#YotePregunto con @LuisCarlos: “En esta crisis los comunicadores son más necesarios qué nunca”

// Elizabeth Ostos @elizabethostos

#YotePregunto con @LuisCarlos: “En esta crisis los comunicadores son más necesarios qué nunca”


En esta crisis política, económica y social, aún irresoluta, el papel de los medios de comunicación social, muy especialmente en el caso de los de formato digital, ha sido fundamental para mantener a la población informada de lo que pasa en el país.

Con la censura y la autocensura que impera en periódicos, estaciones de radio y de televisión y con la imposición de contenidos de parte del Sistema Nacional de Medios Públicos,  la sociedad venezolana no está lo suficientemente informada.

Así lo opinan académicos, periodistas e influencers en redes sociales, como Luis Carlos Díaz, periodista y estudioso del quehacer comunicacional de los venezolanos, además de ser uno de los anclas del programa radial de César Miguel Rondón.

En entrevista con BancayNegocios para #YotePregunto, Díaz explicó que “un medio de comunicación tiene que garantizar su sustentabilidad económica y además estrechar su vínculo comercial con quien lo financia; si el dinero proviene de cooperación internacional o si el ingreso es comercial o un fondo que tiene una empresa grande”.

-¿Y el rol social de los medios?

-El propósito es cumplir su rol social: ayudar a la ciudadanía a estar informada sobre lo que está pasando y así ejercer su rol de acompañamiento a la gente. En la medida en que ésta se sienta bien nutrida de información, el medio tendrá más audiencia sin importar cual modelo económico se haya asumido.

Díaz explicó que hay otra categoría de medios en el país, “son los comprados por la boliburguesía o por dinero oscuro. Su fin es controlar agenda y silenciar la expresión de la sociedad. También están los medios públicos cuyo fin no es estar al servicio de la gente o ganar dinero, su fin es ser un agente de propaganda del Gobierno”.

-Los medios están jugando un rol de supervivencia…

-El reto es mantener la audiencia. Unos la están incrementando y otros la están perdiendo. Si un medio agrega valor y ayuda a entender lo que está pasando en el país, evidentemente va a contar con más seguidores.

-En algunos casos se ha alegado que hay muchas presiones y cortapisas de parte de Conatel y que estos factores indicen en lo que se informa al país…

-En estos casos, Conatel y su presión pasa a ser una mala excusa. En Venezuela hay mucha autocensura y en algunos casos complicidad. Pongo un ejemplo. La ley no dice expresamente que no hay que transmitir en vivo lo que acontezca en una marcha. Acá no se pasa, no se transmite una marcha ni ninguna información que diga lo que está pasando. El hecho que se decida silenciar, para mí es un horror.

“Esto lo veo desde otro punto de vista de negocios – prosigue el comunicador-. En el  momento que un canal o un medio decide no hacer cobertura a algo o dejar de estar al servicio de su público, lo paga fuerte con bajo rating. Los medios que juegan a no agregar valor a sus contenidos, están cavando su propia tumba. Hay medios que pretenden ser neutrales y se convierten en nulos”.

Díaz se pregunta, “¿Qué clase de noticiero estamos viendo los venezolanos?” En estos momentos no hay un programa que veamos todos los que vivimos en este país. Lo masivo murió y no porque el Gobierno haya hecho esfuerzos para que esto sucediera sino que los medios han hecho todo lo posible para silenciarse. Eso se paga con pérdida de audiencia”.

-«Hay canales que son nulos porque no significan nada para nadie», prosigue. «Y lo peor es que ya ni siquiera están en el imaginario de la gente. En el país hay una generación que ni siquiera cuenta con este tipo de medios. Esta es una mala noticia para los dueños pues se abre paso la interrogante, ¿Cómo van a sustentar su modelo de negocios? ¿Hay viabilidad para que siga siendo rentable o para que se mantenga?»

«Yo no le pido a los medios que se inmolen, veamos el caso de RCTV que fue cerrada por el Gobierno. Eso fue escarmiento para muchos cuya línea editorial se hace en función de que no lo cierren. Pero tampoco apoyo la nulidad autoimpuesta. Se pueden decir cosas; se necesita ser creativo, arrojado como medio y, sobre todo, tener talento para asumir una postura diferente. Y eso cuesta dinero, el estar al servicio de la gente cuesta plata. Pero al no estarlo, pues la gente no cuenta con ellos. Las consecuencias son la pérdida de audiencia».

-¿Y qué pasa con los medios públicos que se sostienen con el dinero de los venezolanos?

– Con los medios públicos se está cometiendo un acto de corrupción administrativa y eso es un delito. En el momento en que se difunda propaganda a favor del partido de Gobierno, hay corrupción. Ahí la consecuencia no es baja audiencia, que ya la tienen. En esos casos, habrá juicios y sanciones. Las pruebas están al aire. Cuando regrese la Democracia eso será juzgado.

