Análisis | ¿Qué pasa con los precios de las TICs en Venezuela?

// Enrique González

Análisis | ¿Qué pasa con los precios de las TICs en Venezuela?



Los ajustes de precios resultan naturales y frecuentes en todos los mercados en la medida que éstos últimos resultan dinámicos -nunca estáticos- y, ante numerosas variables, tanto por el lado de la demanda -e.g. pérdida de poder de compra de la moneda, sueldos y salarios, etc.- como por el lado de la oferta -e.g. impacto de la inflación sobre la estructura de costos, esfuerzos de reducción de costos y/o la dinámica competitiva en el mercado- pueden cambiar impactando las operaciones y, en consecuencia, el eventual precio de equilibrio en el mercado.

Obviamente, la suerte y dinámica anterior suele magnificarse en la medida que la macroeconomía del país no resulte estable, y tanto el desempeño real de la economía, así como la inflación y el tipo de cambio presenten vaivenes significativos y recurrentes.

Por su parte, en el sector TIC a escala mundial, y en América Latina en particular, la convergencia tecnológica, la competencia y la “commoditización” de la oferta de servicios explica una tendencia a la baja de los precios de los minutos en servicios de voz, así como del Gigabyte tanto en Internet Fijo como en Internet Móvil.

Dicha tendencia ha ocurrido sin la necesidad de regulación ni control de precios alguno en el mercado minorista.

Más allá, esta tendencia de reducción de los precios nominales en moneda doméstica y la facturación promedio por suscriptor o usuario, aunada a la inestabilidad cambiaria en países latinoamericanos con devaluaciones significativas, explican una caída de los ingresos totales, expresados en dólares estadounidenses, a lo largo de los últimos años.

Esta dinámica explica por qué algunas empresas transnacionales deciden realizar una desconsolidación o venta de las operaciones y/o filiales en América Latina y concentrarse en las operaciones en sus países de origen y/o mercados vecinos, incluso en países sin control de los precios minoristas.

En el caso venezolano, Simple TV ha anunciado una corrección en sus planes premium, según lo informa el portal Web especializado en economía y negocios Banca y Negocios como sigue: “El plan GigaHD se promociona a una mensualidad de US$ 15 incluyendo el IVA. Este plan es el que tendrá más mejoras, ya que además de bajar su precio desde US$16,70 hasta US$15, se robustecerá con la inclusión de 32 nuevos canales HD, donde se incluyen varios que son top en audiencia, de acuerdo con una nota de prensa de la empresa. Por otra parte, el plan TeraHD mantiene su extraordinario contenido con una promoción en su precio a 25 dólares con IVA, es decir que baja desde US$ 28,77 hasta US$25.00”.

Un ajuste como el anunciado por Simple TV puede reflejar una dinámica en el mercado en la cual las empresas, por un lado, se enfrentan a la competencia -no solo de otros operadores tradicionales de telco y del sector audiovisual, sino adicionalmente ante la irrupción de OTTs como Netflix, Amazon Prime, Disney Plus, etc.-, y por el otro lado, a través de una oferta de valor en favor de los usuarios, buscan capturar valor para sus accionistas.

En específico, un ajuste a la baja en los precios en dólares de los planes premium, junto con una mejora de la grilla de los planes, implica una mejora de la oferta tanto en materia de calidad y cantidad de señales, así como del precio en favor de los usuarios.

Lo anterior puede constituir evidencia que los operadores TIC con naturaleza de lucro pueden ajustar sus ofertas de valor en favor de los usuarios o suscriptores bajo premisas de libertad tarifaria y competencia, de manera que se produzca una alineación entre los intereses privados de los accionistas de los operadores con los intereses de los consumidores, en beneficio del bienestar social, ya que una oferta de precios diferenciados es socialmente superior a otra alternativa de diferenciación de precios o a la alternativa de precio único, si por medio de la primera se logra satisfacer la mayor cantidad de demanda posible.

Ahora bien, si ante una situación de preexistencia de una estrategia de esta naturaleza -tarifas diferenciadas- se realiza un ajuste reduciendo los precios de los planes premium, mejorándolos en cuanto a la cantidad de canales en la grilla y su calidad, incluyendo señales que suelen ser premium como las deportivas; significa, por un lado, que se estima que la nueva propuesta de valor genera un efecto volumen de nuevos clientes que más que compensa la pérdida de descreme sobre la demanda inframarginal al antiguo precio y compensa simultáneamente los eventuales costos adicionales por las nuevas señales, o, por el otro lado, resulta producto de la competencia que disciplina los precios y obliga a mejorar las propuestas de valor.

En el futuro la competencia y la dinámica del mercado podría permitir observar en Venezuela la proliferación de la oferta de servicios de plataformas y de servicios de televisión “bajo demanda” distinta a la tradicional televisión lineal basada en grillas o parrillas de programación, por parte de los operadores tradicionales para replicar las funcionalidades y beneficios que ofrecen los prestadores de servicios OTT.

Aunado a lo anterior, las estrategias de empaquetamiento pueden ayudar a los operadores tradicionales a reducir la sustituibilidad de sus servicios por aquellos ofrecidos por los OTT, en la medida que el usuario perciba beneficios de un único oferente –One-Stop-Shop– o en la medida que se demanden los servicios audiovisuales de forma Multihoming producto de la difícil replicabilidad de ciertas señales por parte de las OTT, específicamente aquellas de contenidos propio, locales y nacionales, deportivos, noticiosos, etc., típicas de los operadores tradicionales.

En la medida que el marco institucional y regulatorio se modernice y permita la dinámica en el mercado, puede que los operadores puedan incurrir en la inversión en el desarrollo de innovaciones en favor de los usuarios.

* El autor es economista egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Te podría interesar también