#YoTePregunto | Francisco Faraco: No puede haber banca próspera en un país de miserables

Ligia Perdomo / @LigiaPerdomo

#YoTePregunto | Francisco Faraco: No puede haber banca próspera en un país de miserables

Venezuela está estrangulada, afirma el economista y analista financiero Francisco Faraco, quien señala al gobierno de conducir al país a un «desastre colosal» y de ser el responsable de la ruina de todos a través de un sistema que funciona para la corrupción y para apropiarse de empresas privadas con la finalidad de quebrarlas.

El país vive una verdadera tragedia causada desde el mismo gobierno, una crisis económica y social catalogada como la peor que haya atravesado Venezuela y en la que ningún sector ha salido ileso.

El desastre ha sido tal, que las autoridades eliminaron el dinero, mientras ellos tienen sus fondos afuera, dice Faraco, quien no duda en calificar 2018 como el año de la enanización de la banca para referirse al achicamiento del sistema bancario, hoy reducido a un patrimonio inferior a 300 millones de dólares.

Esta realidad lo lleva a afirmar que no puede haber banca próspera en un país de miserables, en una nación que se acostumbró a pedir todo al Estado en lugar de buscar mecanismos para no depender de él y en la que el gobierno ha acabado con más de 50% de la economía en los últimos cinco años.

Con un PIB en constante contracción, la producción petrolera en picada y una devastadora hiperinflación, se cierran los espacios a la banca, cuya actividad principal –la intermediación financiera– se hace cada vez más difícil ante la reducción del tamaño de la economía y las estrictas regulaciones que el Estado ha impuesto al sector en los últimos meses.

El presidente de la firma consultora Faraco & Asociados no es optimista en cuanto a lo que viene y es tajante al asegurar que Venezuela ya es una sociedad africanizada.

—¿Qué ha representado el 2018 para la banca?
—La banca sufre del síndrome de enanización. Todo el patrimonio agregado del sector bancario es inferior al de un banco mediano colombiano. Representa menos de 300 millones de dólares al tipo de cambio del mercado paralelo.

—¿A qué riesgo se enfrenta la banca en este momento?
—La banca pública es un subsistema que está muy comprometido. Tiene una elevada clientela con carga de empleados públicos que no puede manejar y una cartera de crédito con pérdidas; una red de oficinas que no es rentable y una tecnología obsoleta. La banca pública vive de la tecnología que dejó el Banco de Venezuela (tras la compra) y que hoy es escombro, está desactualizada.
La banca privada está agobiada, no tiene donde colocar recursos y hoy no es negocio colocar por las tasas de interés negativas. No hay negocios nuevos y los viejos no existen. Ni proveedores extranjeros. El Dicom funciona muy mal. El juego está trancado.
La construcción era una de las principales actividades para la banca, como la producción. Pero se han ido destruyendo los destinos seguros de los fondos.

—¿Se verá obligado el gobierno a permitir un aumento en las tasas de interés?
—Eso es una ridiculez de la banca. Y del gobierno también. Si las lleva a ¿35%? cuando estamos hablando de una inflación interanual a noviembre de más de 1.200.000%. No hay aumento que las convierta en tasas reales positivas. Solo hay que reducir la inflación y no lo van hacer porque ellos (gobierno) lucran de la inflación, porque hacen subir los precios y en consecuencia el cobro por Impuesto al Valor Agregado (IVA) y mantienen el dólar oficial rezagado. Entonces los preferidos del gobierno compran a tasa Dicom y venden en el mercado paralelo.

—El manejo del dinero ahora es diferente.
—El gobierno eliminó el dinero en 2018. La banca es un licenciatario del Estado, es un emisor de dinero secundario. Todos los gobiernos ponen referentes, pero en Venezuela es distinto. Hay una grave disfuncionalidad.

—¿Busca el gobierno con los aumentos de encaje legal ahogar a la banca?
Está ahogando el crédito.

—La intermediación financiera ha venido cayendo desde que el gobierno incrementó el porcentaje al encaje legal e impuso otro a las reservas excedentes.
—Al imponer un porcentaje elevado a las captaciones lo que que queda para prestar es muy poco. Entonces se destina a proyectos con retornos muy seguros y así no se financian las cosas nuevas, porque la banca intermedia en el riesgo. El nivel de intermediación es irrisorio.

—¿Ve alguna posibilidad de que el gobierno retroceda en el encaje legal por la asfixia que está causando?
—No va a retroceder. La única política sensata es combatir la hiperinflación y no vivir con ella.

—Hoy en día ¿cuál es el sentido de la banca?
—La banca tiene que aguantar el chaparrón para luego renacer de sus cenizas. No puede haber una banca próspera en un país de miserables. Este gobierno nos arruinó a todos.

—¿Desaparecerán bancos?
Los bancos no se mueren de enfermedades largas, los bancos caen por problemas de liquidez. Y si hay algo es un exceso enorme de liquidez, tanto, que hubo que aplicar dos encajes. Ahora no, cuando llegue el ajuste económico que cada vez se hará más difícil porque la sociedad venezolana no lo va a soportar.

—¿Cree que el gobierno levantará la intervención a Banesco?
—No se la va a levantar porque es la manera barata de tomarse el banco. Banesco es el refugio tecnológico. En créditos no pueden meterse porque no hay demanda crediticia, no hay nada que financiar. Si lo estatizas hay que pagar.

—¿Cómo será 2019?
2019 será el año de los embargos para Venezuela por incumplimiento de obligaciones en el exterior. Ya hay dos bufetes con poderes para hacerlo.
Venezuela está estrangulada. 2019 será un año muy difícil, más que este y para la banca también. Hay conversaciones para mantener líneas en el exterior, pero se cerrarán por las sanciones de Estados Unidos.

—¿Estamos condenados a africanizarnos?
—Ya tenemos la inflación de un país africano, la sociedad está africanizada. El nivel de mendicidad es espantoso. El venezolano no busca resolver, sino que le resuelvan.

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