– En los medios públicos se divulgan llamadas que se supone son privadas y no pasa nada. Este tipo de acción, incluso, se celebra…

– Con este tipo de situación hay tres acciones: reclamo, protesta y denuncia. Iniciar demandas, por ejemplo. Si nada de eso prospera, hay que guardar un registro para que cuando haya justicia, se proceda pues se está usando mal el dinero de los venezolanos.

Expresó Luis Carlos que “el uso del lenguaje, el llamar a la oposición lacras, identificarlos con nombre de animales e incitar al odio se constituye en delitos penales. Recordemos el genocidio de Ruanda. Están presos los responsables pero también los que usaban la radio nacional de ese país por incitar al odio y a la violencia”.

-¿Y cómo pondera la labor de los medios digitales? La gente se está informando más y mejor por esa vía…

– Son casos distintos y hay que hacer otro tipo de consideraciones. El usuario de medios digitales forma parte de una élite y no es un tema de clases altas. Para consumir estos medios se necesita tiempo libre y una buena infraestructura, pagar el paquete de data, son cosas que no todo el mundo tiene. Hay quien invierte mucho tiempo haciendo cola y no tiene la posibilidad de acudir a las redes. Una élite hiperinformada es la parte de la población que está interesada en saber qué está pasando y que asume una actitud como de cazador furtivo; sale a buscar una presa en el mundo digital. En Venezuela hay muchos medios digitales peleándose por el mismo segmento de audiencia. ¿Dónde está el reto para ellos? El buscar financiamiento y pagar a su talento. Lamentablemente, somos una maquila desde el punto de vista del pago de los comunicadores venezolanos. Son salarios muy bajos, que si se llevan a dólares pueden ser 20, 30 o 40 dólares.

Reflexionó este periodista sobre el negocio digital en esta nación. “Es muy fácil abrirlo: se adquiere dominio, el servidor y una plantilla; con eso tienes. Lo difícil es el costo de mantenerlo, el cómo financiar la estrategia, contar con gente que esté pensando cómo se mercadea ese medio. Son muy pocos medios los que están trabajando así. Y por supuesto, como retienes el talento. Cómo le pagas mejor”.

-Si hay medios nulos y si una élite es la que puede tener acceso a los medios digitales, ¿No representa esto una pérdida para la sociedad venezolana, la cual estaría medianamente informada?

– En efecto, la sociedad pierde pero todavía hay algunas alternativas. Hay radios en todo el país que están trabajando e informando y se está produciendo un fenómeno que yo defino el filtro social. La gente consume noticias a través de lo que sus amigos están compartiendo. En este caso, todos estamos siendo una suerte de Djs informativos. Mediante el Facebook, el Twitter el Whassap, la gente se entera de cosas que están pasando. Se estima que en Venezuela son 14 millones de personas las que consumen información a través de las redes, es la mitad de la población. Eso es bastante y supera ampliamente a todos los periódicos que se imprimen en este país. Todos juntos no llegan a los 800 cientos mil ejemplares. Y si comparas la web con cualquier noticiero de este país, verás que en ese caso el Internet es lo masivo aun cuando la otra mitad del país no consuma medios digitales.

Destacó el analista que las redes son muy importantes hoy en día pues son el principal mecanismo de comunicación de los venezolanos. Y se pregunta, “¿cómo sabe la gente que este país tiene 40 días protestando sin que esto se difunda por la televisión? Se informa por los medios digitales”

El caso Leopoldo López

-Hace unos días, un tweet de un periodista, Leopoldo Castillo, «mató» a Leopoldo López. ¿Qué rol deberían jugar los generadores de opinión en este contexto de crisis y de crispación social?

– En el caso de Leopoldo Castillo, se sabrá con el tiempo si su mensaje obedeció a una estrategia política para forzar al Gobierno a mostrar a Leopoldo López o si una fuente confiable se equivocó o lo traicionó.

Actualmente no se está jugando con las reglas democráticas y la familia necesitaba saber qué pasaba con él. Al existir un vacío informativo, provocado por el Gobierno, ese vacío se llena con lo que sea. Cabe preguntarse, ¿la gente está preparada para este tipo de jugadas? La respuesta es no. Todos debemos aprender de este tipo de situación. Tenemos que cultivar un espíritu crítico en la audiencia, de manera que todos podamos, en conjunto, cometer menos errores.

Luis Carlos Diaz recalcó que en estos momentos “los periodistas son necesarios y más en este entorno digital, en donde los ciudadanos dicen cosas, en donde todo tiene poder. La vida del venezolano es muy compleja y hace falta que los profesionales de comunicación hagan bien su trabajo y su servicio social”.


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