Argentina está dispuesta a cambiar oferta de reestructuración de deuda

// EFE

Argentina está dispuesta a cambiar oferta de reestructuración de deuda



Argentina se mostró este lunes 11 de mayo abierta a variar la oferta de reestructuración de deuda que presentó a sus acreedores, tras extender hasta el 22 de mayo el plazo para llegar a un acuerdo, pero remarcó que «cualquier propuesta» debe garantizar «objetivos de sostenibilidad».

Esta mañana, a través de un resolución oficial, el Gobierno de Alberto Fernández dispuso alargar el plazo para negociar con los acreedores privados la reestructuración de su deuda pública emitida bajo ley extranjera por 66.239 millones de dólares, tras el bajo nivel de adhesión que tuvo hasta el vencimiento del viernes pasado.

«Si bien muchos de nuestros tenedores de bonos respaldaron la invitación de Argentina, hubo otros grupos importantes de acreedores que no lo hicieron. Entre los que rechazaron la oferta de Argentina, varios han indicado que existen mejores alternativas que pueden conciliarse con los objetivos que esta administración se ha fijado para sí misma y para el pueblo argentino», señaló posteriormente el Ministerio de Economía en un comunicado.

– Sin el apoyo necesario –

La propuesta lanzada por el Ejecutivo el pasado 17 de abril tenía como puntos clave un período de gracia de tres años, por el que Argentina empezaría a pagar la deuda a reestructurar en 2023, una quita de 5,4 % sobre el capital adeudado (3.600 millones de dólares) y una reducción de intereses del 62 %, equivalente a 37.900 millones.

El proceso se haría a través de un canje con diez nuevos tipos de bonos, en dólares y euros, con vencimiento entre 2030 y 2047.

Luego de no alcanzar el viernes último el nivel de adhesión requerido para llevar adelante la reestructuración -no se desveló el porcentaje de fondos que aceptó la propuesta argentina- el Gobierno afirma que está abierto «a tratar todos los aportes diseñados para ayudar a Argentina a lograr sus objetivos y al mismo tiempo mejorar las recuperaciones de los acreedores».

«Tendremos en cuenta de buena fe cualquier propuesta de reestructuración de deuda que cumpla con los objetivos de sostenibilidad que necesitamos garantizar, con inclusión de combinaciones de tasas de interés, reducción de capital, períodos de gracia y extensión de vencimientos diferentes a los que hemos propuesto», añade el texto ministerial difundido.

– Evitar nuevo cese de pagos –

Con la «cooperación de los acreedores del sector privado y el sector público», continúa el comunicado, el país «puede superar este período de agitación sin caer en la angustia social, política y económica que afligió tristemente a la República a principios de este siglo», en referencia al cese de pagos (default) en que incurrió Argentina tras su crisis de 2001, la mayor que ha vivido en su historia reciente.

«Argentina cree firmemente que por medio del compromiso con su comunidad de acreedores, las medidas reparadoras se pueden identificar a un ritmo en el que tales medidas seguirán siendo las adecuadas para estabilizar la situación y hacer que la economía del país regrese al crecimiento a largo plazo y su deuda recupere sostenibilidad», remarca el Ministerio de Economía.

Es por eso que, «reconociendo que todas las partes tienen más que ganar si se les da a los acreedores más oportunidades de contribuir a una reestructuración de la deuda realizada con éxito», Argentina decidió extender el plazo de vencimiento hasta el 22 de mayo, día que se tornará clave para saber si el país vuelve a entrar en ‘default’.

En esa jornada vencerá el plazo de gracia de 30 días al que se acogió tras no pagar en abril un vencimiento por 503 millones de dólares de intereses de tres títulos incluidos en la oferta de canje.

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