Alta tecnología, clave para desarrollar la industria china

// EFE

Alta tecnología, clave para desarrollar la industria china



La alta tecnología se ha convertido en un elemento clave para el desarrollo de una de las zonas industriales de China, en la provincia norteña de Shaanxi, donde las fábricas y las energías renovables se combinan para ofrecer empleos de calidad.

Una serie de proyectos en Xian, la capital de la provincia, buscan implementar el sector industrial y fortalecer un proceso de apertura económica que ya en el pasado mes de julio puso en marcha unos 1.100 trenes de mercancías para conectar a China con Asia y Europa.

Una de las compañías de la zona es Longi, uno de los seis principales fabricantes de energía fotovoltaica del mundo y desarrollador de placas solares, donde los operarios trabajan entre 8 y 10 horas con un salario medio de 5.000 yuanes (633 euros, 727 dólares) con remuneración de las horas extra.

Con oficinas en China, India y Malasia, la compañía obtiene la materia prima de este último país, con una producción que alcanza los 4 millones de placas al año y un coste muy bajo por cada pieza (5 yuanes, 6,33 euros, 7,27 dólares).

«A nivel mundial, Longi ocupa el 38 por ciento de la demanda del producto», explicó a los medios Zhou Rui, director de investigación y desarrollo de la compañía.

«El objetivo a largo plazo es reducir aún más el costo del producto, las expectativas de la compañía son bastante optimistas, hemos duplicado la potencia (de la placa solar) de 15 gigavatios en 2017 a 28 gigavatios en el primer semestre del año y aumentado el nivel de producción del año pasado a este», declaró Zhou.

En otra parte de la región, la imagen de un dron de hélices transportando un paquete ya es algo habitual desde 2016. La empresa líder en el sector, JD.com (también conocida como Jingdong), es la que lo lleva a cabo.

Esta compañía, el minorista más grande de China con más de 300 millones de clientes, comenzó en junio de este año a probar las entregas con aviones no tripulados a más de 100 aldeas en zonas de difícil acceso en China.

«Nuestro objetivo son áreas rurales donde el sector de la mensajería no está desarrollado (…) los drones ayudan a dar un mejor servicio a un coste menor», explicó Wang Yu Chuan, representante de JD.

Los drones por ahora no llevan directamente los pedidos al comprador final, sino a un encargado de la compañía en la misma localidad donde vive el cliente, que lo recoge y se lo entrega.

De los drones, el modelo más grande, prácticamente del tamaño de un avión, puede alcanzar una altitud de 3.000 metros, una velocidad de 200 km/h, y tiene una capacidad de carga de 1 a 5 toneladas.

Jingdong está trabajando en los últimos tiempos para conseguir una mayor implantación en las zonas rurales del país, en las que viven 650 millones de personas y mejorar el servicio de envíos.

El broche final lo pone un grupo de científicos liderado por el profesor Liejin Guo, de la Academia de Ciencias China, que está trabajando en el desarrollo de energía sostenible.

Este grupo ha creado una tecnología de producción de hidrógeno a través de un proceso de fotocatálisis del agua, es decir, generar energía a través de la combustión de este elemento.

En la última demostración a gran escala llevada a cabo por el equipo científico se logró una tasa de eficiencia de conversión de la energía solar del 6,6 por ciento, lo que genera expectativas para que en un futuro se puedan llegar a impulsar vehículos.

«Las áreas rurales de China tienen una gran energía solar y gran cantidad de residuos de biomasa que pueden usarse para energía, calefacción y combustible, con estos métodos tenemos una buena posibilidad de resolver los problemas ambientales del país y prácticamente del planeta», aclaró uno de los científicos.

Además de lo mencionado anteriormente, en Shaanxi abundan las factorías de petróleo y químicas que hacen de esta provincia minera, con más de 37 millones de habitantes, una de las más desarrolladas en el sector industrial.

Te podría interesar también