Expertos | Qué es un Banco Central y cómo programa la cantidad de dinero que circula en la economía

// Luis Brusco

Expertos | Qué es un Banco Central y cómo programa la cantidad de dinero que circula en la economía



Desde el punto de vista estrictamente bancario, por intermediar fondos entre instituciones bancarias y concederles créditos a esas mismas entidades, un banco central es considerado un banco de bancos, pero sobre todo es un banco especial porque es el único autorizado para crear dinero nuevo que se inyecta por primera vez en la economía, lo que permite denominarlo también banco de emisión.

Si a esta condición se le suma la potestad que tiene por ley de diseñar y ejecutar la política monetaria de un país, termina entonces siendo concebido como la máxima autoridad del sector monetario-financiero de una nación.

Adicionalmente a las calificaciones anteriores, y derivado de su papel como banco de bancos, un banco central debe procurar mantener la liquidez y proteger la solvencia del sistema bancario, con un nivel suficiente de reservas en moneda nacional provenientes de los depósitos captados por todas las entidades bancarias, lo que permite llamarlo también banco de reserva.

Otras funciones de un banco central, necesarias para contribuir con el buen uso de  las funciones del dinero y el adecuado funcionamiento del mercado monetario son:

– Definir oportunamente la familia de especies monetarias.

– Velar por el buen funcionamiento del sistema de pagos interno y externo.

– Participar en la construcción del régimen de cambios, en el mercado de divisas y administrar con notoria eficiencia los principales activos internacionales de la República como los son las reservas internacionales.

Ahora bien, sin dejar de reconocer la importancia de las distintas funciones del banco central ya indicadas, la maximización de su reconocimiento como institución pública tiene que ver con su contribución al logro de la estabilidad y el crecimiento económico de la nación, si con el diseño de su política monetaria puede alcanzar el objetivo fundamental que todo banco central quiere lograr:  la estabilidad de precios en la economía para preservar el valor de la moneda.

Sin tomar en cuenta factores circunstanciales, dos aspectos son claves  para tener éxito en el objetivo deseado: la conducta activa o pasiva del banco central frente a la política fiscal y la programación monetaria que haga el instituto emisor cada año para satisfacer los requerimientos bien justificados de liquidez; vale decir, calcular la oferta monetaria en función de la demanda de dinero productiva que existe en la economía, y así mantener un equilibrio monetario que redundaría en estabilidad de la tasa de interés real y evita excesos de demanda de bienes y servicios que originan inflación.

Para aproximarse a la cifra de oferta monetaria producto de la programación existen hoy varios modelos cargados de estadísticas y cálculos econométricos que no tomaremos en cuenta en este artículo. Sin embargo, con dos identidades fáciles de entender se explica el camino aproximado de los hacedores del cálculo. Esas identidades son:

1.-) La Teoría cuantitativa del dinero:  M.V = P.Y, que al derivarla se tiene que Variación % de M = variación % de P + variación% de Y – variación% de V, es decir: incremento de la oferta monetaria (M) es igual al incremento del nivel de precios, más el incremento de la producción, menos el incremento de la velocidad del dinero.

Asumiendo que V es constante y no se desea aumento de precios, se tiene que un aumento de M sería igual al incremento de la producción esperada ese año. Esto mostraría lo que podría ocurrir en el incremento de la liquidez monetaria (M) solo para financiar la economía real, es decir, la actividad productiva (Y)

2.-) Por su parte, el banco central calcula el monto de M (no la variación) con la identidad: M = m.BM, siendo m el multiplicador monetario y BM la base monetaria o dinero primario inyectado por el instituto emisor a la economía

3.-) Finalmente, sí M calculado por el banco central resulta en un exceso de oferta monetaria en la economía, comparado con el saldo que ella requiere, y dicho exceso no lo reduce el propio banco central con una acción contractiva, y se destina, por el contrario, a financiar excesos de gastos que el gobierno ha planificado en su presupuesto público, se dice que el gobierno se esta financiando con el señoreaje, que además es dinero sin respaldo productivo y seguro va a generar un proceso de crecimientos acelerados de precios  que terminan siempre en hiperinflación.

Todos los países que han experimentado periodos de hiperinflación en América Latina, y también en países europeos, validaron la anterior relación: financiamiento creciente del déficit fiscal con emisiones de dinero igualmente crecientes por parte del banco central, segura entrada a un proceso de descomunales aumentos de precios.

Venezuela no ha sido la excepción.

* El autor es economista, profesor universitario, ex-gerente del BCV.


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