservas internacionales está a niveles bajísimos y eso es muy preocupante. Están aproximadamente en 11.700 millones de dólares y sólo 10 o 15% son reservas líquidas, esto implica que la política cambiaria colapsó. Error tras error ha llevado al país a la peor crisis económica de su historia. Sin dudas habrá que buscar apoyo financiero y fortalecer el nivel de reservas. La asesoría técnica la puede brindar el FMI, pero naciones amigas de Venezuela y organismos multilaterales pueden crear un fondo de emergencia. Pero para que alguien quiera apoyar al país, el modelo estatista y de controles debe cambiar.

José Manuel Puente también propone que el gobierno renegocie el perfil de la deuda externa “no es posible que un gobierno que se dice socialista pague puntualmente a sus acreedores internacionales, sacrificando al pueblo. No se trata de caer en default sino buscar mejores condiciones para cumplir con obligaciones. El gobierno ha pagado en lo que va de año 16 millardos de dólares y está previsto que para 2017 la cifra sea de 17 millardos”.

Insistió en lo que le parece una inconsistencia “el gobierno deja de recibir dólares por la caída en los precios del petróleo, recorta las importaciones de alimentos, medicinas e insumos para fortalecer a la industria nacional, en detrimento del pueblo, y paga la deuda. Esta política es ortodoxa y contradictoria”.

¿Cuáles serían las medidas que se deberían tomar urgentemente si se produce un cambio en lo político, si prospera el revocatorio?

– No es un tema de conceptos rígidos ni de ideología: ni marxismo, ni modelo keynesiano o neoliberal. Se trata de promover cambios que pueden ser la clave para que la economía del país, que tiene enormes potenciales, pueda estabilizarse. Hay que desmontar el control de cambios, revisar el control de precios y llevarlos a niveles en donde se cubran los costos de producción, fortalecer las reservas internacionales, activar una política de subsidios directos a las familias que no puedan acceder a la canasta básica. Hay que hacer muchas cosas en un contexto de cambio político. Si dudas, las reformas tienen que conducir a la reconstrucción nacional.

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