Estados Unidos impone sanciones a 18 grandes bancos iraníes

// AFP

Estados Unidos impone sanciones a 18 grandes bancos iraníes


El gobierno de Estados Unidos impuso el jueves 8 de octubre sanciones drásticas al sector bancario de Irán, dando un nuevo e importante paso para paralizar la economía del país, semanas antes de las elecciones presidenciales en las que Donald Trump busca la reelección.

El Departamento del Tesoro sancionaría a 18 grandes bancos iraníes, lo que podría aislar en gran medida al país de 80 millones de habitantes del sistema financiero mundial, justo cuando trata de hacer frente a la pandemia de covid-19.

El gobierno de Trump no enumeró acusaciones específicas contra la mayoría de los bancos, sino que declaró de manera general que todo el sector financiero iraní podría ser utilizado para apoyar el controvertido programa nuclear de Teherán y su «maligna influencia regional».

«Nuestros programas de sanciones continuarán hasta que Irán deje de apoyar actividades terroristas y ponga fin a sus programas nucleares», dijo en un comunicado el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

Esta estrategia «detendría el acceso ilícito a los dólares estadounidenses», explicó.

El Departamento del Tesoro eximió a las transacciones de bienes humanitarios como alimentos y medicinas.

Pero diplomáticos europeos consideran que las sanciones de Estados Unidos tienen consecuencias humanitarias nefastas, ya que pocas instituciones de otros países están dispuestas a asumir los riesgos de una acción judicial en la mayor economía del mundo.

El Departamento del Tesoro hará efectivas las sanciones en 45 días, dando a las compañías tiempo para cerrar las transacciones en Irán.

Además, el plazo probablemente dará la oportunidad de ver el resultado de las elecciones del 3 de noviembre, con encuestas que muestran que Trump va a la zaga del demócrata Joe Biden, quien apoya el retorno a la diplomacia con Irán.

Trump ha seguido una política de «máxima presión» destinada a controlar a Irán, el archirrival de los aliados de Estados Unidos, Arabia Saudita e Israel.

El gobierno de Trump se movilizó para detener todas las exportaciones de petróleo iraní, ignorando un acuerdo negociado con el expresidente Barack Obama a través del cual Irán redujo su programa nuclear.

Te podría interesar también