Encovi: Venezuela es un país casi sin ricos donde 96% de los hogares no tiene ingresos suficientes

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Encovi: Venezuela es un país casi sin ricos donde 96% de los hogares no tiene ingresos suficientes



La Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi) edición 2019-2020 revela que 96% de los hogares venezolanos se encuentra en condición de pobreza por insuficiencia de ingresos, el 54% ha caído por debajo de la línea de pobreza en los últimos cinco años, el 68% padece pobreza de consumo y el 41% está sumido en una situación de pobreza crónica.

Para el sociólogo y profesor de la Universidad Católica «Andrés Bello» (Ucab) estas cifras revelan el cuadro más dramático sobre la situación del país en este momento histórico, cuya carga trágica se ve agravada por la pandemia de Covid-19.

De acuerdo con la quinta edición de la Encovi, que amplió su muestra a 16.000 hogares a escala nacional y consiguió casi 10.000 encuestas completas sobre las condiciones de vida en todas las regiones del país, en un intenso trabajo de campo que se realizó entre noviembre de 2019 y marzo de 2020, cuando tuvo que ser suspendido por la declaración del estado de emergencia nacional, por la pandemia de Covid-19. Posteriormente, se hicieron algunos estudios de menor escala para medir la incidencia del coronavirus en aspectos clave de las condiciones de vida de la población.

Comparativamente, la pobreza en Venezuela es la mayor de América Latina. Venezuela tiene el segundo menor PIB per cápita de la región después de Haití; ostenta la peor tasa de pobreza por ingreso con 75,8% de su población con un ingreso per cápita inferior a 3,2 dólares al día; y es la segunda nación más desigual de la región por detrás de Brasil, con un coeficiente Gini de 51. Por cierto, hubo una época en que el ex ministro de Planificación Jorge Giordani se vanagloriaba del esfuerzo igualitario de la revolución, precisamente con base en este último indicador.

– Fragilidad política como factor de pobreza –

Otra cosa que demuestra la Encovi es el impacto de la fragilidad de las instituciones y los sistemas políticas en la determinación de la pobreza.

En este grupo, Venezuela ocupa el segundo lugar con la mayor tasa de pobreza por ingreso, por debajo solo de Nigeria. En esta lista, el país supera a Chad, Congo, Zimbabue, Yemen, Haití y Sudán, por solo citar algunos casos críticos, tanto en pobreza por ingresos como en desigualdad social, medida a través del índice de Gini.

Para España el retroceso social ocurrido en los últimos seis años tiene una dimensiones impresionantes.

– La pobreza multidimensional –

La edición 2019-2020 de la Encovi muestra un aumento exponencial de la denominada pobreza multidimensional en Venezuela entre 2018 y 2019, un período en el cual pasó de 51% de la población a 64,4%, un drástico incremento de 13,8 puntos porcentuales en 12 meses, la cuenta de un agravamiento extraordinario de las condiciones de vida, determinado, entre otras cosas, por el colapso de servicios públicos, como la electricidad, y una recesión con hiperinflación sin precedentes históricos.

Desglosada en sus componentes, la pobreza por estándar de vida pasó de 43% de los hogares a 54%; la derivada del desempleo o empleo precario subió de 14% a 15%; la pobreza por nivel de educación pasó de 10% a 7%, básicamente por una menor demanda, aunque la cobertura siguió cayendo; la pobreza por ausencia grave o absoluta de servicios públicos bajó de 18% a 16% y la relacionado con acceso a la vivienda fue la que más disminuyó, al pasar de 15% a 8%.

Al igual que ocurre que con la pobreza por menor nivel educativo, los indicadores de servicios públicos y vivienda mejoran como un efecto colateral de la reducción efectiva de la población por la migración masiva, que ha reducido la presión sobre los servicios y ha mejorado por defecto el acceso a la vivienda.

«Muchas de las personas que se fueron dejaron inmuebles vacíos que han sido ocupados por familiares y amigos. Ese fenómeno hace que la disponibilidad de unidades mejores; no porque exista una mayor construcción, porque en este punto ha ocurrido lo contrario», explica Luis Pedro España.

– El desempleo como factor de pobreza –

En un país donde los ricos son casi un porcentaje imperceptible de la población, según el sociólogo experto en la materia Luis Pedro España, el acceso al empleo se ha convertido en un factor importante para explicar la creciente desigualdad social, incluso por encima del nivel educativo.

Es impresionante ver cómo la Encovi muestra diferencias poco relevantes en materia educativa entre los quintiles más ricos y más pobres. Por ejemplo, 92% de los niños de estratos más pobres está escolarizado y 96,1% del quintil más rico. Por nivel educativo del jefe de familia, 20,5% de los hogares más pobres tiene secundaria completa y estudios más avanzados, mientras que en el sector más pudiente este dato alcanza a 38,7% y en cuanto a años de escolaridad ocurre un hecho notable: mientras en el quintil más pobre el promedio es 9,1, en el más rico es 10,9.

Sin duda, en estos años la educación ha dejado de ser el factor clave que una vez fue para la movilidad social.

El empleo si pasa a ser un factor que explica más las diferencias entre uno y otro sector. Por ejemplo, la tasa de empleo en el sector más pobre es de 43,6%, mientras que en el más rico es de 69,8%. La tasa de actividad femenina, especialmente en un país donde los hogares monoparentales son mayormente liderados por mujeres, determina una diferencia clave, pues en el quintil más pobre el indicador de activiodad es de apenas 29,1%, mientras que en el más rico es de 58,2%.

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