La recomendación de Asdrúbal Oliveros ante el acuerdo para acceder a Derechos Especiales de Giro del FMI

// Banca y Negocios @bancaynegocios

La recomendación de Asdrúbal Oliveros ante el acuerdo para acceder a Derechos Especiales de Giro del FMI



El economista Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, se refirió este miércoles, 8 de septiembre, a los acuerdos parciales suscritos por el gobierno y la oposición en México y que implican evaluar solicitar el acceso a los Derechos Especiales de Giro por 5.000 millones de dólares en el Fondo Monetario Internacional.

Al respecto, Oliveros señaló que es fundamental que en las negociaciones se considere la necesidad  del rescate de la institucionalidad para acceder a los recursos en órganos multilaterales, haciendo hincapié en la importancia de los indicadores para demostrar transparencia.

«La opacidad en materia de indicadores es una traba compleja frente a la imagen frente a organismos multilaterales», enfatizó a Unión Radio, al recordar que en Venezuela por años se ha mantenido el secretismo en materia de datos oficiales.

– Créditos en Venezuela –

En otro orden de ideas, Oliveros dio declaraciones respecto al financiamiento en Venezuela.

Dijo que la función del crédito en cualquier economía es ser un «pulsor» para la actividad económica, pero que «lamentablemente, en Venezuela es prácticamente inexistente».

«Esa representa la mayor preocupación que tienen las empresas en Venezuela junto con la problemática de los servicios públicos», dijo.

«La falta de crédito incapacita la posibilidad de expandir la producción, de hacer inversiones,  de aumentar el capital de trabajo», expresó.

Oliveros precisó que para el tamaño de la economía venezolana, la cartera de crédito debería ser de 12.000 millones de dólares.

«El gobierno restringió el crédito a través del encaje legal porque asumió que se utilizaba como un vehículo para la presión cambiaria. Pero, hoy en día eso no es así», señaló.

Reconoció que en el pasado, «el crédito era practicamente regalado, con unas tasas de interés irrisorias. Entonces, las empresas tomaban créditos y compraban dólares, por lo que el crédito se diluía en el tiempo. En ese entorno, el crédito no era un vehículo para la economía real sino que era un vehículo financiero».

Aclaró que esa distorsión ya no sucedería dado que se modificó la normativa, con una unidad que implica que el crédito se ajuste a las expectativas de la tasa de cambio.

«En lenguaje sencillo, ahora el crédito mantiene su valor en el tiempo en dólares. Si hoy me prestan el equivalente a 1.000 dólares mi deuda se basa sobre  esos 1.000 dólares. No se diluye», explicó.

Por ello, dijo que se debería reducir el encaje legal paulatinamente, al menos al 30% o menos para «permitir algo de oxígeno».

Además, indicó que se requiere flexibilizar la normativa respecto a los dólares en la banca.

«Con esas dos medidas, uno pudiera ver que se triplique la cartera de créditos en Venezuela, ayudando a las empresas, a las pymes, en un conxtexto económico bien difícil», proyectó.

Mencionó que las dificultades crediticias han dado pie a formas de financiamiento informal, con unos «intereses explosivos».


Síguenos en nuestro Telegram, Instagram, Twitter, Facebook y recibe de inmediato los hechos noticiosos y análisis tal como están ocurriendo.

Te podría interesar también