Cómo enfocarse en las oportunidades ocultas en medio de la actual crisis

// César Aristimuño


La persistencia e impacto de la crisis económica que atravesamos hace que en ocasiones parezca imposible pensar en oportunidades de crecimiento y proyección, en un escenario similar a la frase según la cual «los árboles no nos dejan ver el bosque».

Es difícil descubrir estas oportunidades de buenas a primeras cuando todo parece indicar que condiciones como la recesión económica, la elevada inflación y la escasez de divisas tenderán a prolongarse en el tiempo. Sin embargo, estas mismas circunstancias llevan a considerar, quizás de forma optimista, que aún hay espacio para la inversión y el emprendimiento. Sobre todo si tenemos presente aquel proverbio chino que dice: “El mejor momento para plantar un árbol fue hace veinte años. El segundo mejor momento es ahora”.

Lea también: Esto es lo que ve el economista César Aristimuño para la economía venezolana en los próximos meses

Estas áreas de crecimiento han sido importantes en el apalancamiento crediticio de la banca en los últimos años: el microcrédito y el crédito para el emprendimiento, por ejemplo. Este tipo de instrumentos han tendido a desarrollarse en un área en que los empresarios venezolanos tradicionales, junto a los emprendedores que comienzan, han mostrado una gran  responsabilidad y compromiso, lo cual a la vez genera oportunidades para las instituciones financieras, al punto de que las colocaciones al sector microempresarial, que conforman una de las carteras dirigidas de la banca con un porcentaje obligatorio de 3%, registran al cierre del primer semestre un sobre-cumplimiento hasta alcanzar 4,39%.

En este sentido, el sector bancario es uno de los primeros llamados a impulsar las oportunidades de crecimiento que persisten en cualquier mercado, poniendo énfasis especial en apoyar la iniciativa privada y el esfuerzo individual.

Esto sin dejar de lado que las instituciones financieras atraviesan contratiempos que atañen a sus propias actividades, pero que a su vez son un fuerte incentivo para revisar nuevos nichos de negocios.

En Venezuela persisten valores que permiten planificar a largo plazo, y considerar que tras culminar el actual ciclo de contracción económica, es previsible que ocurra la recuperación. 

Llegar a un reinicio del crecimiento económico no será tarea fácil, y requerirá del esfuerzo de todos por igual: empresarios, trabajadores y gobierno. 

Es necesario descontar que será imprescindible un reordenamiento de la economía que pasa por medidas de carácter fiscal, cambiario y monetario, pero que tras el choque inicial conducirán a una normalización paulatina.

Sectores como la manufactura, las industrias básicas, la producción de alimentos, construcción, telecomunicaciones, tecnología y servicios en general estarían entre los que pueden beneficiarse de la futura recuperación de la economía, y por lo tanto es en ellos, entre otros, donde pueden anticiparse las oportunidades que vale la pena prever desde ahora mismo.

Te podría interesar también