Novo Banco perdió un 25% más en 2020 y pedirá inyección de US$705,84 millones

// EFE

Novo Banco perdió un 25% más en 2020 y pedirá inyección de US$705,84 millones



El Novo Banco, heredero del quebrado Banco Espírito Santo (BES), perdió 1.329,3 millones de euros en 2020 (US$1.568,24 millones), un 25% más que los números rojos de 2019, y anunció que pedirá una nueva inyección de capital de 598,3 millones de euros (US$705,84 millones).

En un comunicado difundido hoy, el banco explicó que el año pasado tuvo que aprovisionar 1.191,5 millones de euros (US$1.405,67 millones) por el negocio de España, que está en venta, y por el agravamiento de incumplimiento de algunos clientes.

De ese total, 268,8 millones se deben a riesgos de crédito derivados de la pandemia de coronavirus.

Los resultados reflejan además un impacto negativo de 300,2 millones por «evaluaciones independientes» de su exposición a fondos de reestructuración -entidades a las que se transfieren activos tóxicos- y 123,9 millones de refuerzo de las provisiones «para reestructuración».

El margen financiero mejoró un 8,3 % y se situó en 555,1 millones, pero este aumento fue contrarrestado por una caída del 12,9 % de los servicios a clientes debido a la pandemia.

Con ello, el producto bancario comercial fue de 827 millones de euros (US$975 millones), sólo un 0,3 % más que el ejercicio anterior.

Los costes operativos se redujeron el 1,6 %, hasta 431,8 millones, debido sobre todo a la reducción de plantilla, con la salida en el último año de 287 trabajadores del grupo. En total, Novo Banco tiene ahora 4.582 empleados.

El ratio de crédito moroso pasó del 12 % al 8,9 %, mientras que la solvencia empeoró y el ratio Common Equity Tier I se situó en el 11,3 % (13,5 % al cierre de 2019).

– Pide inyección de casi 600 millones –

Debido a los resultados de 2020, la entidad solicitó una nueva inyección de capital de 598,3 millones de euros al Fondo de Resolución, un organismo público financiado con aportaciones del resto de bancos portugueses que es propietario del 25 % del Novo Banco.

La inyección será realizada a través del mecanismo de capital contingente, que sirve para compensar las pérdidas derivadas de los activos tóxicos heredados del BES.

Este instrumento fue incluido en el acuerdo de venta con el fondo estadounidense Lone Star, que adquirió el 75 % restante del Novo Banco.

En los últimos tres años la entidad ya tuvo que recibir casi 3.000 millones de euros a través de este mecanismo, parte de los cuales procedieron de préstamos del Estado porque el Fondo de Resolución no tenía capital suficiente.

Los 598 millones de euros solicitados están por encima del valor esperado por el Gobierno socialista luso, que estimaba que este año el banco pidiese 476 millones.

El año pasado, el Parlamento portugués aprobó una propuesta del Bloco de Esquerda para bloquear la inyección de 2021 hasta que se conozcan los resultados de una auditoría solicitada al Tribunal de Cuentas.

El Gobierno aseguró entonces que cumpliría los compromisos asumidos con Novo Banco, pero todavía no ha desvelado cómo desbloqueará la situación para poder transferir el capital.

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