Putin espera que Bruselas no frustre los planes de TurkStream en Europa

// EFE

Putin espera que Bruselas no frustre los planes de TurkStream en Europa



El presidente de Rusia, Vladímir Putin, espera que Bruselas no frustre los planes de llevar a Europa central el gasoducto TurkStream, que transportará gas ruso a través del mar Negro y Turquía, y dará las garantías correspondientes a los países comunitarios interesados.

En una entrevista concedida los diarios serbios Politika y Novosti con motivo de su visita de mañana a Belgrado, Putin aseguró que se tendrá en cuenta la postura de la Comisión Europea (CE) antes de establecer la ruta definitiva del gasoducto.

«Consideramos que los países miembros de la Unión Europea que están interesados en el gas ruso deben obtener garantías (de la CE) de que los planes relacionados con la prolongación del TurkStream no serán frustrados por una decisión política arbitraria de Bruselas», dijo el jefe del Kremlin.

TurkStream, que comenzó a construirse en 2017, es un proyecto surgido después de que el consorcio ruso Gazprom decidiera abandonar, debido a las exigencias de Bruselas, los planes para tender el gasoducto South Stream debido a las reticencias de Bruselas.

El tendido del tramo submarino de TurkStream se concluyó en noviembre pasado y se espera que el gasoducto, de una longitud total de 930 kilómetros, entre en funciones antes del fin de este año.

Según Putin, actualmente se analizan diferentes variantes de prolongarlo por tierra a Europa.

Una de las consideradas posibles atravesaría Bulgaria, Serbia y Hungría, antes de conectar con un centro de distribución en Austria.

Se espera que Europa negocie con Turquía cómo conectar su propia red a TurkStream cuando, previsiblemente este año, expiren los contratos de Moscú con Ucrania, por donde pasa la mayor parte del gas ruso exportado a clientes europeos.

La anexión de Crimea por parte de Rusia en 2014 y la guerra civil en el este de Ucrania, que ha tensado las relaciones entre Kiev y Moscú, hacen prever que dichos contratos no se renueven.

Bulgaria, el país más pobre de la UE y el más dependiente del gas ruso, anunció ya en noviembre pasado que aspira a construir un nuevo gasoducto para conectarlo con el Turkstream de Gazprom, un plan que no gustó a Estados Unidos.

Recientemente, Washington instó a Bulgaria a diversificar sus fuentes de energía para reducir su dependencia de Moscú.

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