Hallacas, lujo y extravagancia navideña

// Mercedes E. Rojas Páez Pumar @merce_rojas

Hallacas, lujo y extravagancia navideña


La señora Gladys es ama de casa, tiene 68 años y espera cada diciembre con ansias para deleitarse con los manjares festivos y tradicionales: hallaca, pan de jamón, ensalada de gallina, dulce de lechosa, ensalada de piña.

Desde que comenzó la temporada decembrina, que este año parece haber tocado la puerta más temprano que nunca, solo ha comido una rebanada de pan de jamón. Para celebrar la llegada del mes de diciembre, descongeló unas hallacas que le habían sobrado de las fiestas pasadas y al remover las humeantes hojas para descubrir el manjar, su sorpresa fue otra. Las hallacas terminaron en la basura sin que nadie pudiera probarlas. “Yo creo que este año no me comeré ni una, o al menos en mi casa no las vamos a preparar. Es demasiada plata. Hemos pensado que para la cena navideña buscaremos otras opciones, como preparar una pastica o sánduches rellenos de pollo”.

Tradicionalmente la familia venezolana se reunía por estas fechas para preparar las añoradas hallacas. Un pedacito de maza amarilla que envuelve misteriosas delicias, con rellenos e ingredientes dictados por la tradición familiar de cada casa. La preparación se hace más sabrosa cuando la cosa es en “cambote”, unos amasan, otros condimentan, algunos sazonan el guiso y los más diestros envuelven con hojas de plátano y pabilo. Pero parece que la inflación no quiere dejar quieta ni a la más sentida tradición venezolana para clausurar el concurrido año.

Preparar un lote de hallacas en la Venezuela del 2016, debe ser el equivalente a cocinar una exótica pasta con hongos Matsutake, trufas blancas de Alba, caviar y azafrán, en cualquier otro país del mundo con una economía estable.

Comienza la odisea

A veces la cuestión no es solo pagar una pequeña fortuna por un plato navideño, el mal chiste comienza a la hora de conseguir ciertos ingredientes como la harina de maíz, el aceite y el onoto.

La versión de harina de maíz, mezclada con arroz ya se vende en supermercados por Bs. 1.400. Eso sí, usted debe hacer su cola y encomendarse a su santo de preferencia. En caso de que esta estrategia mística le falle, podrá comprarla en el mercado negro por Bs. 4.000, al igual que el aceite.

¿A cómo el kilo?

A continuación exponemos una lista de precios (por kilo) de los ingredientes para las hallacas. Tome nota, saque cuentas y recuerde que todavía está a tiempo de reprogramar el menú navideño.

Gallina: Bs 2.500,00 (kilo)

Cerdo: Bs 8.995,00 (kilo)

Carne: Bs 5.250,00 (kilo)

Uvas pasas negras: Bs 4.045,00 (kilo)

Alcaparras: Bs 750,00 (kilo)

Aceitunas rellenas de pimentón: Bs 4.335,00 (kilo)

Encurtidos listos: Bs 2.295,00 (kilo)

Ají dulce: Bs 900,00 (kilo)

Cebolla: Bs 2.045 (kilo)

Ajo Porro: Bs 4.475,00 (kilo)

Pimentón redondo: Bs 2.075,00 (kilo)

Lata de tomates: aproximado Bs 2.000,00 (depende de la marca)

Pabilo crudo en ovillo: Bs 854,00

Hojas de hallaca: Bs 1.695,00 (1 paquete)

Panela de papelón: Bs 4.000,00 (panela completa)

“Estoy haciendo doble trabajo. Al salir de aquí me voy para otro sitio”, comenta uno de los trabajadores del supermercado mientras arregla los pimentones. Para sobrevivir el último mes del año y arrancar con ánimos el que viene, se debe trabajar mientras se duerme.

Disfrutar de un plato navideño en esta temporada, no será cosa fácil. Si usted lo logra, entenderá que es fruto de un esfuerzo abismal. Habrá para quienes las navidades pasen por debajo de la mesa, pues pagar por toda la parafernalia decembrina supone un gasto importante para el desgastado bolsillo que llega jadeante al final del año.

Sea como sea y con lo que sea, brinde por la salud. Venezuela está cerca de ver mejores navidades.

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