Banca y Negocios Informe Privado
22/08/2022 03:12 PM
| Por Alejandro Ramírez Morón

#Expertos | No hay condiciones para que el crédito bancario se reactive: estas son las razones

Los expertos César Aristimuño y Leonardo Buniak explican por qué no hay crédito bancario en Venezuela. Ambos coinciden en que es posible que se produzca una baja del encaje legal este año, pero será limitada y no contribuirá con la recuperación sostenida de la intermediación financiera.

#Expertos | No hay condiciones para que el crédito bancario se reactive: estas son las razones

César Aristimuño es presidente de la firma consultora Aristimuño, Herrera & Asociados. Se detiene sobre la contracción que ha experimentado el crédito bancario en Venezuela: “Hay varios factores por los cuales el gobierno tomó la decisión de frenar la actividad crediticia. Esto con el principal componente que se aplicó para ello: el encaje legal bancario”.

Expone que una de las principales razones fue reducir la velocidad de variación del dólar. Esto –avanza Aristimuño- tuvo sus resultados desde el punto de vista práctico. “El dólar –sin duda- se ha venido desacelerando, en comparación con años anteriores. Se detuvo la hiperinflación. Y esto es importante considerando que la inflación es un tema principalmente de carácter monetario”, apunta el experto.

El gobierno logró –asevera- a través de la contracción del crédito desacelerar el impacto sobre la liquidez monetaria y los precios.

“Al punto que la inflación en 2019 fue de 9.585%; en 2020 fue de 2.647%, en el 2021 cayó a 687%, y nosotros estamos estimando para este año una inflación muy cercana al 100%. Como se puede ver, estamos ante una caída continua”, hace un recuento ilustrativo.

Igual pasa con el tipo de cambio oficial, pondera el experto. “Ha venido generándose una desaceleración en su velocidad. En 2019 el tipo de cambio paralelo creció más de 7.000%; en 2020 subió 1.733%; en 2021 se desaceleró con un alza de 359% y, para este año, esperamos una variación para el tipo de cambio paralelo cercana a 100%”.

#Expertos | No hay condiciones para que el crédito bancario se reactive: estas son las razones

César Aristimuño: «De acuerdo a cómo se ha ido manejando en los últimos tres años, actualmente el encaje legal no puede bajar de 73 a 13%, como llegamos a tener el encaje en el país».

-Las empresas se financian con su capital –

El tema de la restricción del crédito ha tenido efectos diversos en la economía, explica Aristimuño. Entre ellos, un impacto muy negativo en la actividad productiva del país. “Impactó el crédito a los agentes productivos del país, al punto que la principal palanca en la actividad de esas empresas ha venido siendo los recursos propios de los accionistas”.

“En el primer semestre de este año, el crédito creció apenas 88%, un incremento muy bajo, pero, de alguna u otra manera, se comienza a ver una muy reducida flexibilización. El encaje llegó a ser de 100%, y el BCV ha venido desacelerando muy lentamente. Hoy lo tenemos en 73%, porcentaje insuficiente para reactivar la actividad crediticia”, dice.

-¿Qué es el encaje legal y por qué se aplica?

-El encaje legal es un instrumento de política monetaria. Lo utilizan los bancos centrales para recoger o para expandir la liquidez monetaria. Cuando sube, el efecto multiplicador del dinero se reduce, por lo tanto, eso impacta el flujo de la emisión monetaria. ¿Por qué? Porque cuando se sube el encaje legal, lo que se le dice a la Banca es que puede prestar menos de los depósitos que recibe.

Por ejemplo, si el encaje legal es de 20% y sube a 80%, antes de cada 100 bolívares se podían prestar 80, pero ahora sólo se pueden prestar 20 bolívares. Ese encaje se queda congelado en el banco central.

-¿Cuál debería ser el requerimiento de encaje actualmente para la Banca?

-De acuerdo a cómo se ha ido manejando en los últimos tres años, no puede bajar de 73 a 13%, como llegamos a tener el encaje en el país. Considero que debe ser progresivo, no bajo la figura de un shock porque habría un torrente de dinero en la economía, que impactaría la inflación y el tipo de cambio. La rebaja debe ser progresiva. Lo que está claro es que no debería estar en 73%. Para no impactar demasiado a las variaciones de la inflación y tipo de cambio debería estar en 50%, e ir bajando progresivamente. Para ello hay que controlar el gasto público, y el financiamiento del BCV a Pdvsa. Además se hace necesario que el nivel de confianza en el país se eleve, para lo cual seria igualmente conveniente que el sector público inicie un proceso acelerado de traspaso de bienes publico al sector privado, con la finalidad de hacer mucho más eficiente el manejo de muchas de estas empresas, que hoy están en manos del sector público.

