Cada día de cuarentena eleva la vulnerabilidad de las telecomunicaciones

// Por: Kevin Hernández

Cada día de cuarentena eleva la vulnerabilidad de las telecomunicaciones



El sector de telecomunicaciones en Venezuela, que ya era pobre antes del brote de la enfermedad por coronavirus (Covid-19), ha empeorado, con el riesgo de un corte de Internet para el país. A raíz de las medidas preventivas para mitigar y minimizar los contagios, manteniendo a millones de ciudadanos en casa, el uso de datos a través de chats, videos, trasmisiones en vivo, redes sociales y navegación asidua, sobrecargó la capacidad de la red existente.

Tal como Banca y Negocios lo reseñó en una oportunidad, la conectividad en Venezuela podría estar al borde del colapso, al menos no en el corto plazo, según señalan los expertos.

El operador de telecomunicaciones más grande del país, Telefónica S.A. Movistar, pidió uso racional del consumo de datos luego de revelar recientemente que el aumento actual, durante la primera semana, equivale al volumen de datos utilizados en el país durante todo el 2019. Esto a pesar del hecho de que el país ha perdido millones de usuarios en los últimos años, según el regulador Conatel.

Además de hacer la vida bajo encierro mucho más insoportable, el servicio irregular de Internet amenaza con afectar aún más la economía, teniendo en cuanta la grave situación que presenta el sistema eléctrico nacional. Tras la medida populista de Nicolás Maduro de prohibir el corte de servicios de telefonía, televisión e internet durante los siguientes seis meses, expertos advierten de un mayor riesgo de descomposición en la infraestructura tecnológica nacional, sobre todo en el riesgo de pérdida de banda ancha hasta el mínimo posible, que ya se ha visto comprometida internacionalmente.

Sin embargo, cuando aluden que se prohíbe el corte de los servicios de telecomunicaciones por seis meses, «es una invitación a la sociedad a no pagar», dijo Fran Monroy Monret, analista especializado en telecomunicaciones. El mandatario Nicolás Maduro ordenó a las empresas de telecom continuar ofreciendo sus servicios durante la cuarentena, incluso si los clientes no pueden pagarlos. Pero, ¿qué ocurrirá después de esos seis meses? Aunque el gobierno asuma el gasto, ¿de dónde saldrá el dinero?

“Durante los próximos seis meses, está prohibido cortar los servicios de telecomunicaciones en el país”, dijo Maduro desde el palacio presidencial el 22 de marzo.

La orden podría obligar a los proveedores, incluido AT&T Inc., que ofrece servicio de televisión de pago a través de su división DirecTV, a operar con pérdidas. También podría afectar a Digitel, de propiedad privada, que informó que el consumo de datos móviles aumentó un 40% en la primera semana de cuarentena, según un comunicado.

Por un lado, los planes prepagados móviles – advierte Monroy – tendrían el aval de no ser cancelados, pero no quiere decir el total disfrute de los servicios tradicionales como telefonía móvil o Internet por el tiempo que exime el gobierno. Y por otro lado, los planes postpagos podrían ser pagados con intereses.

El analista denunció que la economía de Venezuela se ha recortado tanto o igual a la economía de un país centroamericano, como puede ser El Salvador, multiplicando «por dos» las medidas anunciadas por países que cuentan con un sector de telecomunicación mucho más robusto que Venezuela.

Según se desprende del índice Global Speedtest, Venezuela tiene la velocidad de Internet más lenta de América Latina. Los especialistas advierten que años de baja inversión y negligencia, interrupciones eléctricas recurrentes y estrictos controles de precios han dejado la infraestructura de Venezuela años detrás en comparación con otros países de la región; reseñó Bloomberg.

Cabe destacar que los planes de las principales operadoras venezolanas cuestan en promedio el equivalente de entre 15 centavos y US$1 por mes, «siempre por detrás del dólar y la inflación», lo que está lejos de acercarse al promedio de 2$ que requieren las empresas de ganancia bruta, agregó Monroy. «El bolívar sigue siendo una fantasía frente al dólar, y el dólar es el idioma de las telecomunicaciones».

Desde el inicio de la cuarentena social y colectiva el pasado 17 de marzo, cada día se enmarca un nuevo pico en el consumo de datos, según manifiesta Ander Rivas, presidente de Cavedatos y director ejecutivo de Totalsoftware Venezuela. Explicó que las operadoras, como la banca, pudieran estar mutando en medio de la crisis económica y ahora la pandemia.

Rivas precisó que, si bien la postergación de los pagos no impactaría de forma inmediata a corto plazo, sí podría dejar en jaque el mantenimiento de los equipos y la reposición después de terminarse el plazo de la moratoria.

– Aumenta el consumo –

Las recientes medidas anunciadas por Maduro, con la finalidad de enfrentar la crisis ocasionada por la pandemia del coronavirus, podrían afectar seriamente al sector privado.

Sin embargo, el presidente de Cavedatos opina que la presencia de oferentes de servicios privados, que operan en el país desde mediados de 2019, no se van a regir por estas medidas dictadas por el Ejecutivo. «Sobre todo por la manera en que se han establecido esos servicios, en virtud de que funcionan como debe ser». Ander Rivas sostiene que las empresas, necesitadas de servicios privados de Internet, no dejarán de pagar por ello. «No tiene ningún sentido dejar de funcionar».

No hay duda de que la gente ha dejado de consumir datos por tema de costos. El uso de datos aumentó de manera anormal cuando el país entró en un cierre nacional para frenar la propagación del coronavirus. Como las personas han sido prácticamente encarceladas en casa, el uso de servicios como Netflix, Youtube y otras plataformas de redes sociales aumentó, lo que causó una sobrecarga en el ancho de banda existente.

Durante la primera semana, la transmisión de Netflix se duplicó con creces. La popular plataforma es el ganador «con pinzas» a escala global, porque tiene que asumir más costos de ancho de banda internacional. Además, el uso de las redes sociales Twitter, TikTok y WhatsApp aumentó 40% cada uno.

Lo últimos datos de Speedtest para febrero de 2020 muestran que la velocidad de banda ancha móvil de Venezuela ocupa el puesto 139 a nivel mundial, por encima solo de Afganistán y Palestina. La velocidad de banda ancha fija ocupó el puesto 175 en todo el mundo, solo más rápida que en Turkmenistán; según reseñó Bloomberg.

– Escasez de combustible –

La escasez de combustible está empeorando el problema. Las torres móviles en Venezuela operan con diésel, mientras que el cierre de muchas gasolineras hace que sea imposible que los técnicos salgan a reparar fallas en las torres.

El vandalismo también es un problema, ya que las personas toman materiales valiosos, como el cobre, que se pueden vender en el extranjero, lo que ha debilitado el sistema de respaldo para todas los operadoras, incluida la estatal Movilnet, la segunda más grande.

“La industria de las telecomunicaciones aquí es inestable, en parte debido a la dificultad de comprar o reemplazar equipos”, explica José María de Viana a Bloomberg, ex presidente de Movilnet. “Al obligar a los operadores a limitar las tarifas, no pueden pagar la capacidad necesaria para manejar los aumentos de uso”.

Además, en medio de este periodo de incertidumbre, se hace indispensable contar con técnicos capacitados para solventar interrupciones urgentes, provocadas por las deficiencias del sistema eléctrico, como en los casos de los hospitales y demás establecimientos habilitados para atender la emergencia sanitaria.

El dilema se centra en la cuarentena coercitiva que impide la movilización, pese a contar con salvoconductos, de los especialistas o profesionales de las áreas necesarias.


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