La AIE revisó ligeramente a la baja su previsión sobre la demanda de petróleo

// EFE

La AIE revisó ligeramente a la baja su previsión sobre la demanda de petróleo


La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha revisado ligeramente a la baja sus previsiones sobre la demanda mundial de petróleo para 2019 y 2020, y ha señalado que los ataques a las instalaciones sauditaes del 14 de septiembre han tenido menos efecto en el mercado de lo que se habría podido esperar.

En su informe mensual sobre la coyuntura petrolera publicado este viernes, la AIE reduce en 65.000 barriles diarios sus anteriores estimaciones sobre el consumo para este año, hasta 100,3 millones de barriles diarios, debido sobre todo a los ajustes técnicos que tienen en cuenta nuevos datos sobre Estados Unidos.

Eso significa que el incremento anual de 2019, con apenas un millón de barriles diarios más que en 2018, será el menor desde 2016.

Para 2020, la revisión es de 105.000 barriles diarios menos hasta 101,5 millones de barriles en razón de la ralentización económica.

La agencia, que reúne a los grandes consumidores de energía miembros de la OCDE, considera «muy impresionante» la respuesta de la compañía estatal saudí Aramco para restablecer sus operaciones en las instalaciones que fueron atacadas con drones, y que temporalmente llegaron a reducir su capacidad de producción en 5,7 millones de barriles diarios.

A ese respecto, señala que si inicialmente los precios se dispararon un 19 % en los mercados de futuros, una vez que Arabia Saudí dio garantías del retorno a la normalidad de la explotación, el barril se ha situado a unos dos dólares por debajo del nivel que tenía antes del ataque.

Pero también destaca que la precisión de esas acciones con drones intuitivamente dejan el mensaje de que podrían repetirse. Y que futuros incidentes de ese tipo en una región tan estratégica como es el Golfo Pérsico podrían causar efectos sobre el suministro todavía más importantes.

La primera lección que hay que sacar de todo esto, para la AIE, es que las reservas estratégicas y comerciales constituyen un gran seguro para el mundo en caso de crisis.

Las reservas de la industria en la OCDE habían subido en 20,8 millones de barriles en agosto hasta 2.974 millones, lo que supone 43,1 millones por encima de la media de los últimos cinco años. Es decir, que esas reservas se incrementaron hasta representar 61,6 días de consumo, 0,6 días más que en julio.

Los datos preliminares de septiembre ponen en evidencia que el petróleo almacenado se redujo en 21,7 millones de barriles, en lo que se puede ver el impacto de los ataques de Arabia Saudita.

En resumen, para la agencia se ha podido recuperar una situación normal rápidamente, pero la cuestión de la seguridad del aprovisionamiento sigue siendo «muy relevante».

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