WSJ revela estrategia del fondo de cobertura que logró un rendimiento de 40%

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Un fondo de cobertura poco conocido de Singapur, administrado por un ex profesor y un ex actuario, está obteniendo algunos de los mejores retornos del mundo.

Entre enero y junio, el fondo de cobertura de Quantedge Capital Pte Ltd. acumuló un alza de 40% después de comisiones, convirtiéndose así en el segundo fondo de mejor desempeño de 2016 en un ranking de más de 350 fondos de cobertura compilado por HSBC Holdings PLC para sus clientes, reveló el Wall Street Journal.

Sólo en junio, este fondo registró un alza estimada de 12%, según una carta enviada a los inversionistas y a la que tuvo acceso el diario financiero.

Las ganancias de junio, principalmente por inversiones relacionadas con bonos, compensaron las pérdidas en acciones en un contexto en el que los mercados “oscilaron violentamente” a raíz de la decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea, dice la carta.

En una respuesta por correo electrónico a las preguntas de The Wall Street Journal, el fondo dijo que una de sus jugadas ganadoras de este año ha sido la tenencia de bonos más riesgosos de largo plazo combinada con apuestas contra bonos de corto plazo. Se trata de una estrategia de term premium, o prima por plazo, que tiende a aumentar en tiempos de turbulencia en los mercados.

A largo plazo, este fondo de US$1.300 millones ha generado desde su creación un retorno anualizado promedio de 27%, mucho más que sus pares. Quantedge empezó a finales de 2006 con US$3 millones, de acuerdo con los documentos de marketing vistos por The Wall Street Journal.

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En poco menos de una década, Quantedge se ha convertido en uno de los fondos de prima de riesgo más exitosos y de más larga duración. Este tipo de enfoque ha sido imitado por un número creciente de nuevas ofertas de fondos. 

Thierry Roncalli, jefe de investigación cuantitativa de Lyxor Asset Management, una unidad de Société Générale, dice que este tipo de estrategia atrae a sofisticados inversionistas de largo plazo que buscan mejorar sus retornos en épocas de bajas tasas de interés y magras ganancias de los activos tradicionales. “Uno tiene que asumir algo de riesgo. Esto no es una fórmula mágica”, señala. “Sería muy interesante si encontráramos una cartera bien recompensada y de limitado riesgo”.

A diferencia de los fondos de acciones o de bonos que arman sus portafolios en torno a una clase específica de activos, estos lo hacen alrededor de riesgos específicos, tales como la posesión de acciones ilíquidas y más difíciles de transar, o con la tenencia de deuda a largo plazo de mayor riesgo frente a deuda a corto plazo.

Tales estrategias buscan beneficiarse con los retornos excedentes, o primas de riesgo, que normalmente se espera que las colocaciones más arriesgadas paguen para compensar a los inversionistas por la mayor probabilidad de pérdidas que asumen.

Quantedge cuenta con un amplio portafolio en comparación con muchos inversionistas similares. El fondo usa programas automatizados que de un momento a otro le permite cambiar más de 100 posiciones de ese tipo en toda clase de activos, desde commodities hasta bonos, dijo el fondo en el e-mail.

En la estrategia de prima por plazo, por ejemplo, el fondo puede vender al descubierto deuda del Tesoro a tres meses especulando con la caída del precio, al tiempo que apuesta al alza de los bonos del Tesoro a 10 años.

Este enfoque se inspira en el modelo de inversión empleado por la Universidad de Yale para administrar su dotación, el cual también busca maximizar las ganancias a largo plazo con una alta exposición a inversiones de mayor riesgo.

Quantedge le agrega una arista potencialmente peligrosa al modelo. Muchos inversionistas aumentan y reducen el riesgo de sus carteras a medida que cambian sus posiciones. Esto les ayuda a evitar grandes pérdidas repentinas en tiempos de miedo en el mercado, pero también los puede volver más lentos para beneficiarse cuando los mercados se recuperan.

Quantedge, en cambio, mantiene su volatilidad anualizada —una medida común de riesgo— a un nivel constante y anormalmente alto de 30%, o entre dos y tres veces superior al que tienen otros fondos de cobertura similares, según investigadores.

Esta exposición genera una mayor probabilidad de que el fondo obtenga ganancias por encima del promedio, pero también plantea la posibilidad de grandes pérdidas. Algunos inversionistas dicen que el riesgo de invertir en un fondo de alta volatilidad como Quantedge es que las pérdidas pueden ser tan altas que cuando un inversionista se retira del fondo puede perder demasiado.

Al principio, el objetivo de riesgo del fondo era aún mayor: 40% de volatilidad anualizada, según un documento de marketing de 2012 visto por The Wall Street Journal. “Nuestro objetivo es hacer crecer el capital de manera agresiva en el largo plazo a un nivel de volatilidad que los inversionistas puedan tolerar”, dijo el fondo en su respuesta por correo electrónico.

AQR Capital Management LLC, fundada por ex investigadores de finanzas de la Universidad de Chicago, y Two Sigma Advisers LLC son dos de las empresas que han establecido fondos centrados específicamente en cosechar las recompensas de las primas de riesgo.

Los enormes rendimientos distinguen a Quantedge en una industria de fondos de cobertura que ha sufrido durante varios años de desempeños mediocres. Desde que Quantedge comenzó sus operaciones, en octubre de 2006, y hasta fin de junio de este año, a nivel mundial los fondos de cobertura han generado un retorno anualizado promedio de 3,61%, según datos proporcionados por la firma de información sobre fondos HFR Inc.

Fondos cuantitativos similares han generado un retorno anualizado promedio de 5% en el mismo período, según HFR.

Quantedge no tiene los típicos antecedentes de Wall Street de otros fondos de cobertura. Uno de sus fundadores, Chua Choong Tze, fue profesor de finanzas en Singapur. El otro, Leow Kah Shin, trabajó como actuario en Bermudas, de acuerdo con documentos de marketing.

Los altísimos retornos de Quantedge han encontrado algunos baches en el camino, como durante la ola de ventas que sacudió a los mercados mundiales hace un año. El fondo se hundió 8,9% en junio y otro 16% en agosto del año pasado.

Ese mes, en una carta que envió a los inversionistas y a la que tuvo acceso The Wall Street Journal, el fondo califica su desempeño durante la debacle del mercado global como “decepcionante”.

“Para nuestros inversionistas de largo plazo, que han pasado por algunos ciclos de alzas y bajas con nosotros, uno sabe que esto es algo normal”, decía la carta. “…Nuestro modelo de inversión ofrece altos rendimientos con el paso del tiempo, a costa de golpes desagradables por el camino”. 

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