Producción industrial de Brasil cayó un 1,6% en el primer semestre

// AFP

Producción industrial de Brasil cayó un 1,6% en el primer semestre


La producción industrial de Brasil se contrajo en junio un 0,6% respecto a mayo y acumula un retroceso semestral de 1,6%, en un país amenazado por la recesión, según datos oficiales divulgados este jueves.

La caída de junio, la segunda consecutiva después de una baja de 0,1% en mayo, superó la previsión de una contracción de 0,3% de 24 consultoras e instituciones financieras entrevistadas por el diario económico Valor.

La comparación de junio con el mismo mes de 2018 también es negativa (-5,9%), en tanto que el balance acumulado de 12 meses es de -0,8%, precisó el instituto de estadísticas IBGE.

«Los datos divulgados refuerzan la perspectiva de desaceleración de la economía», dijo el economista de la consultora Necton, André Perfeito.

En el primer trimestre del año, el PIB brasileño se contrajo un 0,2% respecto al trimestre anterior, en su primera caída desde fines de 2016. La expectativa de crecimiento económico para 2019 es de 0,8%, frente a casi 2,4% a inicios de año, cuando el mercado apostaba fuerte por una rápida implementación de políticas de austeridad con el nuevo presidente Jair Bolsonaro.

El desempleo disminuyó en los últimos tres meses, aunque sigue afectando a 12,8 millones de brasileños (12% de la población activa).

El Banco Central de Brasil recortó el miércoles su tasa básica de 6,5% a 6%, un nuevo mínimo histórico, para tratar de dinamizar la inversión y el consumo, evitando una nueva caída en recesión (definida como dos trimestres consecutivos de contracción del PIB) después de la de 2015-2016.

André Perfeito considera sin embargo que ese corte «no tendrá los efectos imaginados, toda vez que los canales de transmisión de los intereses básicos para la economía están obstruidos».

La producción industrial de Brasil había crecido un 2,5% en 2017, después de dos años de hundimiento, pero en 2018 se desaceleró a 1,1%.

En junio, 17 de los 26 sectores estudiados por el IBGE, arrojaron balances negativos respecto a mayo.

Las principales influencias negativas fueron registradas por los productos alimenticios (-2,1%), máquinas y equipos (-6,5%) y vehículos automotores, carrocerías y remolques (-1,7%).

Esos números indican que el sector industrial brasileño «permaneció con la trayectoria predominantemente descendente iniciada en julio de 2018», acotó el instituto de estadísticas.

En el semestre, la caída de 1,6% refleja resultados negativos en 15 de los 26 sectores examinados.

Las actividades de extracción, afectadas por el desastre en una mina de Vale en Brumadinho (sudeste), marcaron la principal influencia negativa (-13,7%). También hubo retrocesos en los ramos de equipos de informática, productos electrónicos y ópticos (-6-6%).

Hubo en cambio un aumento de la producción de vehículos automotores, carrocerías y remolques (+3,5%) y de bebidas (+5,8%).

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