Certificaciones profesionales, fuga de cerebros y reconstrucción de Venezuela (II)

// Igor Williams * / @igorwilliams

Certificaciones profesionales, fuga de cerebros y reconstrucción de Venezuela (II)



En nuestra entrega anterior abordamos la importancia que tendrá en la Venezuela del futuro las Certificaciones Profesionales dada la necesidad de generar un crecimiento exponencial explosivo en todas las variables que reviertan nuestro actual estado de deterioro, en esta entrega queremos mencionar algunos ejemplos de dichas certificaciones en otras latitudes.

La Unión Europea por ejemplo cuenta con el Consejo Europeo de las Profesiones Liberales (CEPLIS), el cual persigue armonizar los Valores Comunes de las Profesiones Liberales de la Unión Europea. En ese sentido se entiende que las actividades de los profesionales liberales comprenden tareas intelectuales para cuyo adecuado cumplimiento se requiere un elevado nivel de conocimiento legal, técnico y a veces científico y estos conocimientos se adquieren no solo por la realización de estudios conducentes a un título o diploma de educación superior y/o la concesión de un título profesional reconocido, sino cumpliendo requisitos adicionales que conduzcan al registro en un organismo regulador antes de que se permita la práctica profesional.

El profesional liberal, entonces, queda sujeto al código de conducta aplicable a esa profesión elaborado por el organismo profesional adecuado con un enfoque en los intereses de aquellos que se valen de las actividades profesionales. Ese profesional es consciente de que contravenir las disposiciones del código puede llevar a sanciones disciplinarias. Los clientes y los pacientes (en el caso de las ciencias médicas) deben tener confianza en que una presunta contravención de las disposiciones de los códigos de conducta será tratada seriamente por el organismo profesional en cuestión y, si así queda demostrado, se traducirá en medidas proporcionales a la gravedad de la infracción realizada.

Existe un conjunto de Valores Comunes que asisten a las profesiones liberales, a los clientes y pacientes (en el caso de las ciencias médicas), los cuales se encuentran normalmente incluidos en los códigos nacionales de conducta de los profesionales, tales como:

1. Confidencialidad
2. Participación en el desarrollo profesional continuo
3. Independencia e imparcialidad
4. Conflictos de interés (Códigos de Conducta)
5. Honestidad e integridad
6. Supervisión del personal de apoyo
7. Cumplimiento con los Códigos de Conducta y Práctica
8. Seguro de responsabilidad civil profesional
9. Conflicto con las creencias morales o religiosas
10. Informaciones relevantes a clientes y pacientes
11. Controversias
12. Asunción de responsabilidad
13. Actividades multi-disciplinares
14. Habilidades lingüísticas
15. Comunicaciones
16. Formación en estándares éticos
17. Buen Gobierno

Ejemplos de iniciativas nacionales para certificación de competencias profesionales en Latinoamérica

En Perú existe el Sistema Nacional de Evaluación, acreditación y Certificación de la calidad Educativa (

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), el mismo establece que la certificación es un proceso voluntario, a excepción de los profesionales de salud y educación que están obligados a certificar sus competencias de acuerdo a la Ley del Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa.

Los profesionales son certificados por su Colegio Profesional correspondiente, el mismo que debe ser autorizado como entidad certificadora por Sineace. La entidad certificadora evalúa el desempeño las competencias de las personas, con base en estándares o normas de competencia elaboradas conjuntamente por el sector productivo, empresarial y la academia. Los colegios profesionales juegan un rol muy importante en este proceso, puesto que al ser los que evalúan y certifican las competencias de sus colegiados, impulsan cursos de autorregulación y actualización previos a la evaluación de competencias profesionales y la certificación.

En México existe la Dirección General de Profesiones la cual otorga a las asociaciones y colegios de profesionistas que aspiren a obtener el reconocimiento de idoneidad como auxiliares en la vigilancia del ejercicio profesional la autorización para emitir la certificación profesional a sus agremiados. En ese sentido, vale la pena destacar las palabras de la propia Dirección General de Profesionistas: “En nuestros días los servicios que prestan los profesionistas constituyen uno de los rubros más dinámicos del escenario internacional, propiciando la generación de procesos de apertura y competencia que han fomentado de manera importante su demanda y con ello una interacción del ejercicio profesional entre países. La certificación profesional representa un medio idóneo para demostrar a la sociedad quiénes son los profesionistas que han alcanzado la actualización de sus conocimientos y una mayor experiencia en el desempeño de su profesión o especialidad, con el propósito de mejorar su desarrollo profesional, obtener mayor competitividad y ofrecer servicios de alta profesionalización. La Secretaría de Educación Pública, en uso de las atribuciones que las normas legales le confieren, debe vigilar que los procesos de certificación de profesionistas cumplan con márgenes de seguridad jurídica, imparcialidad, honestidad y equidad, a efecto de evitar conflictos de intereses y calificar la idoneidad de esos procesos que las asociaciones y colegios de profesionistas realizan, ya que la certificación profesional es una evaluación del ejercicio de una profesión y la vigilancia de su correcto desempeño, que le corresponde a la autoridad educativa federal”.

Ejemplos de iniciativas nacionales para certificación de competencias laborales en Latinoamérica

Además de la importancia de las capacitaciones profesionales, los países fuera de Venezuela también se han preocupado en la Certificación en Capacitación de actividades que no requieren grado universitario, algunos ejemplos son:

México. Al comenzar la década de 1990, el gobierno mexicano percibió la necesidad de modernizar el sistema de formación y capacitación en el país, debido a los importantes cambios que se registraban en la economía mundial y su relación con el mercado laboral.

Para tal caso, se llevó a cabo un diagnóstico de la capacitación que los trabajadores recibían en ciertos sectores productivos , así como de la enseñanza que se impartía a nivel básico, medio, medio superior y superior, siendo así que creó el Consejo de Normalización y Certificación de Competencias Laborales, CONOCER (

http://conocer.gob.mx/

).

Chile. Allí se creó el Sistema Nacional de Certificación de Competencias Laborales (SNCCL), el cual tiene como objetivo el reconocimiento formal de las competencias laborales de las personas, independientemente de la forma en que hayan sido adquiridas y de si tienen o no un título o grado académico otorgado por la enseñanza formal; así como favorecer las oportunidades de aprendizaje continuo de las personas, su reconocimiento y valorización (

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)

A través de estos ejemplos hemos visto que tanto a nivel de egresados universitarios, como de personas no egresados de tales institutos, en los países conscientes de la sociedad del conocimiento donde vivimos, se consolida la necesidad de desarrollar y certificar la competencia laboral como una pieza central de un enfoque integral de formación que desde su diseño y operación, conecta el mundo del trabajo y la sociedad con la educación, centrando su atención en el mejoramiento del capital humano como fuente principal de innovación, conocimiento, diferenciación y competitividad. Venezuela, que entró al siglo XX con 35 años de retraso según algunos historiadores, no puede vivir de espaldas a este proceso sin arriesgar su propia existencia.
En nuestra última entrega explicaremos detalladamente como una profesión en particular, la Contaduría Pública ha abordado a nivel mundial este reto.

* Contador Público Colegiado. Certificado en Normas Internacionales de Información Financiera para Pymes por la Federación de Colegios de Contadores Públicos de Venezuela (FCCPV)

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