De criador de patos a millonario: la impactante historia de Red Bull

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Red Bull nunca ha sido solo una bebida. Equipos de fútbol, Fórmula 1, escalada, conciertos, BMX, una productora musical, un salto desde la estratosfera… La compañía hace alarde, en su eslogan más conocido, de dar alas a quien la consuma, pero a quienes de verdad ha hecho tocar el cielo es a los 11 miembros de la familia del -en algún momento criador de patos- empresario tailandés, Chaleo Yoovidhya.

Uno de los eventos más increíbles de Red Bull fue sin duda el récord de Felix Baumgartner, un salto en caída libre desde 39.068 metros. El canal de Red Bull en Youtube llegó a registrar 8 millones de espectadores atónitos pegados a la pantalla sin poder pestañear ante la hazaña que estaban viendo. Pero el que realmente se quedó anonadado fue Yoovidhya al ver cómo semejante proeza le hizo millonario.

La familia del tailandés tiene un patrimonio conjunto estimado de 22.000 millones de dólares, la mayor fortuna del mundo obtenida a partir de bebidas energéticas, según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg (Bloomberg Billionaires Index).

Pero, y a pesar de la fortuna, y aunque es cierto que se puede decir que «viven bien, no ostentan», asegura Yupana Wiwattanakantang, profesor adjunto de la Escuela de Negocios de la Universidad Nacional de Singapur. «Chaleo sentó las pautas de ser humilde y modesto», sentencia.

La mayor parte de esta inmensa fortuna se encuentra en Red Bull GmbH, la compañía con sede en Fuschl, Austria, dueña de los derechos de distribución de la versión carbonatada de la receta original de Chaleo, así como también de los activos de deportes y aventuras que incluyen el equipo de acrobacias aéreas -The Flying Bulls-, cuatro equipos profesionales de fútbol, dos equipos de Fórmula 1 y las divisiones de organización y promoción de eventos como el salto espacial que realizó hace ya cuatro años Baumgartner.

Chaleo, quien murió en 2012, fundó la firma de capital privado T.C. Pharmaceutical Industries en 1956 para vender antibióticos. Luego pasó a los tónicos energéticos y en 1975 inventó una bebida realizada a base de cafeína, azúcar y el aminoácido taurina que llamó Krating Daeng, o «toro rojo» en tailandés («red bull», en inglés). Se vendía como una bebida energética barata en Asia hasta 1987, cuando se unió al genio austriaco del marketing Dietrich Mateschitz, quien descubrió la bebida mientras intentaba contrarrestar el jet lag de un viaje de negocios a la región.

Juntos, hicieron fortuna modificando la receta y convirtiéndola en una marca global en torno a una cultura adrenalínica de deportes extremos que satisfacía a todos, desde conductores y estudiantes faltos de horas de sueño, hasta fiesteros y amantes de las emociones fuertes.

Mateschitz, de 72 años, controla una fortuna de 12.300 millones de dólares, lo que le vale para ser la octogésima persona más rica en el índice de Bloomberg.

Fortuna familiar

Diez miembros de la familia Yoovidhya comparten el 49% de Red Bull GmbH, mientras que Chalerm Yoovidhya, el hijo mayor del patriarca, tiene otro 2%, según Orbis. El 49% restante está en poder de Mateschitz.

Siete miembros de la familia Yoovidhya también son dueños de T.C. Pharmaceutical, que controla 51% de Red Bull China, según personas cercanas a la empresa. La compañía comenzó a vender la versión original de la bebida en China en 1993 y estableció una fábrica en la provincia de Hainan. Dos años después, la expandió y formó una empresa conjunta.

Industria en auge

Red Bull ayudó a crear una industria pujante, con unas ventas mundiales en 2015 de 43.000 millones de dólares, según Euromonitor, que estima que el segmento de bebidas energéticas seguirá creciendo a una tasa anual compuesta del 11% hasta 2020. Red Bull tiene 30,2% de la participación de mercado mundial y T.C. Pharmaceutical otro 11,8%.

Red Bull GmbH registró 5.900 millones de euros (6.200 millones de dólares) en ingresos mundiales en 2015, según su propio sitio web. Su más cercano competidor Monster Beverage obtuvo 2.700 millones de dólares en ingresos en 2015, y sus fundadores, Rodney Sacks y Hilton Schlosberg, tienen un patrimonio conjunto de 2.200 millones.

Russell Weiner, fundador de Rockstar de Las Vegas, Nevada, posee el 85% de la quinta marca que más vende y tiene un patrimonio neto de 3.000 millones, según el índice.

El perfil bajo elegido por Chaleo Yoovidhya, quien en tres décadas al mando de T.C. Pharmaceutical nunca dio una entrevista ni hizo apariciones públicas, de acuerdo con el diario tailandés The Nation, se ha mantenido por parte de sus herederos, que se negaron a ser entrevistados por Bloomberg.

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