Clientes de Pdvsa intensifican gestiones para que EEUU no cierre suministro humanitario de gasoil

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Clientes de Pdvsa intensifican gestiones para que EEUU no cierre suministro humanitario de gasoil



Ante la amenaza de Estados Unidos de bloquear definitivamente la comercialización de gasoil entre Pdvsa y empresas internacionales a las que paga con petróleo, estas organizaciones ya han solicitado a la administración de Donald Trump que no imponga el cese de estas operaciones, bajo amenazas de sanciones, por razones humanitarias.

Empresas como Repsol, Eni y Reliance han intensificado las gestiones para que Venezuela pueda seguir recibiendo este combustible con autorización del gobierno de Estados Unidos.

De acuerdo con una información de la agencia S&P Global Platts, desde enero, Pdvsa ha recibido 1,35 millones de barriles de gasoil importados en nueve embarques, incluyendo cuatro de la italiana Eni, tres de la española Repsol y dos de la India Reliance, según un informe de movimiento de tanqueros de la petrolera estatal.

«El impacto de una suspensión de las importaciones de gasoil sería fatal para el transporte pesado y la electricidad», dijo el ingeniero José Aguilar, especialista en el sector eléctrico venezolano.

La administración Trump ha seguido reforzando la aplicación de las sanciones estadounidenses que se impusieron por primera vez a Venezuela en enero de 2019. Las medidas recientes se han dirigido a los envíos de gasolina al país desde Irán, una red con sede en la Ciudad de México que facilita las exportaciones de crudo de Venezuela, y a los transportistas que llevan esos cargamentos.

Si bien el gobierno de los Estados Unidos permite el intercambio de gasoil por crudo desde marzo de 2019, a los proveedores les preocupa que los envíos se consideren una laguna en las sanciones que la administración Trump trata de cerrar, basándose en la presión de las sanciones máximas contra el gobierno de Nicolás Maduro.

El gasoil constituye alrededor del 20% de la producción de las refinerías venezolanas, pero el sector está tambaleándose por problemas operativos y cierres.

La refinería clave de El Palito, cuya capacidad de procesamiento es 140.000 barriles por día (bpd) cerró el 21 de julio por fugas en las tuberías de la destilería, dijo Ivan Freites, un líder sindical del sector petrolero. Antes del cierre, operaba a menos del 60% de su capacidad y producía alrededor de 16.000 bpd de gasoil, lo que era insuficiente para cubrir la demanda doméstica.

Fuentes de la industria familiarizadas con los intercambios de gasoil por crudo sostienen que se les debe permitir continuar porque, a diferencia de la gasolina, el gasoil se distribuye gratuitamente, el dinero no va al régimen de Maduro y los vehículos militares no pueden funcionar con él.

«Así que, en efecto, las importaciones de diésel son completamente un bien humanitario», dijo una fuente de la industria familiarizada con los intercambios. «El gasoil es cuidado de la salud, producción y refrigeración de alimentos, y energía para el transporte».

La producción de gasoil de Venezuela cayó a 28.000 bpd en diciembre de 2019, lo que satisface aproximadamente el 40% de la demanda, según datos de Pdvsa. La producción nacional de este combustible ha caído de 80.000 bpd en diciembre de 2018 y de 260.000 bpd hace unos 15 años.

En 2019, el país usó 33.000 bpd de este carburante para la demanda de vehículos pesados, 25.000 para la generación de electricidad y 11.000 bpd para la industria en 2019, según Pdvsa.

Puede leer la información completa de S&P Global Platts aquí

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