Trump presentará plan económico «Nac & Pop» rodeado de multimillonarios

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Inversores, analistas, empresarios y políticos no salen de su asombro y aún tratan de interpretar los motivos que impulsaron el triunfo del magnate. Este revuelo no quedará circunscripto a su victoria, sino que se extenderá a todas las medidas que tome en el arranque de su gestión.

El 20 de enero no será un día cualquiera ni para los Estados Unidos ni para el mundo.

El «temido» Donald Trump tomará las riendas nada menos que de la principal potencia mundial, con todo lo que ello implica.

Desde temas económicos hasta cuestiones híper sensibles -como conflictos bélicos, uso de material nuclear y armas químicas-, todo pasará por él. 

En sus discursos de campaña, ya dejó en claro que su intención es desbaratar algunos de los tantos acuerdos que hacen a la convivencia entre los republicanos y demócratas en el Congreso.

Amenaza con darle vida a todo tipo de medidas, como la de limitar la cantidad de veces que un legislador puede resultar electo hasta imponer un límite de cinco años antes de que pueda operar en «cuestiones de lobby». 

Cada una de las decisiones que vaya tomando estará plagada de polémicas y dará lugar a todo tipo de debates, al menos durante la primera parte de su mandato.

«Lo que sigue es mi plan de acción de 100 días para hacer a América grande otra vez«, es la frase que eligió para publicar en la web desde aquel momento en el que se aseguró la presidencia.

Trump ha embestido contra todo y contra todos. Por ejemplo fue muy duro con las multinacionales por fabricar sus productos fuera de los Estados Unidos. 

Una de las que está en la mira es Apple. «Vamos a hacer que comience a fabricar sus malditas computadoras y teléfonos en este país«, aseguró.

Como si esto fuese poco, amenazó con cobrarles un impuesto del 35% a todas las compañías tecnológicas que desarrollen sus productos en el exterior.

El plan Trump

El magnate presentará un «plan económico» que tiene como eje estas dos cuestiones:

1. Que la economía crezca a un ritmo del 4% anual

2. Que se generen al menos 25 millones de empleos 

Resulta lógico que en el arranque de su gestión quiera poner foco en revitalizar el repunte del PBI y en el plano laboral. 

Es que el país aún no pudo recuperarse plenamente del «golpazo» de 2008 que le infringiera el colapso de las hipotecas suprime. 

En todo caso, las polémicas surgen por la «receta» que utilizará para tratar de alcanzar tales objetivos.

Son varios los analistas que no dudan en catalogar su plan de gestión como bien «Nac&Pop», a partir de las medidas que planea tomar en los primeros 100 días:

1. Avanzar en una rebaja generalizada de impuestos

2. Subir el salario mínimo a u$s7,50 la hora

3. Proponer una amplia simplificación regulatoria (35% para familias clase media)

4. Aplicar una tasa del 10% en las utilidades generadas en otros países

5. Castigar con un impuesto del 14,25% a quienes ganan más de u$s10 millones 

«En la campaña sembró grandes dudas en materia de comercio exterior. Pero una guerra comercial provocada por incrementos arancelarios es lo que menos requiere el mundo actual«, apuntan desde Delphos Investment. 

«Veremos seguramente a un Estados Unidos más duro, un negociador que intentará sacar más provecho de su posición dominante para llevar algo más de bienestar a su pueblo», completan.

Pero eso no es todo. El magnate quiere: 

1. Sancionar a las empresas que no produzcan en los Estados Unidos

2. Subir los aranceles de importación

3. Darle vida a un plan de obras monumental, por 1 billón de dólares

4. Levantar las restricciones a la producción energética estadounidense

5. Eliminar las trabas al desarrollo de proyectos.

En cuanto a su política exterior, pretende:

1. Renegociar el tratado de libre comercio con Canadá y México

2. Exigir que China sea etiquetada como un «manipulador monetario» por devaluar su moneda para abaratar artificialmente sus productos.

3. Frenar todo tipo de «abusos» que genera el comercio exterior sobre los trabajadores estadounidenses

4. Ponerle fin al mayor pacto comercial de la historia norteamericana: el acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP).

