Menús dolarizados se ajustan a bolsillos en crisis este día de los enamorados

// Por: Reymar Reyes Moncayo

Menús dolarizados se ajustan a bolsillos en crisis este día de los enamorados


A propósito del día de los enamorados, en Caracas se han organizado una serie de ofertas recreativas dedicadas al amor. Desde una cena sofisticada hasta planes más familiares, el sector de restaurantes sigue apostando por mantenerse en pie durante esta fecha y durante todo el año: una pareja podría gastar —o invertir— desde 30 dólares y hasta más de 150 dólares en una cena para dos personas este 14 de febrero en Caracas.

Los gerentes de restaurantes consultados por Banca y Negocios señalan que hay varios tipos de clientes, que se pueden describir, en primer lugar, como los que solo demandan este tipo de  servicios en las fechas especiales (día de los enamorados, cumpleaños, aniversarios) y están dispuestos a extender su presupuesto regular.

Luego se ubican los clientes que pueden acudir todos los días a consumir un almuerzo en el mismo restaurante y que son, en su mayoría, ejecutivos que rodean los comedores por cuestiones de trabajo. Y, por último, se identifica a los que siempre consumen en estos lugares y pretenden hacer detalles más significativos en fechas «especiales».

Así, por nombrar un sitio emblemático de gastronomía especializada, el restaurant  de comida china Chez Wong, ofertará dos menús: uno de 30 dólares, que se compone de lumpias o platos similares más dos cervezas, mientras la otra opción se ofrecerá por 60 dólares e incluye un plato de pato laqueado, entrada china y dos copas de espumante.

De la misma forma, Maxiliano Paris, socio adminitrador de La Esquina la Milanesa, especializado en la preparación de milanesas, cuenta que para estas fechas se optó por una oferta de dos platos por el precio uno, que, en promedio, podría costar un poco más de 25 dólares.

Esta es una estrategia para convocar a mayor cantidad de clientes y que se ha combinado con un concurso a través de sus redes sociales, señala. «En el país en el que vivimos hay que hacernos a atractivos, sobretodo en estas fechas, porque todo el mundo trata de hace algo diferente«, agrega París.

Sin embargo, más que un plato de comida, muchos restaurantes venezolanos se concentran en vender una experiencia gastronómica. Al menos, este es el nicho de mercado de los restaurante de alta cocina, como se autodenomina Menta y Romero —inaugurado a finales de 2019 y ubicado en el Altamira Village Hotel & Suite de Caracas—, el cual ofrecerá una cena en «tres tiempos» para dos personas, dos copas de champagne y una botella de vino por el precio de 150 dólares, previa reservación.

En el contexto venezolano, el cual sufre la mayor inflación del mundo, para el administrador de La Esquina La Milanesa, «la gente que va a un restaurante es porque va  invertir su dinero (…) y los restaurantes se van sectorizando» acorde a quienes lo puedan costear pues, al final, todas las opciones son costosas. «Nosotros generamos un momento de felicidad (…) y tiene que haber pasión para hacerlo», agrega.

– De ofrecer felicidad a administrar el negocio –

De las preocupaciones latentes para la administración de estos comercios se ubica que la calidad de los ingredientes es un factor diferenciador. En casos específicos, se importan productos que garanticen la relación precio-calidad que reciben los clientes, pues al país siguen llegando mercancías sin un origen producción identificado.

Aunque esto incremente ciertos costos, en palabras de París, «si tú vas a comer sushi entiendes que se trata de productos importados» y se está preparado para pagar más por el servicio.

Yuman Ley, la tercera generación que administra el restaurante de comida china Chez Wong, describe que este sector ha tenido que adaptarse a condiciones extraordinarias en Venezuela. En su caso:

-Debido a que en 2017 se registraban manifestaciones violentas en los alrededores de su ubicación, el comercio ajustó su horario. Desde entonces, solo trabajan hasta las 9 de la noche durante el fin de semana y a la hora del almuerzo el resto de los días. 

– Ahora son más receptivos al hecho de recibir divisas en físico o por transferencia (Zelle) como forma de pago. «No aceptamos criptomonedas porque no tenemos la plataforma», agrega.

Además, los servicios públicos como el aseo urbano, la electricidad o el agua, que eran considerados como «baratos», ahora pueden costar entre 80 y 100 dólares mensuales para un local comercial, lo cual incide en las decisiones de precios.

«Antiguamente no le prestábamos atención, pero todo se ha puesto tan costoso que hasta cobras el papel higiénico, los envases y las bolsas», agrega París.

– Precios en dólares – 

En este contexto, la gente se pregunta, señalan los administradores, por qué el aumento de precios también se registra en dólares, a lo que se advierte que el contexto obliga a incrementar el flujo en dólares para pagar las mismas cosas que antes.

Maxilimiliano París dice que en diciembre de 2019 pagaba 2 millones de bolívares por el servicio de electricidad y en enero empezó a pagar más de 8 millones. Además, teme que le impongan el pago en petros, la moneda creada por el gobierno nacional y que amenaza con establecerse en la finanzas del Estado.

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