La planificación financiera y el presupuesto familiar

// Banca y Negocios @bancaynegocios

Una herramienta básica en las finanzas de cualquier persona es el diseño de un presupuesto personal.  Los deseos son solo eso, a  menos que se estructure un plan de acción que permita convertirlo en realidad en un momento dado.  Cuando ese plan de acción se traduce en términos monetarios estamos en presencia de un presupuesto.  Similar a un parque con sus respectivas barandas, el presupuesto permite movilizarse sin salirse de los límites del parque.

Para estructurar un presupuesto personal se deben plantear los ingresos estimados en un periodo de tiempo; sueldos, ingresos por actividad independiente o cualquier fuente de ingresos referida a la actividad de la persona.  Teniendo este dato se procede a estimar los gastos personales o familiares que serán financiados con ese ingreso.  Es importante en esta fase estimar los apartados periódicos de dinero para precaución y donación.  En el primer caso, el monto acumulado como meta, podría ser el equivalente a varios salarios o ingresos promedios mensuales, y el apartado periódico estará entre 5% y 10% de los ingresos; obviamente, el monto acumulado para precaución depende de la decisión del interesado.

En esta fase de estimación se deben tomar en cuenta todos los gastos necesarios para el funcionamiento de la vida cotidiana: comida, transporte, gastos domésticos de electricidad, agua, alquiler o cuota de préstamo, primas de seguro, educación de hijos, diversión.

Los gastos deben de ser financiados íntegramente por los ingresos estimados; cualquier déficit estimado, debe de ser cubierto con ingresos adicionales, no con endeudamiento.

Se debe tomar en cuenta la tasa de inflación para estimar los gastos, los excedentes estimados que se generen, es recomendable destinarlos para crear un fondo de ahorro e inversión, que es diferente del fondo de precaución ya mencionado.

La segunda fase, es la ejecución de lo presupuestado, es decir, obtener los ingresos estimados, y no sobrepasar los gastos que fueron estipulados.  En caso de presentarse desviaciones entre lo que se estimo y lo realmente materializado, se debe investigar el porqué de la desviación y hacer los correctivos necesarios para poder continuar.  Este control presupuestario puede ser semanal, quincenal o mensual, dependiendo de las necesidades y perfil del interesado.

Con esta herramienta se puede garantizar, en la mayoría de los casos, el mantenimiento del control de los gastos, crear fondos de precaución y ahorro, originando equilibrio financiero cotidiano de la persona o grupo familiar, alejando sorpresas no previstas, que puedan afectar el patrimonio personal o familiar.


Síguenos en nuestro Telegram, Instagram, Twitter, Facebook y recibe de inmediato los hechos noticiosos y análisis tal como están ocurriendo.

Te podría interesar también