Análisis | Grandes retos de la Bolsa de Caracas y cómo superarlos

// Por: Bernardo Rodríguez

Análisis | Grandes retos de la Bolsa de Caracas y cómo superarlos



La Bolsa de Valores de Caracas (BVC) constituye un mecanismo de inversión para pequeños y medianos inversionistas, así como también un medio de financiamiento para el sector empresarial.

Solo en 2020, hubo 125 autorizaciones de Oferta Pública a las que, en este 2021, se van sumando empresas ávidas de capital de trabajo para mantener su óptimo funcionamiento; no obstante, es un mercado que enfrenta una serie de obstáculos a los que se adicionan los bemoles de operar dentro de una economía que lleva más de 7 años en recesión.

Para entrar en contexto, es necesario ver al mercado desde la hermenéutica, comprendiendo el entorno en el que se desenvuelve y los factores que convergen en sus procesos.

Un mercado que ejerce sus funciones en una economía hiperinflacionaria, donde la moneda de curso legal cada día pierde protagonismo, valor y confianza, se enfrenta a grandes obstáculos, que afortunadamente tienen solución.

En principio podemos mencionar la poca profundidad, lo que podría devenir en el desuso gradual del mercado, esto debido a las diversas complicaciones transaccionales en la que incurre hoy en día el venezolano para hacerse de los bolívares, por muy descabellado que esto suene, siendo esta la única moneda con la cual se pueden tranzar acciones en la BVC.

La pérdida de popularidad del bolívar en Venezuela y el alza en la transaccionalidad del dólar estadounidense dificultan invertir en bolívares. En este aspecto la agencia Reuters estima que más del 55% de las transacciones en Venezuela se hacen en dólares estadounidenses.

Por su parte, la firma consultora Ecoanálitica estima que en Venezuela el 67.1% de las transacciones se hacen en divisas y que actualmente circulan alrededor de US$ 2.100 millones entre billetes y captaciones bancarias.

Durante 2021 hasta la semana del 12 de marzo, la liquidez monetaria publicada por el Banco Central de Venezuela (BCV) expresada en bolívares ha oscilado entre el equivalente a US$361 millones y US$528 millones, esto evidencia cuan poco dinero hay en circulación en nuestro sistema económico en moneda local frente al monto circulante en divisas.

La escasa liquidez monetaria tiene como principal causante al Encaje Legal, una fuerte medida económica adoptada por el BCV para desacelerar el incremento de la tasa de cambio y la tasa de INPC, pero ¿Cómo afecta esto al mercado de valores?

De igual manera en que al haber poca demanda de divisas, como consecuencia de la escasez de bolívares, el valor del dólar estadounidense tiende a estancarse o, incluso, a bajar; pues lo mismo sucede con las acciones que cotizan en bolsa y, peor aún, muchos inversionistas dejan de participar debido a que no tienen excedentes de flujo de caja en moneda local.

En lo que va de año el mercado de renta variable ha tenido un volumen diario de apenas el equivalente a US$60.412, con días atípicos donde se han transado más de US$8 millones, los cuales no han sido tomados en cuenta para determinar el promedio diario de transacciones por su poca periodicidad.

La BVC fundada en 1947 logró alcanzar su cúspide en la década los 90, intercambiándose alrededor de US$ 5 millones al día y unos US$4.000 millones al año.

– Es urgente la adaptación de un entorno multimoneda –

En estos momentos resulta inaudito poder ir a una panadería o cualquier comercio en Caracas, comprar un desayuno o cualquier consumible pagando en dólares estadounidenses y aun así no poder acceder a bienes más sofisticados como títulos valor con dicha moneda, esto debido a los obstáculos que ofrece el sistema.

Lo anteriormente expuesto nos lleva a la conclusión de que es necesario establecer un sistema de pago multimoneda, donde los usuarios del mercado de valores puedan comprar títulos de renta variable en divisas.

Asimismo, la poca o nula digitalización del mercado constituye otro obstáculo, en plena cuarta revolución industrial, y atravesando una pandemia que ha acelerado los procesos tecnológicos, Venezuela no cuenta con tecnología en el mercado de valores que le permita al inversionista comprar títulos a través de aplicaciones móviles y páginas web.

