Exclusivo | ¿Cuánto gasta y qué consume el venezolano? El día a día es un reto costoso

// Gisell Quintana / @GisellQuintana

Exclusivo | ¿Cuánto gasta y qué consume el venezolano? El día a día es un reto costoso



El proceso hiperinflacionario que vive el país ha hecho estragos en las vidas de los venezolanos. Solo en el año 2017 el consumo ya había caído 50% con respecto al 2009, lo que evidencia la poca capacidad de compra de los ciudadanos, cada vez mas reducida por la perdida del poder adquisitivo, en un país donde el salario mínimo es de 1.800.000 bolívares, que equivale aproximadamente 0,60 centavos de dólar.

En una economía como la venezolana, con unos niveles de inflación históricos, que sobrepasan los 3.800 interanual, los compradores ya no son fieles a una marca porque lo que buscan es el producto más económico, por lo que destinan la mayoría de sus reducidos presupuestos a la compra de alimentos.

– Cambios en el consumo del venezolano –

Para entender los cambios de hábitos en el consumo del venezolano, el socio y director de Atenas Grupo Consultores, Alexander Cabrera, explicó en una entrevista exclusiva con Banca y Negocios los factores que impactan el mercado nacional:

2017: colas en los supermercados

El año 2017, cuando el país entraba en hiperinflación, el consumo cayó a la mitad; es decir, de cada 100 unidades que se vendían en el 2009, en el 2017 se vendían 50.

Las colas en los supermercados para comprar alimentos a precios regulados, bajo un esquema de racionamiento por terminal de número de cédula, era la constante en el país en 2017, por lo que los hábitos de consumo se adaptaron a un esquema de escasez, lo que hizo que se recorrieran más puntos de venta por compra, se ajustara la cesta básica a lo más indispensable y se modificaran, en algunos estratos socioeconómicos, la periodicidad y cantidades de la compra.

2018: las grandes compañías empiezan a concentrar sus volúmenes en canales de autoservicios

La hiperinflación generó un incremento de precios por encima de 327.000%, y esto hizo que las grandes compañías se concentraran en el canal autoservicio descuidando los canales tradicionales (panaderías, bodegas y abastos).

Este movimiento hizo que se abandonaran prácticas de promociones y la competencia, porque inclusive “los productos ni siquiera llegaban al anaquel”, explicó Cabrera

– Y llegaron de los bodegones –

A finales del 2018 inicios del 2019, aparece el fenómeno de los bodegones, algo que se pensaba seria temporal, pero dos años después siguen siendo parte de la economía del país, y compiten de una manera “desleal” con la producción nacional, ya que sus precios pueden ser más económicos que el producto hecho en casa.

“En aceite comestible, los precios de venta de la producción nacional están 7% por encima de los precios de los importados. Igual pasa con el arroz, también 7% arriba del productos importado. En el caso de harina de trigo, el diferencial es de 2%  en contra del precio de los comercializadores nacionales. La única categoría cuyos precios locales están por debajo del producto es importado es refrescos”,  precisó el socio y director de de Atenas Grupo Consultores, Alexander Cabrera.

– ¿Cómo consume el venezolano hoy? –

“Hoy en día más del 80% de los consumidores venezolanos está comprando semanalmente, cada dos días o diariamente algún producto, fundamentalmente alimentos”, de acuerdo con un estudio realizado por Atenas Grupo Consultores en una muestra de de 2.120 hogares en todo el territorio nacional con información de forma semanal, mensual o trimestral dependiendo la categoría de consumo.

Si se comparan las unidades vendidas actualmente en el autoservicio venezolano con algún país de Centroamérica, el estudio revela que el mercado venezolano es más pequeño que el panameño el cuál es de seis millones de habitantes.

La mayoría de los venezolanos ha dejado de gastar en entretenimiento, accesorios y ropa, para destinar la mayoría de sus ingresos a alimentación; de hecho, en la actualidad los alimentos concentran las 10 categorías con mayor penetración en los hogares venezolanos.

Según el estudio, Harina de maíz es la categoría más consumida, con 90% de penetración en los hogares venezolanos. «Esto quiere decir que de cada 10 hogares, 9 compraron este producto en el mes de marzo», puntualiza Cabrera.

Después siguen: Margarina con 83%; Azúcar, 74%; Pasta Alimenticias, 70%; Arroz, 64%; Aceites comestibles, 64%; Harina de trigo, 58%; Mayonesa, 54%; Cremas dentales, 53%; y refresco con 53%.

