China anuncia exenciones fiscales a los microchips ante las sanciones de EEUU

// EFE

China anuncia exenciones fiscales a los microchips ante las sanciones de EEUU



El Gobierno chino anunció este miércoles exenciones fiscales para compañías que fabriquen chips, en un intento por impulsar esta industria en el país asiático ante las dificultades que atraviesa su relación con Estados Unidos y las sanciones impuestas por Washington.

En una circular publicada en su página web, el Consejo de Estado (Ejecutivo) indica que, por ejemplo, las empresas que produzcan microchips de menos de 28 nanómetros (nm) con más de quince años de experiencia en el sector estarán exentas del impuesto de sociedades durante diez años.

Asimismo, durante un período todavía no especificado, los fabricantes de chips de menos de 65 nm no tendrán que pagar aranceles cuando importen materias primas, bienes fungibles u otras partes de circuitos integrados.

El Gobierno, que promete que habrá libre competencia en el sector, llama a las autoridades locales y a las instituciones financieras a facilitar la concesión de préstamos a medio y largo plazo a las tecnológicas involucradas en el plan, y les pide que creen «mecanismos para compensar los riesgos» derivados de esos créditos.

El objetivo no es solo que el sector se nutra de fondos públicos: «Las compañías que cumplan con los requisitos tendrán apoyo para salir a bolsa y conseguir capital tanto en los mercados domésticos como en los extranjeros».

Así pues, Pekín confirma que también busca «promocionar la exportación de circuitos integrados, software y servicios de tecnologías de la información».

Para el largo plazo, el Consejo de Estado promete «más esfuerzos» en términos de programas de educación relacionados con el desarrollo de chips y de software, para lo que reclama a las universidades que abran facultades de microelectrónica y que cooperen con otras instituciones análogas y compañías de otros países para «atraer recursos educativos internacionales».

En la misma circular, el Gobierno también anuncia que se prohibirá en el país la venta de ordenadores que no tengan ya preinstalado software original para evitar la proliferación de copias «pirata», en lo que parece un guiño a los países extranjeros que llevan años exigiendo una mayor protección a su propiedad intelectual en el gigante asiático.

China está buscando reducir su dependencia de los chips estadounidenses ante la cada vez más tensa relación con Washington y las sanciones que el país norteamericano está imponiendo a tecnológicas como Huawei, a quien limitó la venta de semiconductores, incluso de aquellos producidos en terceros países pero con tecnología estadounidense.

El diario oficial Global Times informa hoy de que Huawei habría efectuado un pedido de más de 120 millones de chips a la taiwanesa MediaTek y ha llegado a un acuerdo por el que pagará a la estadounidense Qualcomm 1.800 millones de dólares (1.520 millones de euros) para cerrar un litigio sobre patentes que podría enmendar las relaciones entre ambas empresas.

Además, a mediados de julio el principal fabricante de semiconductores de China, SMIC, protagonizó la mayor salida a bolsa en el nuevo mercado tecnológico de Shanghái desde su apertura hace un año, triplicando el valor de sus títulos en la jornada de su debut y demostrando así la confianza de los inversores en el apoyo de Pekín al desarrollo del sector.

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