Este atraso es inadmisible en un país donde el Ejecutivo Nacional mencionó que en 2020 se alcanzó una digitalización de la economía venezolana en 77% y que se espera llegar al 100% este 2021.

Actualmente en Venezuela existen “Apps” que cuentan con autorizaciones para hacer transacciones bancarias, estas van desde aplicaciones móviles para la banca, el transporte público, delivery, entre otros; sin embargo, el mercado de valores no cuenta con una plataforma móvil que permitan la ejecución de compras y ventas de títulos al 100%.

Resulta imperativo la creación una aplicación móvil que cuente con un monedero o “wallet” que pueda ser fondeado por el inversionista y que permita ver los precios del mercado en tiempo real a la vez que le permita colgar sus órdenes de compra de manera expedita, sin tener que pasar por todo el proceso de llamar a un ejecutivo de ventas de casa de bolsa, esperar que la orden sea colocada en la “mesa de trading” a través del sistema integrado bursátil electrónico (SIBE), esperar para conocer si la orden se ejecutó y de lo contrario repetir el proceso cambiando el precio de compra/venta.

– Participación ciudadana e institucional –

La falta de participación ciudadana e institucional constituye otro gran reto, a finales de febrero la Caja Venezolana de Valores (CVV) registraba 43.056 inversionistas con saldo en cuenta custodia, suponiendo que todos estos inversionistas fueran personas naturales, eso apenas representaría el 0,15% de la población venezolana.

La poca capacidad de ahorro que actualmente tiene el venezolano y al analfabetismo financiero de la población generan desinterés en los instrumentos financieros, de allí la necesidad de promover la formación académica en el ámbito financiero y de hacer muchísimo mercadeo por parte distintos actores del mercado.

Es necesaria la puesta en marcha de estrategias que fomenten la inversión como medio de protección de activos y de creación de riquezas.

La renta variable de la BVC ha demostrado vencer al tipo de cambio y a la tasa de inflación en el pasado, un claro ejemplo es el periodo 2010-2018 , cuando el Índice Bursátil Caracas (IBC) batió de forma compuesta a la tasa de inflación del mismo periodo por 4.217% y al incremento del tipo de cambio por más de 127%.

Dicho esto, no se pueden prometer rendimientos futuros basados en rendimientos pasados, pero si podemos intuir que un escenario muy similar podría repetirse, para ello es necesario una mayor participación e inclusión de nuevos inversionistas.

Entre las estrategias que se pueden poner en marcha para aumentar la participación ciudadana e institucional en el mercado de valores local, destacan la creación de fondos de pensiones donde los empleadores puedan patrocinar un plan de ahorros para la jubilación de sus empleados.

Actualmente el mercado de valores no permite la compra de títulos valor por parte de un tercero, pero se podría crear una figura mediante la cual las empresas puedan comprar títulos a favor de sus empleados, esto con la finalidad de incentivar a los trabajadores a la inversión para su jubilación con base en impuestos diferidos; es decir, no pagarían impuestos sobre la renta por los ahorros o las ganancias de las inversiones hasta que el empleado retire el dinero o al momento de la jubilación, lo que facilita generar ganancias al final del periodo de inversión y con esto disfrutar de un  retiro con capital suficiente.

– Plan integral enfocado a la difusión de información –

Por último, es necesario generar mecanismos de inversión atractivos para el inversionista, pese que a mediados de 2020 el Ministerio Popular para la Economía y Finanzas autorizó la emisión de deuda en moneda extranjera, solamente se ha hecho una emisión en divisas por un monto de USD 300.000 y un rendimiento anual de 4%  por parte de la empresa Ron Santa Teresa.

En este sentido, es necesario aumentar el los rendimientos para los inversionistas para ser más atractivos frente a instrumentos internacionales.

El desconocimiento o desconfianza por parte del empresario, en el mercado de valores significa un obstáculo para el crecimiento de la bolsa, muchas empresas titubean para emitir deuda cuando se les comenta que deben desnudar sus estados financieros ante el ente regulador, cosa que no representa ningún peligro para la organización.

Es necesario incentivar al empresariado y educarlo en materia de endeudamiento, a través de la oferta pública de valores.

* El autor es ingeniero civil, especialista en finanzas internacionales, gerente comercial de Rendivalores y de la consultora Moore-GSF.

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