Diagnóstico crítico de la candidatura de Henri Falcón

// Luis E. Fidhel González *

Diagnóstico crítico de la candidatura de Henri Falcón



A los “grupos abiertos” o heterogéneos se les reconoce en teoría una mayor capacidad para tomar decisiones más creativas al confluir y manejar mayor cantidad de criterios e información – aunque también se tiene que tener en cuenta la calidad– sin embargo, pareciera resultar más difícil lograrlas debido a la cantidad de intereses que pudiesen converger; muy distinto cuando se limita a un grupo o cenáculo muchas veces resultando ser oportunas y efectivas.

Los grupos abiertos cuando no tienen criterios definidos sobre el ingreso de sus miembros, inclusive para la toma de decisiones, son víctimas de tendencias perniciosas que en muchos casos no están comprometidas con el interés común o que pueden favorecer a grupos adversos. La fórmula “unitaria” en ciertas coyunturas resulta controversial más aun cuando los sectores que la conforman tienen un peso político-electoral relativamente tenue en consecuencia el “ideal unitario” si bien resulta altruista no necesariamente es efectivo.

Por ejemplo, en la década de los cincuenta, los partidos políticos opositores al gobierno de Marcos Pérez Jiménez particularmente Acción Democrática (AD) nunca se plantearon abiertamente “alianzas opositoras” por su percepción de primera fuerza política; por otro lado la dirigencia en Venezuela, en el exilio y Rómulo Betancourt, tuvieron claro de enfrentarse a una dictadura; distinto al criterio que favorecía la negociación con el régimen de Unión Republicana Democrática de Jóvito Villalba y Copei de Rafael Caldera. Se descartó cualquier alianza con el Partido Comunista considerado adverso a cualquier “ideal democrático”.

Cuando el gobierno de Pérez Jiménez entró en crisis a finales de 1957, particularmente el apoyo militar que lo sustentaba; AD accedió a conformar una alianza coyuntural y circunstancial denominada “Junta Patriótica” que debía ser disuelta conforme a Betancourt una vez derrotado el régimen bajo la percepción que la única fuerza política de llevar una transición exitosa hacia la democracia era AD.

Actualmente, la fórmula de la tarjeta de la “UNIDAD” se tiene como paradigma de una alianza efectiva de los sectores de oposición que llevó a un triunfo contundente en las elecciones parlamentarias de diciembre del 2015, sin embargo, si nos atenemos a los resultados la primera fuerza política la constituye el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) sobre cualquier sector de la alianza opositora: PSUV: 52, Primero Justicia: 33, Acción Democrática: 25, Un Nuevo Tiempo : 18, Voluntad Popular:14.

El manejo arbitrario del gobierno de las instituciones a su favor, manipulando las instancias jurisdiccionales particularmente el Tribunal Supremo de Justicia logra suspender la utilización de la tarjeta de la UNIDAD, constituyó un símbolo bien logrado en las elecciones del 2015, que identificó a la oposición; su restitución para las elecciones presidenciales del 2018, fue motivo de negociación en Santo Domingo posibilidad negada por el oficialismo hasta el momento.

En esta coyuntura surge la figura del ex gobernador del Estado Lara Henri Falcón quien parece desafiar el criterio “unitario de la oposición” de no participar en el proceso electoral presidencial, sin lugar a dudas logrado con gran dificultad y dentro de contradicciones y ambigüedades sobre la participación en los procesos electorales regionales y municipales del año 2017, bajo el argumento que fueron convocadas por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) órgano considerado írrito por la oposición y desconoce la legitimidad de la Asamblea Nacional (AN).

Recordemos que la oposición perdió la segunda gobernación de importancia de Venezuela al negarse a juramentarse el gobernador electo Juan Pablo Guanipa de Primero Justicia ante la ANC.

Disidencia oficialista de Henri Falcón

En el año 2008, hubo un conato de ruptura entre el PSUV y Falcón quien fue expulsado por anunciar su candidatura antes que el partido designara a sus postulados a las elecciones de gobernadores, el mismo presidente Hugo Chávez lo devolvió a las filas ante la evidencia de que ganaría el puesto incluso sin el apoyo de Gobierno.

