Índice Bursátil Caracas se rezagó 6,92% del aumento del dólar paralelo en el primer semestre

// Por: Nataly Buitrago y José Miguel Farías

Índice Bursátil Caracas se rezagó 6,92% del aumento del dólar paralelo en el primer semestre



A pesar de las innumerables adversidades que enfrenta día a día el aparato productivo venezolano, como una política monetaria restrictiva -que se encuentra asfixiando a las entidades financieras- y las afectaciones generadas por la pandemia del COVID-19 -que golpea en gran medida la capacidad operativa de las empresas- la Bolsa de Valores de Caracas continúa mostrándose como una alternativa de protección y cobertura para el considerablemente mermado poder adquisitivo de los venezolanos.

Esta propiedad es incluso mucho más importante si se considera que Venezuela está atravesando su séptimo año consecutivo en contracción y se encuentra en vías de su tercer año en hiperinflación. Y es que a pesar que al cierre del primer semestre del año el índice más representativo del mercado, el Índice Bursátil Caracas (IBC), quedó rezagado frente a la apreciación del dólar paralelo en aproximadamente un 6,92%, el comportamiento de un conjunto importante de las empresas con mayor presencia bursátil del Mercado de Valores venezolano permite pensar que pueden existir buenas oportunidades de inversión para el segundo semestre de 2020.

En concreto, el indicador central de la Bolsa de Valores de Caracas subió 255,84% en los primeros seis meses del año, mientras que la apreciación del dólar paralelo en el mismo período fue de 273,56%. A pesar de esta diferencia, el corro capitalino se consolida como una opción de inversión válida en un contexto de depresión económica con hiperinflación.

Asimismo, frente al incremento generalizado de los precios en este primer semestre, el IBC quedó considerablemente distanciado, ya que la inflación acumulada en el período superó la cifra de 508,47%, según la estimación ajustada de la Asamblea Nacional.

– Comparación del IBC vs. Dólar –

El Índice de la Bolsa de Valores de Caracas (IBC) inició el año 2020 en 90.224,09 pumtos, mientras que al finalizar junio se ubicó en 321.057,81 pts., reflejando una variación +255,84%. El dólar, por su parte, inició el año en Bs. 56.122,06, y cerró el primer semestre en Bs. 209.648,86, presentando un incremento de 273,56%.

Asimismo, con respecto al comportamiento interanual, se aprecia un rezago considerable del IBC en comparación tanto con el tipo de cambio como con la inflación. En los últimos 12 meses, el IBC ha crecido 1.640%, mientras que la inflación se ha mantenido en niveles considerablemente altos rondando los 3.524% y la devaluación de la moneda ronda los 2.700%.

Es importante destacar que, la inversión en la Bolsa de Valores Caracas conlleva implícitamente un nivel de riesgo mayor que la compra de divisas, debido al contexto social y económico tan complicado que atraviesa el país. Por otro lado, la adquisición de divisas tampoco está exenta de riesgo.

En gran medida, debido a la restricción del crédito por parte del sistema financiero, el bolívar se encuentra apreciado en términos reales, por lo que necesitamos cada vez más dólares para cubrir los gastos de nuestro día a día; es decir, debido a que el nivel de precios aumenta más rápido que la depreciación de la moneda, las divisas van perdiendo su capacidad de compra en bolívares, lo que se traduce en una importante fuente de riesgo inherente

– Variación Acumulada IBC 2020 –

Entre las acciones que presentan el mayor incremento durante 2020, destacan las acciones de Fondo de Valores Inmobiliarios A, Cantv y Cerámicas Carabobo, con aumentos de 881,0%, 845,1% y 773,9%, respectivamente.

Asimismo, entre las acciones que presentan los comportamientos menos satisfactorios durante el año, destacan, Ron Santa Teresa, Inversiones Crecepymes C.A. y Ron Santa Teresa B, con incrementos de 144%, 160% y 173%, respectivamente.

– Bolsa de Valores de Caracas: una necesidad para el empresario –

Actualmente, en Venezuela, una de las situaciones más preocupantes para los empresarios, tanto de las grandes como de las medianas y pequeñas empresas, es la restricción al crédito. Un encaje tan agresivo termina por afectar el rol fundamental de la banca: la intermediación financiera. Ante esta situación, los bancos se ven más limitados a la hora de hacer préstamos. Eso implica que tanto las empresas, como el venezolano común, pierden una importante fuente de financiamiento.

La existencia de menos fondos es, de igual forma, una gran restricción para la economía venezolana. Una economía que se ha contraído más de 65% en los últimos seis años, terminará por empequeñecerse aún más si no hay opciones de financiamiento para las empresas. Sencillamente, es imposible mantener la puerta de tu negocio abierta si no tienes una fuente de financiamiento que sirva de apoyo.

Todas las empresas requieren de fondos para poder invertir en su expansión y crecimiento. Incluso, para empresas más consolidadas, el manejo y la disposición de recursos es de vital importancia para sus operaciones diarias y de corto plazo. El financiamiento a través del mercado de valores ofrece, entre otras ventajas, beneficios importantes para las empresas que deciden creer e invertir en sus proyectos y que buscan crecer de manera orgánica. De igual forma, las condiciones del financiamiento las fija la propia empresa con base en las condiciones que le ofrezca el mercado.

