¿Burbuja? Estos son los grandes riesgos de invertir en criptoactivos

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¿Burbuja? Estos son los grandes riesgos de invertir en criptoactivos



No todos miran el auge del bitcoin con aprobación y optimismo. En el ámbito de las finanzas tradicionales, algunos bancos centrales han comenzado a reaccionar con cautela ante un fenómeno que resulta inevitable y que está cambiando los parámetros del orden monetario aún no se sabe hacia cuáles nuevos estándares y a qué costos.

En este sentido, el Banco de España, la autoridad monetaria del país ibérico, y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) hicieron una severa advertencia sobre los riesgos de utilizar criptomonedas como instrumentos de inversión, en la que destacan «su extrema volatilidad, complejidad y falta de transparencia».

Incluso, estas entidades señalan que existen instrumentos derivados, apalancados en criptoactivos, que implican graves riesgos de pérdida, por lo que se recomiendan solo para inversionistas con amplio conocimiento y experiencia.

El Banco de España y la Comisión de Valores reconocen que «los criptoactivos, incluyendo a las criptomonedas y la tecnología que les da soporte, pueden ser elementos que dinamicen y modernicen el sistema financiero en los próximos años», pero que su uso como mecanismo de inversión y medio de pago no puede ser tomado a la ligera por sus «complejidades» asociadas.

– Ámbito regulatorio –

«No existe todavía en la Unión Europea un marco que regule los criptoactivos como el Bitcoin, y que proporcione garantías y protecciones similares a las aplicables a los productos financieros. Actualmente, se está negociando a nivel europeo un reglamento (conocido como MiCA) que tiene como objetivo establecer un marco normativo para la emisión de criptoactivos y los proveedores de servicios sobre estos», dice el comunicado de las instituciones españolas.

Un rasgo del mercado de criptoactivos es, precisamente, postular la ausencia de reglas como una garantía de libertad sobre la base de pactos sencillos y de controles derivados de la propia tecnología de cadena de bloques; sin embargo, cuando se masifique el mercado, surjan nuevos modelos de negocios y se conforme una industria internacional de intermediarios, el enfoque regulatorio tendría que cambiar.

El Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores señalan que los criptoactivos: no tienen consideración formal como medio de pago; no cuentan con respaldo de bancos centrales u otras autoridades públicas; no están cubiertos por mecanismos de protección al cliente como, en el caso del país ibérico, un fondo de garantía de depósitos -una institución extendida para cubrir los riesgos asociados a las captaciones de la banca y que en Venezuela es Fogade- o un fondo de garantía de inversiones, que son instituciones que cubren los riesgos de inversionistas institucionales con baja tolerancia a las pérdidas, como los fondos de pensiones, o pequeños inversionistas.

– Principales riesgos –

Para las autoridades monetaria y de mercado de capitales de España, los criptoactivos son la mejor definición de instrumentos de alto riesgo financiero, ya que hay más de 7.000 criptomonedas en el mercado, sin que haya claridad sobre quién las emite o sobre qué estructura financiera se soportan.

Definitivamente advierten que estos activos no son adecuados para «pequeños ahorradores», porque sus precios implican «un alto componente especulativo que puede suponer, incluso, la pérdida total de la inversión».

Los precios de las criptomonedas -dice el comunicado- «se forman en ausencia de mecanismos eficaces que impidan su manipulación, como los presentes en los mercados regulados de valores. En muchas ocasiones, los precios se forman sin información pública que los respalde».

El riesgo de liquidez también es importante en el mercado de criptoactivos, ya que, según el Banco de España y la CNMV, «muchas veces las criptomonedas pueden verse sin la liquidez necesaria para poder deshacer una inversión sin sufrir pérdidas significativas, especialmente por su circulación entre inversores, tanto minoristas como profesionales, es muy limitada».

Así mismo, estas instituciones españolas advierten contra el carácter transfronterizo del mercado de criptoactivos, lo que, en muchas ocasiones, impide la aplicación de leyes que penalizan malas conductas financieras o, simplemente, descubrir quién está detrás de una moneda específica.

Por otra parte, las autoridades advierten sobre un elevado riesgo de pérdida, robo y/o estafa, ya que la tecnología de «registros distribuidos» es, en sí misma, un mecanismo inseguro desde el punto de vista financiero, pues es susceptible de manipulaciones e intervenciones que posibiliten el allanamiento de claves privadas.

– Como medios de pago –

El Banco de España observa que, a pesar de tener más de una década de existencia, las criptomonedas han tenido un «desarrollo limitado» como medios de pago, a diferencia de otras tecnologías digitales que, en menos tiempo, se han impuesto en los mercados, básicamente -entiende la entidad- porque están debidamente respaldadas y reguladas.

«Es necesario recordar que no existe (en Europa) la obligación de aceptar Bitcoin o cualquier otro criptoactivo como medio de pago de deudas u otras obligaciones. El futuro reglamento de Mica no prevé que esto vaya a cambiar. Además, dada su elevada volatilidad, las criptomonedas no cumplen adecuadamente las funciones de unidad de cuenta y depósito de valor».

– Otras categorías –

En el caso de activos como el Petro se da la simbiosis entre el uso de la tecnología de cadena de bloques y el respaldo institucional de un estado. Esta es una categoría diferente que, según muchos analistas, es la puerta de entrada a la masificación de los medios monetarios digitales en un plazo que se vislumbra cada vez más corto.

Japón, la Reserva Federal de Estados Unidos, Rusia y otros países están avanzando en la emisión de criptoactivos con el objetivo inicial de actualizar sus políticas de emisión monetaria ante el avance incontenible de los sistemas digitales de pago.

En todo caso, Elon Musk, el milmillonario líder de Tesla, o el venerable Bank of New York Mellon, inversionistas que están en las antípodas en cuanto a concepción del riesgo, han hecho apuestas por las criptomonedas, lo que evidencia no que los riesgos anotados por las autoridades españolas no existan, sino que se espera que el ecosistema de criptoactivos se vaya institucionalizando y estos peligros se vayan manejando con una lógica menos incierta.

Sin embargo, Musk o el Mellon son inversionistas sofisticados y con una tolerancia al riesgo elevada, además de un manejo profesional de sus portafolios, de manera que el hecho de que bendigan la inversión en criptoactivos no la hace razonablemente segura ni accesible a todo tipo de inversionista.

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