Qué esperar del petróleo con Donald Trump en la Presidencia

// Bloomberg


Algunas políticas petroleras de los Estados Unidos probablemente cambiarán significativamente cuando Donald Trump asuma la presidencia el próximo año. Si bien los detalles aún no son claros, ha destacado un número de áreas en donde difiere con las políticas vigentes.

Relaciones con el Medio Oriente y la OPEP

Donald Trump criticó a Arabia Saudita y a Irán durante su campaña. Dijo que no era un «gran fanático» del gobierno saudí en una aparición el 2015 en «Meet the Press» de la NBC y le dijo al New York Times en marzo que podría detener la compra de petróleo a Arabia Saudita y otros países árabes si no se comprometen a desplegar fuerzas terrestres para combatir al Estado Islámico o reembolsan a los Estados Unidos por sus esfuerzos.

Trump también se opone al acuerdo nuclear con Irán que desbloqueó las exportaciones de petróleo del país. En un discurso en el American Israel Public Affairs Committee en Washington en marzo, el entonces candidato dijo que su «prioridad número uno es desmantelar el desastroso acuerdo con Irán».

En una charla en la Williston Basin Petroleum Conference en Bismarck, Dakota del Norte en mayo, Trump también prometió independencia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), aunque no profundizó acerca de cómo lo lograría.

Impulso a Keystone

En una conferencia de prensa antes del evento de Dakota del Norte, dijo que aprobaría el oleoducto Keystone XL propuesto por TransCanada Corp. a cambio de que el pueblo de Estados Unidos reciba «una parte significativa de las ganancias».Trump también ha prometido renegociar o terminar con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, lo que limita los casos en los que Canadá puede restringir exportaciones de energía a su vecino del sur. Terminar con ese acuerdo podría dejar a los Estados Unidos más expuesto a interrupciones del suministro desde Canadá, aunque esto suena poco probable considerando la carencia del país de exportaciones alternativas.

Apoyo al petróleo estadounidense

En la misma conferencia de prensa en Dakota del Norte, el presidente electo dijo que eliminaría cualquier restricción a las exportaciones energéticas estadounidenses y que apoyaría la fracturación hidráulica, aunque tampoco profundizó en este tema.

La victoria de Trump apoyará a la producción de petróleo y gas de Estados Unidos, con menos regulaciones a la exploración y una eliminación de las restricciones para perforar en algunas locaciones, dijeron Damien Courvalin y Jeffrey Currie, analistas de Goldman Sachs Group Inc. el 9 de noviembre en un informe.

Sin embargo, su apoyo a la industria del gas y petróleo esquistoso no ha sido incondicional. Anteriormente, Trump había generado preocupación entre los ejecutivos energéticos en Colorado cuando dijo en julio que apoyaba que los residentes locales votaran acerca de las restricciones al fracking.

Políticas más amplias

Trump dijo que abriría tierras federales a la producción de petróleo y gas, y liberaría áreas mar adentro para el desarrollo energético.

El impacto más grande a los mercados del crudo podría no venir de las políticas petroleras de Trump considerando la importancia de las decisiones que influyen de forma más amplia en el desarrollo económico, el comercio y las relaciones internacionales.

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