Temer resalta sus resultados económicos al completar dos años de Gobierno

// EFE


El presidente brasileño, Michel Temer, destacó hoy los resultados económicos de su Gobierno, principalmente el fin de la más profunda recesión en la historia de Brasil, en una serie de mensajes en Twitter para conmemorar los dos primeros años desde que asumió su mandato.

«Hace dos años que asumí el Gobierno de Brasil con una dura misión: sacar al país de su mas grave recesión, estancar el desempleo, recuperar la responsabilidad fiscal y mantener los programas sociales. De hecho, todo eso fue logrado», afirmó el jefe de Estado en sus mensajes.

El mandatario afirmó que asumió el Gobierno cuando la economía brasileña encogía a un ritmo de cerca del 4 % anual y que, tras el crecimiento del 1 % conseguido en 2017, prevé que el país se expandirá este año en un 2 %.

Temer asumió como presidente interino de Brasil el 12 de mayo de 2016 cuando el Congreso le abrió un juicio político a la entonces jefe de Estado, Dilma Rousseff, de quien era vicepresidente. El 31 de agosto, tras la decisión del Senado de destituir a Rousseff, Temer fue investido con plenos poderes.

En los mensajes para conmemorar los resultados del Gobierno también mencionó la inflación y las tasas de intereses, que cayeron a sus menores niveles históricos.

«La recesión que diezmaba más de 150.000 empleos por mes se acabó. El empleo volvió, con cerca de 204.000 cupos con contrato en 2018 y más de 1,5 millones de puestos de trabajo generados en el último año», aseguró.

Pese a las cifras positivas de generación de empleo que citó, el número de desempleados en Brasil saltó desde 11,4 millones hace exactamente dos años a 13,7 millones en el primer trimestre de 2018.

«Los números son incontestables: las dos mayores cosechas en la historia de Brasil, los dos mayores superávits comerciales, la recuperación de todas las empresas estatales, el récord en la concesión de títulos de propiedad, agrarios y rurales, la demarcación de las mayores áreas de conservación ambiental», agregó el gobernante.

Temer también mencionó en sus mensajes algunos avances de su Gobierno en el área de educación y la ampliación del número de beneficiarios de los programas sociales.

Pese a los avances, el gobernante completó dos años en el cargo con índices de reprobación que lo convierten en el más impopular de los mandatarios de Brasil desde el fin de la dictadura militar en 1985 y con nuevas denuncias de corrupción en su contra.

Precisamente las medidas que adoptó para recuperar la economía ayudaron a elevar su impopularidad. Además de un severo ajuste fiscal que limitó todos los gastos públicos, incluyendo los destinados a salud y educación, Temer puso en marcha una reforma laboral combatida por los sindicatos y que limitó derechos conquistados hace décadas por los trabajadores.

Pero sus índices de reprobación también crecieron a la par de los escándalos de corrupción que salpican su Gobierno desde un comienzo.

La Fiscalía pidió en dos ocasiones que se le abrieran procesos por corrupción, pero la Corte Suprema fue impedida de hacerlo debido a que la Cámara baja, en donde el mandatario cuenta con respaldo mayoritario y que constitucionalmente tiene que aprobar cualquier proceso contra el jefe de Estado, archivó las denuncias.

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