Históricamente, en Venezuela, las empresas han hecho poco uso del Mercado de Valores para la obtención de financiamiento por lo relativamente sencillo que siempre ha sido la obtención del crédito bancario y por la existencia de fuentes secundarias de obtención de recursos por parte del Estado. Pero independientemente de esta situación, los empresarios venezolanos no deben huir ni tenerle miedo al mercado.

Que las cosas se hayan hecho de una forma durante mucho tiempo no significa que sea la correcta. Ambas fuentes de financiamiento, tanto la bancaria como a través del mercado de valores son complementarias, pero innegablemente cuando se piensa de financiamiento a largo plazo, con proyectos que busquen agregarle valor a la sociedad, el camino es el mercado de valores.

– Oferta Pública de Valores para Pequeñas y Medianas Empresas –

 Las Normas Relativas a la Oferta Pública de Valores de las pequeñas y medianas empresas se habían convertido en las más esperadas por quienes siguen el Mercado de Valores venezolano. El pasado jueves 02 de julio del 2020 las dictaron en la Gaceta Oficial N°41.913 con las siguientes consideraciones:

– Los valores representativos de deuda que pueden emitir las PYMES son los títulos de participación y el pagaré bursátil, sin embargo, la SUNAVAL, dependiendo del comportamiento y condiciones del mercado, podrá autorizar la oferta pública de otros valores.

– Para solicitar la autorización de la oferta pública, las PYMES, deberán presentar un prospecto simplificado, cuya estructura estará disponible en la web de la SUNAVAL

– Ante esta solicitud, deben cumplir con la normativa que regula la oferta pública de valores, a excepción del dictamen de la Calificadora de Riesgo, considerado como un costo elevado, debiendo presentar entonces una Evaluación Financiera elaborada por SOGAMPI.

– Esta evaluación financiera deberá contar con un factor cualitativo (calidad de la gestión, diversificación del negocio, objetivos), un factor cuantitativo (solvencia y liquidez en sus EEFF) y un factor económico y sectorial (entorno macroeconómico y evolución del sector).

– Por otro lado, los estados financieros que deben presentarse en el prospecto pueden estar dictaminados por una firma de contadores que no requiere estar inscrita en el Registro Nacional de Valores. Esto optimiza la celeridad del proceso.

– Las PYMES deberán contar con un representante común (instituciones financieras, empresas de seguros o casas de bolsa) quien actuará en representación y defensa de los inversionistas.

– Tanto la emisión del pagaré bursátil como de los títulos de participación, deberán estar sometidos a garantías que ofrezcan seguridad de protección y cumplimiento de la obligación con el inversionista.

No cabe duda que cada día es más atractivo para las PYMES financiarse a través del mercado de valores y el desarrollo de esta normativa fomenta la correcta emisión de los valores de deuda contribuyendo con el desarrollo y diversificación del aparato productivo nacional.

– Consideraciones finales –

En medio de un empequeñecimiento tan notorio de la actividad económica, es improbable que el Mercado de Valores entre en una fase de crecimiento orgánico. El hecho de una contracción tan grande del aparato productivo limita enormemente la capacidad de ahorro de la población y afecta muy negativamente los resultados financieros de las empresas.

Por ello, resulta imperativo alcanzar un acuerdo que le permita a nuestro país conseguir algo de estabilidad para iniciar un proceso de recuperación económica. De igual forma, hay que dinamizar y adecuar el marco jurídico local a los estándares de los mercados internacionales y promover la cooperación con distintas entidades bursátiles latinoamericanas, de manera tal que se puedan incorporar las mejores prácticas corporativas.

Asimismo, todos los actores que hacen vida en el Mercado de Valores tienen mucho trabajo por hacer para lograr las condiciones necesarias que impulsen el crecimiento e innovación de la Bolsa de Valores de Caracas y además posicionarla como un instrumento de ahorro e inversión transparente y confiable ante los ojos de la comunidad inversora. El objetivo para todos los agentes del mercado es contribuir a esta meta.

Los venezolanos debemos entender que los Mercados de Valores proporcionan la columna vertebral de la infraestructura económica de los países, por lo que masificar y darle el uso adecuado a nuestro mercado será sumamente necesario para encauzar la recuperación económica del país.

De la misma forma, resulta imperativo darle el rol al Mercado de Valores que históricamente ha tenido en los países que han logrado alcanzar altas tasas de desarrollo y crecimiento económico, cumpliendo así su función como plataforma idónea para la asignación de recursos.

Por último, la extensa literatura y numerosos casos de recuperación exitosos obligan a pensar que, para encausar el crecimiento económico, un paso vital subyace en rescatar y promover la transparencia de nuestro país de manera tal que se pueda crear un entorno en el que las empresas puedan coexistir en un ambiente legal y de confianza.

Los países que construyen un entorno institucional seguro para las operaciones financieras y hacen posible la prosperidad del sistema y de los mercados de valores, han visto sus esfuerzos producir frutos en la lucha por la reducción de la pobreza y el crecimiento sostenido.

* La coautora es gerente de MasValor Casa de Bolsa y el coautor es asesor de inversión certificado.

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