Exclusivo | ABV alerta al BCV: iliquidez compromete operatividad y viabilidad financiera de los bancos

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Exclusivo | ABV alerta al BCV: iliquidez compromete operatividad y viabilidad financiera de los bancos



La Asociación Bancaria de Venezuela envió una nueva comunicación al Banco Central de Venezuela (BCV) donde expresa su alarma por los niveles de iliquidez con los que está operando la Banca que han generado un «perjuicio estructural que incrementa los riesgos de operatividad, comprometiendo la viabilidad financiera de los bancos«.

En la carta suscrita por el presidente del gremio bancario Arístides Maza Tirado, obtenida en exclusiva por Banca y Negocios, los bancos señalan que mantienen posiciones muy restringidas en moneda nacional por las medidas restrictivas adoptadas por el ente emisor, que se han prolongado por más tiempo del necesario.

«Muestra de ello es la problemática recientemente generada por la ausencia del BCV en la realización de operaciones de intervención cambiaria, originadas las divisas en las transacciones por tarjetas de débito (TDD) y tarjetas de crédito (TDC) internacionales usadas dentro del territorio nacional, así como de aquellas causadas por las exportaciones del país, lo cual ha implicado en algunas instituciones bancarias la acumulación de tales divisas«.

De acuerdo con la Asociación Bancaria, estos retrasos del BCV hacen que los bancos acumulen excesivas posiciones en moneda extranjera, pero sin los bolívares necesarios para compensar cualquier transacción con esos dólares o euros, a tal punto que algunas entidades han debido asumir déficit de encaje involuntarios, que son fuertemente penalizados, para poder resolver sus necesidades transaccionales en bolívares.

«Dado el extremo contexto de iliquidez en el que actúa la banca, este manejo operativo ha provocado alarmas en algunos bancos que han visto afectada su caja en bolívares, la cual es necesaria para poder cubrir la gestión diaria transaccional. Este hecho se agrega a los diferentes inconvenientes que aquejan a las entidades bancarias en el marco de sus operaciones en el mercado cambiario y que en su conjunto pueden acarrear graves consecuencias, incluyendo costos reputacionales», señala a renglón seguido el documento, también remitido a la vicepresidente ejecutiva Delcy Rodríguez.

– Las claves del problema –

La institución que representa a la Banca precisa los elementos clave del problema de liquidez del sistema:

– La dinámica transaccional del uso de las TDD y TDC internacionales conlleva a que las instituciones bancarias de manera expedita deban cubrir dichas operaciones reduciendo la caja disponible en bolívares que mantienen los bancos en el BCV. Dichos recursos financieros no son reintegrados hasta tanto no se logre la convertibilidad de dichas divisas en bolívares.

– La estrategia de intervención cambiaria aplicada por el BCV durante el primer trimestre del año 2021, implicó una asignación de divisas superior a las que el mercado era capaz de absorber, por lo que varios bancos vieron aumentados sus inventarios por este concepto, restando como consecuencia a la caja de bolívares de los mismos.

– A pesar de que la operatividad cambiaria implica deducciones en el encaje legal que pudieran compensar la reducción de la caja en bolívares, es conocido que las entidades bancarias se han visto en la necesidad de mantener déficits de encaje de forma involuntaria para asegurar la conducción bancaria, que en muchos casos son superiores a las deducciones en el encaje derivadas por el mercado cambiario. Razón por lo que la caja en bolívares de los bancos no logra recuperarse.

– El BCV sostiene una política de rigurosas penalizaciones asociadas al incumplimiento de la venta total de divisas asignadas en las intervenciones cambiarias, así como a la transgresión del encaje, a pesar de que ambas circunstancias penalizadas se originan en elementos ajenos a la gestión bancaria, como lo es comportamiento de los agentes económicos.

Las elevadas magnitudes de estas penalidades afectan diariamente y de manera importante el nivel de la caja en bolívares de los bancos.

– Los puntos arriba señalados exacerban la presión que recae sobre los bancos para, renuente pero inevitablemente, conservar déficits de encaje en niveles elevados, pero que permitan la operatividad del negocio bancario, en virtud de las fuertes restricciones de liquidez que se mantiene sobre la banca, lo que acarrea costos de gran magnitud.

– Las consecuencias –

«Estas y otras notables distorsiones que aquejan al sistema bancario nacional, entre las que destaca la profunda reducción de la intermediación crediticia, se originan en la presión que genera sobre la liquidez bancaria la severa política restrictiva de encaje que adelanta la autoridad monetaria, la cual se ha mantenido, con leves ajustes, por prolongado tiempo», sostiene claramente la Asociación Bancaria de Venezuela.

