El rey del esquema Ponzi Bernie Madoff murió en prisión mientras cumplía condena a 150 años

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El rey del esquema Ponzi Bernie Madoff murió en prisión mientras cumplía condena a 150 años



Fue uno de los mayores iconos del fraude mundial. Bernie Madoff, el estafador que montó una pirámide financiera de Ponzi y estafó unos 18.000 millones de dólares a los grandes inversores estadounidenses, ha muerto en prisión, donde cumplía una condena de 150 años. En total, ha pasado 12 entre rejas.

Los primeros datos, según han confirmado sus abogados a la agencia Bloomberg, indican que Madoff ha muerto de causas naturales. El ladrón neoyorquino, que llegó a ser presidente del Nasdaq, iba a cumplir los 83 años de edad en apenas dos semanas, tenía problemas de riñón y había sufrido un infarto en prisión hace unos años.

Madoff pasó a la historia en medio de la crisis financiera de 2008, cuando se destapó que su fondo de inversión, que había fundado en 1960, con 22 años, era una simple pirámide financiera, y que los extraordinarios beneficios que vendía eran, en realidad, ficticios, y que el pago de intereses se realizaba con las cuotas que aportaban los nuevos inversores.

Un fraude multimillonario

A lo largo de su carrera, llegó a acumular inversiones por valor de 65.000 millones de dólares, especialmente de grandes inversores multimillonarios, a los que atraía con promesas de batir de forma sistemática al mercado.

En realidad, todo el dinero que recibía acababa en una cuenta bancaria a su nombre, del que retiraba dinero cada mes para pagar los intereses de sus inversores. El renombre de su firma, que había aguantado casi medio siglo, ayudaba a captar nuevos y distinguidos millonarios, que mantenían viva la pirámide.

Entre sus víctimas aparecen figuras como las empresarias Alicia Koplowitz y Lilliane Bettencourt, el actor Kevin Bacon, el economista jefe de Salomon Brothers, Henry Kaufman, o la Universidad de Nueva York.

La hora de la verdad le llegó en medio del desplome de Wall Street y la congelación del sistema de crédito mundial, cuando muchos de sus depositantes pidieron sacar dinero.

A la desesperada, Madoff intentó atraer nuevas víctimas con la promesa de un nuevo vehículo más sofisticado que requería entre 500 y 1.000 millones de dólares de inversión inicial. Pero las retiradas fueron más rápidas que las entradas, y todo estalló a finales de 2008, después de una última retirada de 300 millones de la menguante bolsa para la familia del estafador.

En el juicio, la Justicia estadounidense calculó que había estafado 18.000 millones de dólares a lo largo de su carrera, lo que se estima que es la mayor cifra jamás registrada en una estafa de este tipo. Otro tanto se pagó a los inversores con más antigüedad en intereses. Del total, hasta la fecha se han recuperado unos 14.000 millones entre bienes, terrenos y valores incautados.

Con información de El Economista

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