A finales del 2009, Chávez en su programa dominical Aló Presidente aconsejaría a Falcón que no se dejara convencer por la oposición para enfrentarlo como candidato presidencial en el 2012, reiterando que gobernaría hasta el 2021 y más allá. Para el momento el gobierno comenzaba a enfrentar una baja en su popularidad por hacerse comunes los cortes en el servicio eléctrico y agua y primeras manifestaciones de alta inflación, escasez e inseguridad.

Originada la ruptura entre el PSUV y Falcón en febrero del 2010, divulgó en prensa una carta dirigida al presidente Chávez quejándose por la falta de un “espacio” de diálogo entre el mandatario y los funcionarios para abordar asuntos derivados de sus competencias. Manifestaba: “La relación entre un Jefe de Estado y los gobernadores y alcaldes no puede limitarse a la emisión de instrucciones u órdenes sin la mínima oportunidad de que podamos confrontar puntos de vista, analizar los pros y los contras de determinadas iniciativas y revisar o revocar decisiones que, luego de su ejecución, resultan dañinas o inconvenientes al interés de la región o del país”.

La disidencia parece originarse en ocasión de una reunión con representantes de Empresas Polar para analizar la orden de Chávez de expropiarle unos galpones en la Avenida Libertador de Barquisimeto con objeto de construcción de complejos habitacionales de la estrenada Misión Vivienda. Bajo argumentos lógicos, inclusive sensatos, explicó la inconveniencia de realizar el proyecto presidencial cuando se considera una de las ciudades mejor organizadas del país existiendo el Plan de Desarrollo Urbano Local blindado contra la improvisación en esa materia promovido en su gestión como alcalde.

A la vez se reunió con estudiantes opositores en la coyuntura de marchas y protestas protagonizadas por estos en varias zonas del país en contra el gobierno contraviniendo la orden de Chávez de enero del 2009, que «echen gas del bueno y metan preso» a todo aquel que cree disturbios.

En abril del 2010, formalmente Falcón se integra al Partido Patria Para Todos (PPT); este partido reconoció la ausencia de espacios dentro de las filas oficialistas para dirimir las diferencias, al suscribir varios de los planteamientos expuestos en la carta de renuncia del gobernador Falcón al PSUV conforme a declaraciones del secretario general José Albornoz destacando la coincidencia con el Partido Comunista de Venezuela, difícilmente se puede interpretar tal renuncia como una “traición” al proyecto político que lidera el presidente Hugo Chávez.

En las filas del PPT insistió en la “eficacia revolucionaria” y expresó su deseo de colocar a Lara como una “vitrina” que pueda incidir en las transformaciones necesarias, tal como están plasmadas en el texto constitucional. Reitera que “el chavismo sin Chávez no existe” y Chávez “es un líder que representa un proyecto”; agregando “yo soy un gobernador del proceso yo soy un gobernador que respalda las políticas del señor presidente de la República. Nosotros estamos y seguimos en la misma casa, simplemente pasamos de un patio a otro pero seguimos en la casa que apoya al señor presidente”. Para aquel momento se veía como meta las elecciones parlamentarias del 2010.

En marzo del 2010, se advierte un cisma en el PPT cuando un total de 110 dirigentes y voceros del partido renunciaron a las filas en rechazo al «deslinde por parte de la dirigencia de la Revolución, al aceptar entre sus filas al desertor del PSUV, Henri Falcón”. El principal argumento es que esta decisión se tomó en dos horas entre 11 miembros de la Dirección Nacional, sin consultar a las bases y sin llamar a un pleno nacional como establecen los principios y estatutos.

El dirigente Félix Paisano dijo: «Fue una decisión cogollerica, tomada entre gallos y media noche” recordando que desde el 2007, los militantes pepetistas decidieron darle vigencia y continuidad al partido, pero reafirmando el apoyo al liderazgo del presidente Chávez.