El gremio señala que la reducción de 8 puntos de encaje legal de 93% a 85% no fue suficiente para aliviar la presión sobre la liquidez del sistema, «visto que numerosas instituciones ni siquiera consiguieron cubrir las exigencias de los requerimientos de encaje».

«La liquidez del sistema bancario nacional, evaluada a través del indicador Reservas Bancarias Excedentes / Captaciones, se ha mantenido en niveles sumamente bajos, menores al 1%, únicamente exhibiendo ligeras y momentáneas mejorías a raíz de las acciones de flexibilización, de corto aliento, adoptadas por el BCV; y por las fases de expansión del gasto público que sustentan expansiones de la base monetaria», explica la comunicación.

Desde que se produjo la reducción de encaje, en enero pasado, la Banca solo ha logrado tener reservas superavitarias durante una sola semana. En las restantes, la posición fue consistentemente deficitaria.

«Para la semana culminada el 09/04/2021, las reservas bancarias netas ostentan un saldo negativo de Bs. 127,3 billones (16% del encaje teórico), mientras que los indicadores de liquidez se ubican en 0,1% medido sobre captaciones totales y 0,3% sobre captaciones en moneda nacional». 

«Dicho entorno exacerba el riesgo de liquidez, que se acrecienta particularmente en varias entidades bancarias, pudiendo afectar la operatividad transaccional del sistema. La prolongación de tales resultados está modificando estructuralmente el desenvolvimiento natural de los bancos, tanto por la severa desintermediación crediticia que provoca las elevadas exigencias del encaje legal, como por la creciente alza de los costos, que no es compensada por los ingresos de las tarifas y comisiones, por su rezago e insuficiencia (sumado a la reciente caída del volumen operacional), conllevando a que la agregación de todos estos elementos genere un riesgo de liquidez permanente en el sistema bancario nacional y afecta profundamente su sostenibilidad», sostiene la Asociación.

– ¿Y qué pasa con la intervención cambiaria? –

Más allá del problema del encaje, la carta deja preocupante evidencia sobre los problemas que existen con la política de intervención cambiaria. Resulta que el BCV inyecta más divisas de las que la Banca puede vender y no compensa el efecto que esa práctica tiene sobre las posiciones en bolívares y, de paso, sanciona a las instituciones por no cumplir el plazo perentorio que establece la norma para colocar esos recursos en moneda extranjera.

La Asociación Bancaria de Venezuela sostiene que ha habido «una negativa» del ente emisor a proporcionar liquidez a bancos, a través de la compra de divisas en el mercado. Estas instituciones «pudieran verse perjudicadas por la acumulación de dólares estadounidenses y euros que el mercado interbancario no tuvo la capacidad de absorber, situación que conduce a que el sistema no cuenta con alternativas para aprovisionarse de bolívares. Este indicio adicional, contribuye a la inquietud generada por las instituciones que integran la Asociación Bancaria de Venezuela, pues es conocido que en los actuales momentos la banca no dispone de otros activos de fácil realización que puedan hacer frente a las necesidades puntuales de liquidez«.

– Lo que pide la Asociación Bancaria –

En consecuencia, la Asociación Bancaria demanda «es esencial que las autoridades monetarias tomen en cuenta que cualquier cambio o ajuste de política que incida sobre la gestión bancaria debe ser evaluada en su conjunto de manera global y particular en el sistema, considerando tanto el contexto actual macroeconómico en el que se desenvuelve la economía como el reducido margen de actuación que disponen los bancos para poder cumplir las exigencias de los clientes bancarios. Esto último cobra mayor preeminencia porque puede implicar un problema reputacional en la circunstancia de que no se puedan atender los compromisos adquiridos en los sistemas de pago, así como satisfacer las demandas financieras de los usuarios».

Igualmente, la entidad gremial precisa que «el sistema requiere con urgencia que se adopten medidas estructurales que permitan normalizar los niveles de liquidez bancaria, en tanto que la prolongación de las restricciones de liquidez ha generado importantes distorsiones, que soportan riesgos significativos que amenazan la continuidad de la actividad bancaria».

– La reacción –

En enero pasado, la Asociación Bancaria de Venezuela envió al Banco Central una carta de tono similar, donde alertaba fundamentalmente sobre los prejuicios causados por el excesivo encaje legal.

La respuesta del ente emisor fue la rebaja del encaje legal pocos días después. Posiblemente, el BCV responda esta vez de la misma manera.

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