Alemania prevé un incremento en el PIB de apenas 0,5% en 2020

// EFE

Alemania prevé un incremento en el PIB de apenas 0,5% en 2020



La industria alemana prevé que la mayor economía europea apenas crezca en 2020 debido a la «recesión» en que se encuentra actualmente su sector manufacturero, lastrado por la guerra comercial, el «brexit» y las tensiones en Oriente Medio.

El presidente de la Federación de la Industria Alemana (BDI), Dieter Kempf, aseguró en rueda de prensa que según sus cálculos el producto interior bruto (PIB) tan sólo registrará este año un «movimiento lateral».

«Esperamos sólo un incremento del 0,5% del PIB, de los que cuatro décimas se deberán al comparativamente elevado número de días laborables de 2020», aseguró Kempf en referencia al efecto calendario. «Este crecimiento sin jugo ni fuerza es una advertencia», agregó.

De ser así, Alemania registraría su menor tasa de crecimiento desde 2012 y 2013, cuando su PIB también avanzó un 0,5%, una décima porcentual por debajo del 0,6% de 2019.

La razón de este enfriamiento económico es, a su juicio, que «la industria se encuentra en recesión y aún no ha tocado fondo» debido principalmente a la guerra comercial iniciada por Estados Unidos. El sector manufacturero lleva un año recortando puestos de trabajo y producción, indicó.

La situación en Oriente Medio, con la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán, aumenta la incertidumbre y dispara los precios de la energía; y las dudas en torno al «brexit» tampoco ayudan a la industria alemana.

«Los pilares fundacionales de la nueva política climática intranquilizan asimismo a las empresas», señaló.

La solución, argumentó Kempf, debe venir de la mano de un programa de inversiones rápido y comprensivo del Gobierno alemán, que hasta ahora ha demostrado «falta de valentía».

«No pedimos un programa coyuntural, sino un programa de crecimiento», afirmó el presidente de la BDI, que pidió una mirada «a largo plazo» y consideró que sería «fatal» que el Ejecutivo de la canciller Angela Merkel no lo ponga en marcha escudándose en la estabilidad presupuestaria y en la necesidad de mantener el «déficit cero».

«En Alemania se lleva invirtiendo de menos desde hace años y las infraestructuras están en muchos puntos dilapidadas», valoró Kempf.

También apostó el presidente de la BDI por una bajada sustancial de la tributación para las empresas, tras denunciar que la industria alemana paga de media un 31 % de impuestos mientras que en la UE el promedio se sitúa en el 21 %.

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