-¿Cómo impacta en Venezuela el otorgamiento de créditos a la inflación? ¿Qué pasa con el negocio bancario si no hay crédito?

-Este es uno de los problemas que tiene la Banca en este momento. El nivel de intermediación crediticia es muy bajo, está en niveles de 18%. Pero debemos señalar que en diciembre fue 15.62%. Subió apenas 3 puntos. Hay una pequeña recuperación, pero que no significa una mejora real, eficiente. Los ingresos por cartera de créditos apenas representan un 15% del total de los ingresos de la banca. Es un sistema financiero cada vez más transaccional y producto de comisiones.

-¿Dónde debe ser colocada la cartera de crédito y cuáles son los sectores más afectados?

-Hay varios. Todos los sectores, de una u otra manera, están afectados. El crédito a la manufactura, a la microempresa es muy reducido. El crédito al consumo también está enormemente afectado. Y este último es un indicador sumamente importante para darle dinamismo a la actividad económica. El consumo es el dinamizador más importante del PIB en cualquier economía. En nuestro caso, las tarjetas de crédito y el crédito personal al consumo prácticamente están de decoración.

Debemos precisar, que el nivel de empobrecimiento es muy alto, los sueldos no están en condiciones de soportar endeudamiento, por eso la Banca no puede subir las líneas de las tarjetas de crédito, de manera masiva, además que el encaje incide sobre ello.

«El crédito es un factor dinamizador de la economía. No hay forma de que las empresas puedan -a través del patrimonio de sus accionistas- financiarse ilimitadamente. Eso tiene un límite. Ya los empresarios no pueden seguir apalancando la expansión de sus empresas con su propio capital. Es necesaria la expansión crediticia. Eso es lo que permite que las empresas inviertan en materia prima, equipos e inventario.

Ya lo señalamos, apenas el 15% de los ingresos de la banca provienen del crédito. En junio de 2021 era 41.5%. Eso lo que dice es que la Banca no está intermediando de manera adecuada para apalancar el crecimiento de las empresas. Pero el sistema bancario no da crédito porque no puede. ¿Por qué? Por el encaje legal.

-¿Es posible incrementar el crédito? ¿Bajo qué escenarios?

-Hay varias aspectos que están dentro de la configuración actual del entorno económico. El mercado de valores ha tomado un pequeño impulso, pero muy pequeño. Muy pocas empresas se financian a través de la Bolsa. Pero lo que pensamos es que el BCV va a reducir el encaje, en la medida que las condiciones económicas muestran mayor estabilidad. Las empresas han venido aumentando su capacidad instalada, aun en porcentajes muy bajos, pero se hace necesario que este proceso no se detenga y en la medida que esta tendencia continúe la presión para disminuir el encaje legal se hará mayor.

-Un antes y un después –

En su esquina, el economista Leonardo Buniak echa mano de la data para aproximarse a la materia. “La semana del 15 de julio, se produjo el cierre semestral de la Banca. La cartera de crédito de la banca cerró en 510 millones de dólares. La gente se preguntará si eso es mucho o poco. Y la respuesta es que se trata de un monto muy bajo, es muy poco”.

Si se compara con la banca venezolana en la década de los 90, cuenta el economista, la cartera de crédito era de 42.000 millones de dólares. Pero si se compara con nuestra Banca al cierre de 2017, el total de préstamos alcanzó a 12.000 millones de dólares. Al cierre de 2018 eran 900 millones de dólares. “La hiperinflación carcomió por completo”, echa de menos.

Y ofrece un parámetro para entender la dimensión de la caída: “La Banca venezolana era la cuarta más grande de América Latina, después de Brasil, México y Argentina. Por encima de Colombia, incluso. Esos 510 millones de dólares equivalen a la cartera de crédito de una agencia bancaria en Colombia, fuera de Bogotá. Una agencia bancaria de Bancolombia en Barranquilla o Medellín, tiene una cartera de crédito más grande que toda la Banca venezolana junta”. Es impresionante. Alarmante.