5. Suspender el aporte de fondos a la lucha contra el cambio climático

6. Con el ahorro del punto anterior, generar planes medioambientales

Todo lo anunciado se encuadra dentro de un programa ortodoxo que gira en torno a rebajas de impuestos, eliminación de regulaciones y una dura embestida contra los acuerdos de libre comercio. 

Para la analista Amanda Mars, «Trump es una criatura políticamente inclasificable«, al tiempo que considera que «va a instalar el populismo en el centro del poder de los Estados Unidos».

En su visión, es «conservador en su política fiscal y de defensa (promete bajar impuestos y subir el gasto militar), crítico con la globalización (quiere renegociar los tratados comerciales porque entiende que perjudica a los trabajadores), es más abierto que su partido en terrenos sociales e inflexible con la inmigración«.

«No es un republicano en esencia, tampoco un progresista. Ni es moderado, ni es radical; Trump es Trump«, completa.

Para poder financiar los recortes de impuestos, quiere reducir (o directamente eliminar) las deducciones que benefician a todos aquellos que perciben altos salarios.

También quiere ponerle fin a las ventajas de las que ahora gozan los inversores en Wall Street. 

En particular, las que recaen sobre las empresas de capital privado que operan con tasas impositivas reducidas.

Por otro lado, dejó sembrado un misterio al decir que su plan económico contempla un incentivo «para todos y todas» que ayudará a apuntalar el crecimiento.

Multimillonarios que acompañarán a Trump

Para tomar este tipo de decisiones, contará con un gabinete con características muy particulares. 

Un punto en común que poseen prácticamente todos sus consejeros económicos es que son multimillonarios, muchos de ellos provenientes de Wall Street

– Entre las figuras más destacadas aparece Steven Feinberg, del fondo de inversión Cerberus.

– Otra de las estrellas es John Paulson, conocido como «el tiburón de Wall Street»: se enriqueció al apostar por el derrumbe del mercado hipotecario. 

– Un empresario destacado es Peter Thiel, figura clave en Silicon Valley, quien viene defendiendo las medidas propuestas por el empresario. 

Además, colaborarán con la gestión Trump:

– El heredero del imperio Johnson & Johnson (Woody Johnson), 

– El fundador de Las Vegas Sandas (Sheldon Adelson

– Un multimillonario filántropo (Carl Icahn).

En el frente económico, tendrá que determinar quién sustituirá a Jacob Lew al frente del Departamento del Tesoro. 

Por lo pronto, los dos candidatos para ocupar ese puesto son:

– Un consejero delegado de J.P. Morgan, Jamie Dimon, quien tuvo una excelente relación con la administración Obama en los primeros años de gobierno. 

No obstante, luego perdió peso por la multa récord (u$s13.000 M) que el banco tuvo que pagar por sus actividades relacionadas con la hipotecas subprime.

Steven Mnuchin, antiguo funcionario de Goldman Sachs y director financiero de la campaña de Trump

Con uno u otro, una de las primeras medidas que tomará la administración Trump será la de desmantelar la reforma financiera «DoddFrank«.

La misma fue implementada para regular a los grandes bancos tras la crisis de 2008.

Hay dos departamentos que serán clave para su gestión: Comercio y Energía, para los que se postulan otros multimillonarios: 

– Para el primero suenan Lew Eisenberg -consejero principal del fondo de capital riesgo KKR- y el magnate inversor Wilbur Ross. 

– Para el segundo, aparece primero en la lista Harold Hamm, fundador de Continental Resources.

Ross ha calificado las promesas de campaña como «simbólicas, más bien metáforas«.

En tanto, Hamm, una de las figuras claves del rubro energético, ha animado al presidente electo a desregular el sector de gas y de petróleo y a incrementar las perforaciones en terreno federal. 

No son los únicos que con chances de mudarse a la capital de Estados Unidos

El multimillonario gestor de fondos de inversión Carl Icahn y el ex CEO de General Electric, Jack Welch también son requeridos por Trump.

Son «hombres de negocios inteligentes que deberían estar manejando los asuntos de Washington«, afirma.

Semejantes nombres en cartelera y las iniciativas que busca impulsar Trump permiten interpretar cómo serán los primeros cien días de su gestión. 

Será, en definitiva, quien manejará los destinos de la principal potencia económica global. Y, claro está, quien mantenga en vilo al mundo entero.

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