 

En una economía donde el precio de los productos se refleja y hasta aumenta en dólares, el especialista detalló que hoy en día un hogar venezolano destina 25 dólares mensuales específicamente a una cesta mínima básica de alimentos.

“El mercado básico se reduce a 6 dólares mensuales en harina de maíz; 4 dólares en  arroz; 2 dólares en azúcar; en pastas alimenticias están invirtiendo 3 dólares mensuales; en harina de trigo, 2 dólares; en aceite 3 dólares; margarina, 2 dólares; y café con 2 dólares mensuales”, detalló Cabrera.

Al hacer la medición en volumen, de kilos o litros, el consumo en el hogar venezolano en harina de maíz es de 7 kilos promedio mes; de arroz, 4 kilos promedio por hogar; azúcar 3 kilos promedio; pasta alimenticia 3 kilos; harina de trigo, 2 kilos; aceite, 1,6 litros promedio por hogar al mes; y café 400 gramos.

Los grupos familiares hoy en día están constituidos por 4,5 personas promedio.

* Con base en este dato, el estrato ABC+ tiene un gasto promedio entre 850 y 1.500 dólares mensuales. La prioridad sigue siendo alimentación, seguido de todo lo que tiene que ver con reparaciones de vehículos, del hogar, juguetería y servicios básicos, comidas preparadas y medicamentos.

* En el estrato C el gasto promedio mensual se ubica entre 450 dólares y 650 dólares mensuales. También, la prioridad es alimentación y todo lo que tiene que ver con medicinas, especialmente ahora en tiempos de pandemia.

“Aquí se perfila más claramente la prioridad de la cesta básica, con productos como arroz, azúcar, margarina, pasta alimenticia y harina de maíz”, señala Cabrera de Atenas Grupo Consultor.

En los estratos socioeconómicos D y E, el gasto promedia entre 150 y 300 dólares mensuales, y su prioridad son alimentación y medicamentos. Las pastas, azúcar, y harina de maíz son las categorías principales de consumo para el día a día.

– El consumo en tiempos de pandemia –

En marzo del año 2020 en medio de economía ya deteriorada, al país llega la pandemia delCovid-19, y desde el Gobierno Nacional se decreta una cuarenta radical para frenar los contagios, que implicó la paralización de la actividad económica.

El 50% del canal comercial tradicional tuvo que cerrar sus puntos de venta por no tener la capacidad de logística para poder despachar productos y aparece, entonces, el delivery.

Al consultar a los hogares ¿como le ha afectado la pandemia?, el estudio realizado por Atenas Grupo Consultores revela que:

– 62% de los encuestados considera que el impacto fundamental es económico.

– 18% menciona que lo ha afectado laboralmente.

– 9% prioriza el impacto emocional.

– 5% considera que el mayor impacto se registra en su vida social.

– 2% de los hogares dice que no se ha visto afectado de manera relevante.

Durante la pandemia en algunos hogares se vieron obligados a crear emprendimientos debido al la falta de empleo. Estos nuevos emprendimientos se concentran en 27% en los estratos ABC+. Los hogares de los estratos D y E son, de lejos, los mas afectados, ya que el desempleo ha sido especialmente agresivo.

El socio y director de Atenas Grupo Consultor, Alexander Cabrera. especificó que existen tres pilares fundamentales para reimpulsar a la economía del país: la reactivación de la competencia, la eficiencia y la innovación.

Además, aseguró que el consumo no va a crecer en el transcurso del 2021 pero se puede estabilizar o mantener, más o menos, en los volúmenes actuales. Como se trata de un mercado “muy pequeño», las empresas deben ser extremadamente eficientes en todos sus procesos.

“La dolarización hace que el mercado se pueda mantener, pero también hay que estar claros en que, por ejemplo, de febrero a marzo, perdimos un poder de compra en dólares casi del 2%, porque la mal llamada inflación en dólares también juega en contra a nivel de consumo”

Cabrera además agregó que la empresa privada esta apostando por nuevos productos, nuevos lineamientos, pero sobre todo está focalizada en gestionar esa perdida del poder  adquisitivo del venezolano.

El ejecutivo fue muy preciso al señalar que el futuro del mercado dependerá de las decisiones que puedan tomar, en consenso, el Gobierno Nacional y el sector privado.

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