Torino Economics: La desaceleración en la economía venezolana sería de -3,1% para 2021

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Torino Economics: La desaceleración en la economía venezolana sería de -3,1% para 2021



Venezuela ha registrado una de las mayores depresiones económicas en los últimos 60 años. Su elevada dependencia del sector petrolero, el cual genera cerca del 98% de las divisas, aunado a un débil sector no petrolero, la política de expropiaciones que comprometió la capacidad productiva durante años, así como la persistencia del Banco Central de Venezuela (BCV) en financiar el deficit fiscal, son factores que han configurado el actual panorama hiperinflacionario. Así lo reseña el más reciente informe de Torino Economics, unidad de investigación de la consultora financiera Torino Capital.

En el reporte señalan que las estadísticas oficiales concernientes al PIB y sus componentes siguen sin ser actualizados desde 2019T1, al igual que otras estadísticas macroeconómicas esenciales, como la balanza de pagos, por lo que se depende del esfuerzo de consultoras independientes, e incluso provenientes de la oposición, para obtener cifras cercanas a la realidad y ayudar a mitigar las expectativas negativas de la población sobre el pobre desempeño económico de la nación sudamericana.

Sin embargo, en los últimos tiempos, se empieza a respirar un aire de estabilización y de recuperación económica, dadas algunas medidas recientes: La (casi) completa despenalización de la compra y venta de divisas (medida que ha logrado que la mayoría de la población pueda tener acceso libre a los dólares americanos).

Asimismo, se han implementado sucesivas exoneraciones aduanales del Impuesto al Valor Agregado (IVA), Impuesto de Importación y la Tasa por Determinación del Régimen Aduanero a bienes muebles, para personas naturales y jurídicas, incluyendo entes públicos e instituciones estatales (con lo que ha aumentado la oferta de diversos bienes de consumo final, por ejemplo, azúcar, pasta, etc.).

Esto ha propiciado el incremento de la apertura de negocios que comercializan estos bienes de consumo importados (los muy famosos bodegones, o comercios formales estilo retail), donde se comercializan artículos que no suelen pertenecer a la cesta alimentaria de los venezolanos.

Dicha “estabilización” ha dado pie a que muchos analistas consideren que la economía venezolana, tras 7 años seguidos de contracción, podría experimentar en 2021 una recuperación al estilo “rebote de gato muerto”, dado que la economía “no puede caer más bajo”, aunque sin alcanzar una tasa de recuperación elevada y sostenida, explica la consultora financiera.

– Perspectivas para el PIB, en medio de la incertidumbre –

En este sentido, con relación al Producto Interno Bruto de Venezuela, Torino Economics plantea tres poibles escenarios:

1) Caída cercana al 7,8% (una desaceleración de la tasa de contracción económica), teniendo en cuenta la caída proyectada del -24,74% para 2020.

2) Hasta un incremento del 1,8% (bajo un escenario optimista).

3) El escenario base de la firma, la cual prevé una tasa de crecimiento de -3,1% para el 2021.

Respecto al primer escenario “pesimista”, sería un escenario con una probabilidad de ocurrencia de un 30%, en donde todo se mantenga exactamente igual a los años anteriores y en donde, además, no se logren los acuerdos necesarios entre los sectores de gobierno y oposición para la llegada de las vacunas, ni tampoco sea adecuadamente resuelto el problema del combustible en el país, ni de la baja conectividad a internet.

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Sobre el escenario “optimista”: Torino Economics señala que sería un “rebote de gato muerto” bastante modesto del 1,8% en comparación con estimaciones macroeconómicas elaboradas para otros países de la región (siendo el promedio para Latinoamérica un 4,5%, según estimaciones de Focus Economics).

El escenario optimista contempla un importante crecimiento de la producción y exportaciones petroleras, un aumento del consumo privado de más del 10% interanual y una recuperación del gasto gubernamental y de la recaudación tributaria en términos reales. También tendrá muchísimo que ver la reducción de la hiperinflación.

Por otro lado, también es importante tomar en cuenta la incidencia del ritmo de vacunación. Para este o para cualquier escenario de crecimiento del PIB en Venezuela creemos que al menos el 60% de la población económicamente activa debería estar vacunada (particularmente personal médico, tercera edad, etc). En este sentido, para el escenario optimistas se contempló el cumplimiento de esta meta de vacunación.

No obstante, Torino Economics estima una desaceleración de la caída de la economía venezolana, de un -3,1% en 2021.

– Panorama externo –

La dinámica del comercio exterior se ha visto afectada significativamente, como en todos los países, gracias a la pandemia del Covid-19. En el caso particular de Venezuela, pese a las sanciones impuestas por EE.UU., puede observarse que el comercio total (importaciones + exportaciones) con EE.UU. aumentó un 11,9% entre el 2020T1 y el 2020T3, y ubica a la nación norteamericana entre los principales socios de Venezuela, al menos en términos del valor del comercio total.

En este sentido, es importante destacar la fuerte disyuntiva entre la Casa Blanca y algunos influyentes demócratas en el Capitolio por la resistencia de Joe Biden de comenzar a levantar sanciones a la administración de Maduro.

