Déficit comercial de EE.UU cayó 6,7% a $54.300 millones en enero

// EFE

Déficit comercial de EE.UU cayó 6,7% a $54.300 millones en enero



El déficit en el comercio internacional de bienes y servicios de Estados Unidos cayó un 6,7% en enero, hasta situarse en 54.300 millones de dólares, siguiendo la tendencia de los últimos meses y en un contexto de desaceleración económica ante los inciertos efectos de la expansión del coronavirus.

En su informe, divulgado este viernes, el Departamento de Comercio indicó que el pasado mes bajaron tanto las exportaciones, un 0,4%, hasta los 208.600 millones de dólares, como las importaciones, que se redujeron un 1,6%, a 253.900 millones de dólares.

Las menores importaciones reflejaron un descenso en las compras de automóviles y equipamiento industrial, mientras que las exportaciones se vieron lastradas por las menores ventas de aeronaves.

En el acumulado de los últimos 12 meses, el déficit se redujo un 15,8%.

El pasado año, el desequilibrio comercial de EEUU se redujo en un 1,7%, en lo que supuso la primera reducción en seis años.

El déficit comercial de bienes con China cayó el primer mes del año en 2.100 millones de dólares, hasta los 23.700 millones de dólares, el menor registro mensual desde 2011.

– Los efectos del coronavirus, aún por verse –

Es difícil evaluar por el momento los efectos del brote del coronavirus, surgido en China, ya que los primeros casos comenzaron a reportarse a mediados de enero, por lo que habrá que esperar al informe comercial de febrero.

«No sabemos cuál va a ser la magnitud de la economía en términos de ralentización. No sabemos realmente cuál es el efecto que va a tener el virus. Aunque, francamente, hasta ahora parece relativamente contenido», explicó Larry Kudlow, principal asesor económico de la Casa Blanca, en un encuentro con periodistas este viernes.

Asimismo, arroja dudas acerca del cumplimiento de la primera fase del acuerdo comercial de EE.UU con China, firmado en enero, y por el que Pekín se comprometía a aumentar sustancialmente las compras de productos agropecuarios estadounidenses y Washington rebajaba parte de los aranceles impuestos dentro de la guerra comercial.

«La cuestión de fondo es que la incertidumbre del coronavirus podría crear incertidumbre en la demanda también», afirmó esta semana Richard Hayne, director ejecutivo de la compañía de ropa Urban Outfitters Inc.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya ha advertido de un frenazo económico global como consecuencia del virus, tras las drásticas medidas de restricción de viajes y actividad en China, y sus efectos internacionales dado el papel central del gigante asiático en las cadenas de suministro globales.

La directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva, subrayó este miércoles que el brote del coronavirus es «ya un problema global» que necesita un «mecanismo de respuesta coordinada», y apuntó que el crecimiento económico caerá por debajo del 2,9 % de 2019.

En enero, el Fondo pronosticó una expansión de la economía mundial para 2020 del 3,3%.

Indicó, asimismo, el «shock es algo inusual, ya que afecta tanto a la oferta como a la demanda» por lo que supone una «seria amenaza» a la economía mundial cuya magnitud es difícil de estimar dada la «elevada incertidumbre».

La economía de EE.UU. se ralentizó en 2019 a un ritmo anual del 2,3 % frente al 2,9 % de 2018, según el último dato oficial.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha centrado su política comercial en el proteccionismo, con la imposición de aranceles y la renegociación de acuerdos con el fin de reequilibrar un déficit que alcanzó récords históricos en 2018 y que, a su juicio, responde al trato injusto que le dan sus socios comerciales.

De hecho, los economistas consideran que la balanza comercial no es un indicador significativo de la salud económica de un país.

Estados Unidos, como primera economía mundial, suele ver cómo aumentan históricamente los déficit durante las épocas de bonanza al incrementar el apetito de los estadounidenses por las importaciones.

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