¿Por qué apostar por la India puede ser una buena idea de inversión?

// *Por Cristina Campabadal


Solo hay que visitarlo para darte cuenta enseguida de que es el país de los contrastes. Es imposible negar las grandes diferencias que hay entre clases y la profunda desigualdad económica que sufre (aunque poco a poco es menor). Pero, al mismo tiempo, llama profundamente la atención el carácter de su gente, las inmensas tierras, sus intensos colores… Porque en todo ello descubres que el país tiene unas casi infinitas oportunidades de mejora.

La India cuenta con más de 1.300 millones de habitantes, lo que le convierte en el segundo país más poblado del mundo. Un mercado con semejante número de consumidores o potenciales consumidores es un ‘caramelo’ para cualquier empresa. No es lo mismo ofrecer tu producto o servicios en un país que te ofrece 50 millones de clientes que en uno de estas increíbles dimensiones. Es por ello que muchas multinacionales están poniendo sus ojos en esta nación.

Los inversores piensan en los beneficios, evidentemente. Aunque también es cierto que cada vez se preocupan más en no perder su patrimonio, especialmente después de la crisis financiera mundial que estalló en 2007. Pero también están aquellos que, además, quieren que su dinero se mueva con un sentido filantrópico, ayudando a mejorar economías, servicios sanitarios e infraestructuras de países. Para este tipo de perfil inversor, la India es el lugar idóneo.

Necesidades y oportunidades

Quién haya estado en la India se ha percatado de las enormes necesidades que tiene el país: infraestructuras, productos y servicios sanitarios, energías renovables… Unas carencias que irremediablemente son sinónimo de oportunidades para las empresas que estén bien posicionadas en la región.  Y por ende, para todos los inversores que se animen a tener un porcentaje de su cartera invertido allí (siempre dependiendo de su perfil de riesgo, volumen de cartera, de liquidez e interés por las economías emergentes, por supuesto).

Las previsiones avalan esta idea, ya que se estima que la India disfrutará de un crecimiento económico en los próximos 15 años que muy pocas naciones experimentarán en el mundo. Además, existen varios factores que empujan al optimismo y a situar su “riesgo país” por debajo del de la mayoría de mercados emergentes:

– La mejora del clima político y la estabilidad institucional.

– El 50% de la población ronda los 25 años, lo cuál hace pensar que durante los próximos 25 años aumentará más el consumo, la población, el ahorro y la productividad del país.

– Gran diversificación sectorial.

– La clase media ha aumentado hasta 70 millones de familias, con un aumento de la tasa de ahorro de un 30%.

– Se espera que la economía real crezca en los próximos 4-5 años a un ritmo del 7%.

– El 60% del PIB proviene exclusivamente del consumo interno.

En general, se puede decir que se están viendo cambios que hace años eran impensables, lo que se deja notar en el mercado de divisas. La rupia se ha devaluado algo más de un 6% en los últimos cuatro años contra el euro, aunque sigue estando relativamente fuerte y resistente en comparación con las monedas de otros mercados emergentes, lo que aumenta el atractivo del país para los inversionistas europeos. Todo lo contrario ha ocurrido con el tipo de cambio de la rupia con el dólar, que ha experimentado en el mismo periodo de tiempo un alza del 6%.

Apuesta creciente

Cada vez hay más gestoras de fondos que deciden enfocarse en la India, o por lo menos disponen de varios productos que invierten en el país. Esto hace más sencillo para los inversores aprovecharse de las oportunidades de grandes retornos.

Sin embargo, es recomendable que sepa bien con quién invierte y en qué sectores exactamente (recordemos el hecho de ser un país de contrastes). También deberían estar bien informados de la situación político-económica. Y, para aquellos que no lo sepan, realizar un seguimiento de los cambios estacionales y las lluvias de los meses de agosto, lo cuál afecta enormemente a sectores como el agrario, las infraestructuras y la economía en general.

Hasta hace dos años, se mencionaba la India y las alarmas de riesgo resonaban en nuestra mente justificadamente. Pero, eso ha cambiado. Además de todos los aspectos positivos mencionados anteriormente, hay que tener en cuenta la situación geopolítica por la que atraviesa el mundo y que, inevitablemente, afecta a los mercados. Es decir, todo lo que está ocurriendo con Corea del Norte, y la incertidumbre que provocan los comentarios y reacciones impulsivos del actual presidente de EEUU, Donald Trump. En este contexto, apostar por un país como la India no parece tan arriesgado. Todo lo contrario, se considera un mercado con un gran atractivo y con un riesgo menor por su equilibrio político actual y sus perspectivas de crecimiento.

En definitiva, hay fondos de renta variable que invierten en la India realmente interesantes para inversores de todo el mundo. Es una buena opción para diversificar la cartera de forma geográfica y sectorial, y, al mismo tiempo, se ayuda a un país al que le falta mucho por hacer y que sólo puede crecer.

*Cristina Campabadal es Fundadora y CEO de CCS Finanzas, multi family office internacional enfocado a grandes patrimonios de Latinoamérica y España. 

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