#Expertos | No hay condiciones para que el crédito bancario se reactive: estas son las razones

Leonardo Buniak: «Si la Banca tuviera capacidad, con el patrimonio que tiene, podría prestar hasta 11.000 millones de dólares».

-La Banca tiene capacidad para prestar –

La cartera de créditos de la Banca nicaragüense, que es el país más pequeño de la región, es 10 veces más grande que la de Venezuela, garantiza Buniak. Pero, cuidado, “la Banca venezolana tiene capacidad para prestar, tiene un patrimonio que le permite apalancar recursos”.

-¿Qué está pasando, entonces?

-Hoy el patrimonio de la Banca venezolana supera los 1.200 millones de dólares. Por cada bolívar de patrimonio que un banco venezolano tiene, puede prestar 11.11 veces. Por cada dólar que a la banca le sobra, tiene capacidad para prestar 11.11 veces. Te doy una cifra concreta: esto es un escenario teórico, pero si la Banca criolla tuviera capacidad, con el patrimonio que tiene, podría prestar hasta 11.000 millones de dólares. Sigue siendo bajo pero es una suma muy importante.

“La banca tiene la adecuación de capital suficiente, en calidad y en cantidad, pero no tiene la liquidez, que es muy distinto a patrimonio. Vamos a su poner que Pedro Pérez –por decir un nombre al voleo- tiene un patrimonio de 1.000.000 de dólares porque tiene una casa encerrada en el Country Club, pero no tiene liquidez”, pone claro como el agua.

Y coincide con Aristimuño: “La capacidad de la Banca para prestar está muy limitada por el encaje legal, que es el más alto del mundo ahora mismo”.

-¿Cuál sería el encaje ideal?

-No debería pasar de 15%, porque es un instrumento de política monetaria. El problema es que no hay confianza en el bolívar. El gobierno teme que si baja el encaje, todos esos recursos secuestrados en el BCV, salgan a la calle a financiar la compra de dólares. Aunque el crédito esté indexado al tipo de cambio. Sin embargo, el gobierno teme que se baje el encaje legal.

Buniak dice que el otorgamiento de créditos impacta directamente sobre la inflación, porque -pese a lo que se diga- hay una dinámica económica en el sector terciario, de servicios, que se está activando, y las importaciones también.

– Banca saludable –

El economista asegura que la Banca venezolana goza de buena salud pero está siendo afectada en su rentabilidad. El ROE de marzo fue de 12%. Algo que nunca se había visto. “Es una Banca que no tiene capacidad para crecer. La condición fundamental para que un banco sea solvente y viable en el largo plazo es que sea rentable”, y esto es importantísimo remarcarlo.

“Ha desparecido la principal fuente de riqueza de los bancos que es la intermediación crediticia. Eso ha hecho que la Banca dependa de otro tipo de fuentes de ingresos”.

Consultado sobre dónde debería estar colocada la cartera de créditos, dice que, en primer lugar, las llamadas gavetas –como la hipotecaria, o inmobiliaria- desaparecieron. No hay crédito agrícola, ni para la construcción, ni para consumo.

La economía venezolana comenzó a crecer, dice, pero no es sostenible en el tiempo. La Bolsa de Valores de Caracas presta en cantidades tan pequeñas que tiene muy poca profundidad. Los principales afectados son la industria y la población que ya no dispone de tarjetas de crédito.

-¿Por qué el crédito es vital para recuperar nuestra economía?

-Los bancos son factorías de crédito, el cual está llamado a financiar el crecimiento económico. Por eso el crecimiento de 5% que algunos vaticinan para este año, para nuestra economía, no es sostenible en el tiempo. El crédito financia el capital y la inversión productiva, que es muy necesaria, y solo puede crecer con financiamiento interno.

Es un problema de confianza en el bolívar, en el BCV, y en el gobierno.

El experto cree que sí es posible que el encaje legal baje este año. Pero será una baja marginal, como un salvavidas para la Banca, no para motorizar el crédito.

La falta de cultura –analiza Buniak- es lo que impide que se giren créditos contra las cuentas en dólares. Explica que en toda Centroamérica la banca intermedia en moneda local y en dólares a la vez. No hay una explicación racional para el economista.

Dice que debería haber una cámara de compensación en dólares que permitiera la vinculación entre bancos, para que veamos créditos en dólares. “¿Por qué no existe crédito contra las cuentas en dólares? Yo le haría esa pregunta al gobierno”, remata Leonardo Buniak.


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