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22/08/2021 12:00 PM

En medio de la crisis Venezuela tiene el gabinete ministerial más poblado de la región

En medio de la crisis Venezuela tiene el gabinete ministerial más poblado de la región

En medio de la crisis Venezuela tiene el gabinete ministerial más poblado de la región

Este es el organigrama actualizado del gobierno del presidente Nicolás Maduro, integrado por una vicepresidente ejecutiva, siete vicepresidentes sectoriales y 35 ministros. Ya en 2018, Venezuela figuraba como el país con el poder ejecutivo más abultado de América Latina y, en ese momento, contaba con 31 carteras.

En líneas generales, los gobiernos del resto de la región han mantenido estables la composición de sus trenes ejecutivos. En Brasil, por ejemplo, se mantienen 23 carteras, en Colombia el ejecutivo sigue con 16, mientras Uruguay funciona con sus apenas 13 despachos.

Argentina es el otro país suramericano que elevó con el relevo del gobierno su número de ministros que pasó de 23, durante el período de Mauricio Macri, a 27 con Alberto Fernández. El recién asumido Pedro Castillo en Perú no modificó la estructura básica del gobierno y conformó un equipo con 20 carteras.

Sin embargo, en la mayoría de los países existen figuras de comisionados o responsables de áreas o temas específicos que son invitados a los gabinetes. En Venezuela, se usaba la figura de ministros sin cartera o de Estado, que eran ministerios temporales que se creaban para la gestión de áreas o programas de particular interés de los presidentes.

Por esa vía, Venezuela tuvo un Ministerio para el Desarrollo de la Inteligencia, a cargo de Luis Alberto Machado, durante la administración de Luis Herrera Campíns (1979-1983); o un hubo un Ministerio para la Descentralización, dirigido por Allan Brewer Carías, en el breve interinato de Ramón J. Velásquez (1993-1994). Las actuales carteras de Comunicación e Información y Planificación no eran tales antes de 1999, sino oficinas administrativas.

Lo curioso es que este fenómeno de sobrepoblación ministerial tuvo sus mayores expresiones en Venezuela en tiempos de la bonanza petrolera, que se inició en 1973; sin embargo, los mandatarios nacionales tenían limitaciones legales para crear carteras a su antojo; de hecho, el tema de la burocracia excesiva e ineficiente era parte del debate público.

El fenómeno actual del Ejecutivo hipertrofiado tiene mucho que ver con la implantación del proyecto político que encarna la revolución bolivariana y no necesariamente con la gestión de áreas críticas o necesarias para el funcionamiento y administración del Estado. Sin embargo, algunos de los puestos en el gabinete se han creado como consecuencia de alguna crisis, como si la respuesta burocrática fuese la solución necesaria con garantía de recursos y actuación eficiente.

Hay, de hecho, cuatro despachos directamente relacionados con prioridades políticas: Comunas, Agricultura Urbana, «Nueva Frontera de Paz», y Mujer e Igualdad de Género. El Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales Renovables (MARNR) se transformó en Ministerio de Ecosocialismo.

Otro fenómeno que se observa en la estructura del gobierno es la desagregación de competencias en áreas como educación, producción primaria o servicios públicos.

Todos los vicepresidentes son titulares de otro ministerio, lo que significa que ejercen dobles cargos sin que esté claro cuál es la utilidad del esquema de coordinaciones sectoriales, o cuál es el tamaño y el costo de la burocracia que generan esas instancias.

En el gabinete hay 10 militares de carrera, una proporción de 28%; sin embargo, más allá del área de Defensa y Seguridad, controlan carteras claves como Relaciones Interiores, Agricultura y Tierras, Obras Públicas, Alimentación, Minería, Energía Eléctrica y el seguimiento de la gestión del gobierno.

Venezuela está en la liga de los países con ejecutivos más grandes del mundo, que encabeza India con más de 50 despachos o Sri Lanka, Camerún o Blangadesh, donde los gobiernos integran más de 40 carteras.

La gran pregunta es si tener un gobierno tan grande -y esta es solo la cúspide de la pirámide- se justifica en medio de la mayor crisis social y económica en la historia contemporánea de la República. ¿Es eficiente este cuerpo de comando tan extenso en un país con fallas recurrentes de servicios públicos y cuando la administración del Estado no puede mantenerse sin emisión monetaria masiva?


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