Sobre esto último, la presidencia está demorando una decisión sobre las sanciones, convencida de que las penalizaciones aplicadas por el equipo de Donald Trump han dado sus frutos, y un grupo de diputados y senadores demócratas, que buscan otro camino al de las sanciones para enfrentar el problema venezolano y así marcar distancia con la política republicana, han tomado la decisión de alzar la voz en público para convencer a Biden a que, al menos, levante algunas sanciones como “gesto de buena voluntad”.

Por otro lado, el gobierno de Estados Unidos anunció el 8 de marzo que otorgará un estatus de protección temporal (TPS, por sus siglas en inglés) a miles de venezolanos que estén ya en el país.

Así, Venezuela se une al listado de diez países designados bajo el TPS, como El Salvador, Haití y Honduras. Esta medida de Joe Biden tiene una vigencia inicial de 18 meses, aunque podría prorrogarse, y podría beneficiar a más de 320.000 venezolanos, según el gobierno estadounidense citado por Torino Economics.

– Los mil y un caminos del petróleo venezolana –

Las exportaciones de petróleo de Venezuela variaron significativamente durante el año 2020, contrayéndose significativamente después que EE.UU. impusiera sanciones a dos unidades del principal socio comercial de PDVSA, la rusa Rosneft, que luego se recuperaron cuando la estatal petrolera venezolana encontró nuevos clientes y buques para enviar su petróleo.

Las sanciones dieron lugar a una serie de subterfugios. Para no evidenciar su llegada a puertos venezolanos, algunos tanqueros transportaron crudo con los transmisores apagados, al tiempo que PDVSA comenzó a usar los nombres de barcos ya desguazados, para ocultar la verdadera identidad de los buques que cargaban en sus terminales.

La caída en la oferta de crudo de Venezuela fue varias veces mayor que la del mercado global, que disminuyó alrededor de un 9% el año pasado debido a las limitaciones de Covid-19.

Ante la opacidad estadística conocida por parte de los entes oficiales de la administración de Maduro, las agencias especializadas como Reuters y Bloomberg manejan diferentes informaciones sobre las exportaciones venezolanas de crudo.

La correlación entre ambas series de datos es positiva y significativa, de 0,767.

– ¿Mejoras para las exportaciones de crudo venezolano? –

Sea cual fuere la previsión, esta se torna en una relativa mejora para las exportaciones de crudo venezolana Torino Economics estima 3 escenarios posibles:

1) Un escenario optimista, donde la exportación ronde en promedio los 700 mil barriles diarios (b/d) y se levantarían las sanciones.

2) Un escenario intermedio, donde la exportación diaria ronde, en promedio, los 600 mil b/d (y donde los precios del barril Merey ronden los 41-60 USD).

3) Un escenario pesimista, donde se exacerben las sanciones y, por ende, las empresas afectadas por estas aumenten y no compren más crudo venezolano. Las exportaciones se ubicarían en torno a los 300 b/d y los precios experimentarían una caída significativa por la disminución potencial de la demanda de crudo.

Vale destacar que la meta de la administración de Nicolás Maduro es de obtener una producción que pueda abarcar con relativa facilidad el escenario optimista, de aproximadamente 1.500 b/d.

La administración de Maduro paulatinamente se está abriendo a nuevas inversiones en el sector petrolero e, incluso, se han reportado reuniones en hoteles de Caracas.

“Quiero decirles a los inversionistas de Estados Unidos y de todo el mundo que las puertas de Venezuela están abiertas para la inversión petrolera”, dijo Maduro en un reciente discurso televisado.

Por otro lado, acorde con Francisco Monaldi, profesor venezolano-estadounidense de economía de la energía en el Instituto Baker de Políticas Públicas de la Universidad de Rice, y experto en la industria petrolera de Venezuela “hay un potencial fácil para aumentar la producción si la aplicación de las sanciones disminuye”, dijo.

“Después de eso, se necesitan inversiones significativas”. Para Torino Economics, no se observa que la probabilidad de que la producción alcance esas cifras sea elevada, dada la probable continuidad de las sanciones, así como la inexistencia de taladros operativos funcionando en la actualidad.

– Enfoque de Torino Economics: –

Para finalizar, Torino Economics, estima que Venezuela prolongará durante 2021 su tendencia negativa en términos del crecimiento del PIB. La incidencia de una segunda oleada del Covid-19, así como la ausencia de un plan bien articulado y masivo de vacunación, podrían comprometer las posibilidades de que la economía pueda registrar una tasa positiva de crecimiento económico durante el presente año.

Asimismo, la persistente hiperinflación, sustentada por el financiamiento monetario del déficit y la ausencia de un nivel de inversiones elevadas y sostenidas, particularmente en el sector petrolero, se convierten en un lastre para las posibilidades de reactivación del consumo privado y de la actividad económica, concluye la unidad de investigación de Torino Capital en su reporte sobre la economía venezolana.

Torino Economics es la unidad de investigación del banco de inversión Torino Capital, que ofrece un análisis de los eventos económicos y políticos relevantes para el mercado en Argentina, Ecuador, Bolivia y Venezuela.

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