Presidente argentino trabaja en nueva oferta y confía en lograr acuerdo con acreedores

// EFE

Presidente argentino trabaja en nueva oferta y confía en lograr acuerdo con acreedores



El presidente argentino, Alberto Fernández, confirmó este domingo que su Gobierno trabaja para la presentación de una oferta mejorada de reestructuración de bonos por 66.238 millones de dólares y dijo que confía en llegar a un acuerdo con los acreedores privados.

«Yo quiero ser optimista porque todos queremos evitar el default (cese de pagos)», dijo el mandatario en declaraciones a Radio 10.

El viernes pasado Argentina prorrogó por cuarta vez el plazo de adhesión a su oferta de reestructuración de bonos de ley extranjera y prolongó así las negociaciones con sus acreedores privados en busca de una nueva propuesta que logre aumentar el nivel de aceptación entre los inversores.

Fernández reconoció que la oferta lanzada en abril ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por su sigla en inglés) «no fue aceptada» por la mayoría de los bonistas, pero señaló que «sirvió para que los acreedores se acerquen un poco más y entiendan la gravedad de la situación de Argentina».

El viernes próximo es la nueva fecha límite establecida para que los tenedores de bonos argentinos den su consentimiento a la propuesta inicial de canje, pero mientras tanto el Gobierno mantiene abiertas las negociaciones con los grandes grupos de acreedores con vistas a presentar una mejora a la propuesta original.

«Argentina está haciendo un esfuerzo enorme tratando de hacer una oferta que también atienda a las pretensiones de los acreedores», afirmó hoy el presidente argentino.

La oferta inicial presentada por Argentina ante la SEC estaba valorada por los expertos en unos 40 dólares por cada 100 de deuda neta a canjear, mientras que la propuesta revisada que acercó en mayo a los acreedores tendría un valor de entre 45 y 47 dólares.

Mientras, los grandes grupos de tenedores de bonos habían presentado inicialmente contraofertas valoradas entre 58 y 60 dólares, pero en una nueva propuesta rebajaron sus pretensiones a un rango de 53 a 55 dólares.

Aunque oficialmente no trascendieron los detalles técnicos de la mejora que prepara Argentina, medios locales y expertos del mercado hablan de un recorte de capital mucho menor y posibles «endulzantes» para lograr un mayor nivel de aceptación entre los inversores, con un valor que podría estar entre los 50 y 52 dólares.

«Ahora estamos tratando de hacer una nueva oferta, demostrando nuestra buena voluntad y nuestra buena fe de querer acordar, una oferta que se acerque un poco más a los acreedores», sostuvo este domingo Fernández.

El diálogo con los acreedores se desarrolla bajo acuerdos de confidencialidad que tienen vigencia hasta el martes próximo, día tras el cual se espera que Argentina formalice una oferta enmendada.

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