En noviembre del 2010, Leopoldo López y Henri Falcón anuncian una alianza en el contexto de las elecciones parlamentarias para consolidar a través de un frente mancomunado de defensa de la Constitución que persiga garantizar los derechos de los venezolanos vulnerados por el gobierno nacional a través del uso de los órganos del Estado. Falcón formó parte de la directiva de la campaña electoral opositora presidencial del año 2013, de Henrique Capriles Randonsky.

Disidencia opositora de Henri Falcón

Basta también recordar que el peso político- electoral si nos atenemos a los resultado electoral del año 2015, resulta irrelevante debido que los diputados obtenidos por los partidos que lo respaldaban – Avanzada Progresista y Cuentas Claras- solamente obtuvieron 4 diputados cuya actuación parlamentaria ha sido magra, sin embargo es de acotar que para el momento tenían una proyección regional limitada al Estado Lara.

En la coyuntura a finales del 2016, sobre la realización del referéndum revocatorio presidencial suspendido por el Consejo Nacional Electoral se anuncia el inicio de un proceso de “diálogo” entre el gobierno y la oposición pautado para el 30 de octubre ratificado por el secretario de la Mesa de Unidad Democrática Jesús Torrealba expresando que la oposición no puede desperdiciar la oportunidad de tener un mediador de «lujo» como el Vaticano pero reiteró que no significa dejar la calle ni la protesta. La marcha promovida por la oposición para el 3 de noviembre hacia el Palacio Miraflores quedaría suspendida según el presidente de la AN Henry Ramos Allup por petición del Vaticano; días antes el Cardenal Urosa Sabino se había pronunciado sobre la inconveniencia de la misma.

El partido Avanzada Progresista del gobernador Henri Falcón anunciaría no apoyar la moción de abandono del cargo por la AN del presidente Nicolás Maduro propuesta como estrategia opositora y ratificada por el nuevo presidente de la AN Julio Borges (08-01-2017) en igual sentido pareciera referirse el diputado de la Causa R, Andrés Velázquez. En un comunicado oficial reitera. “…Avanzada Progresista nunca ha abandonado los acuerdos unitarios. Hemos sido leales a los compromisos adquiridos e hicimos nuestros máximos esfuerzos en torno al Referéndum Revocatorio a pesar que nuestra propuesta fundamental era garantizar, estimular y blindar el camino electoral y priorizar las elecciones regionales frente al Revocatorio”

Su liderazgo se aminora por no decir pierde sentido cuando en las elecciones regionales del 2017; después de un proceso electoral interno opositor divisionista con el diputado de la AN Luis Florido de Voluntad Popular para designación del candidato a la gobernación del Estado Lara; pierde esta frente a la abanderada del PSUV Carmen Meléndez. Tampoco se presenta como candidato al cargo de alcalde de Barquisimeto como se especulaba.

En el contexto del proceso de negociación en República Dominicana entre gobierno y oposición, Avanzada Progresista denuncia la conducta sectaria y excluyente de los partidos que se han arrogado la representación de todo el espectro político opositor venezolano – Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, Voluntad Popular, Acción Democrática- reiterando que la representación debe estar formada por un miembro de cada uno de los principales partidos políticos opositores.

Reconocen que la negociación tiene elementos de reserva para no divulgarse dado que pueden atrofiar la estrategia y hacerla perder efectividad, tampoco se puede llegar al extremo donde se habla de un “documento base” que permanece en el más “absoluto secreto” para la inmensa mayoría de los venezolanos, al mismo solo tienen acceso una ínfima representación de la grandes mayorías.

En el aspecto económico la candidatura de Henri Falcón recibió un connotado apoyo del economista Francisco Rodríguez quien informa que ha decidido delegar algunas las funciones de la consultora Torino Capital para dedicarse «a trabajar en la construcción de una alternativa para Venezuela al aseverar que el país no aguanta seis años más de Nicolás Maduro. Tenemos de nuestro lado la fuerza avasallante de 31 millones de venezolanos que quieren un cambio. El futuro está en nuestras manos», expresa el economista.

 

* Abogado UCAB – Internacionalista UCV

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